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Real Zaragoza

El Zaragoza frena en seco

La derrota en Mendizorroza detiene la escalada de los blanquillos y pone fin a las buenas sensaciones y una racha de cinco partidos invictos y sin encajar goles.

Popovic, en el partido contra el Alavés
El Zaragoza frena en seco
Jesús Andrade/El Correo

El Real Zaragoza, pese al empate en Sabadell, estaba lanzado. Los cinco partidos sin perder, los 476 minutos sin encajar un gol, la dinámica positiva, la escalada en la clasificación y el colchón que los blanquillos habían logrado con el séptimo clasificado se quedaron en Mendizorroza. El conjunto de Popovic volvió de Vitoria goleado, con alguna duda, con solo dos puntos de ventaja con la Ponferradina y a 10 de los puestos de ascenso directo.

En el vestuario no han saltado las alarmas por lo que consideran un accidente, pero consideran que el partido del próximo domingo frente al Llagostera será clave para mantenerse entre los seis primeros y recuperar la sintonía con una afición a la que le dolió la goleada. "Ha sido un partido malo, pero no hay que volverse locos", aseguraba este lunes Pablo Alcolea: "El partido contra el Llagostera en casa tiene que servir como una oportunidad para que la gente vea que fue un accidente y no se volverá a repetir".

El propio Popovic asumía parte de la culpa tras la derrota. "Este partido corre de mi cuenta. Igual yo he cometido algunos errores. Claro que da vergüenza perder por 4-0. Es una derrota dolorosa", aseguraba el entrenador. "Este es un partido para analizar y sacar conclusiones. Otra vez han aparecido errores del pasado", continuaba el técnico balcánico en la sala de prensa de Mendizorroza.

El Real Zaragoza, como ya había pasado en muchas ocasiones a lo largo de esta temporada, se descosió por la defensa. Los fallos colectivos e individuales en los últimos metros facilitaron los goles del Alavés, y en el conjunto blanquillo tampoco funcionó el centro del campo ni el ataque, que casi nunca suele fallar. De hecho, tan solo en cinco de los 26 partidos que han jugado los blanquillos no han marcado ni un solo gol. Dos de ellos han sido los dos últimos, frente al Sabadell (0-0) y el conjunto vitoriano (4-0).

La ausencia de Basha le restó despliegue físico y recuperación al centro del campo, mientras que Willian José no conectó en la media punta y Galarreta no pudo imponer su criterio a un partido en el que el Real Zaragoza tuvo pocas ideas. Pero los fallos más evidentes los protagonizaron los defensas, que regresaron a esa versión temblorosa y sin solidez que tantos goles en contra le ha costado a este equipo.

El problema de las bajas

El entrenador, entre otras causas, apuntaba a la falta de efectivos con los que tuvo que preparar el partido debido a las lesiones y molestias que sufrieron varios jugadores. "Si entrenas toda la semana con la mitad de los efectivos que tienes, eso se acaba reflejando en el campo. Hemos trabajado con problemas, pendientes de si algunos jugadores podían jugar o no, y eso se paga", indicaba Popovic, quien esta semana volverá a enfrentarse al mismo problema.

Para el próximo domingo no podrá contar ni con Rico ni con Ruiz de Galarreta, ambos pendientes de que se confirmen sus sanciones, ni tampoco con Basha, Jaime ni Rubén, los tres lesionados. Son duda Javi Álamo, quien no viajó a Vitoria por un golpe que sufrió en el pie y que le causó una inflamación en un dedo, y Mario y Bono, ambos con molestias musculares. A quien sí recuperará el serbio es a Whalley, que este lunes ya se entrenó con normalidad.

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