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RCD Mallorca 1-0 Real Zaragoza

Desastre aéreo

El Real Zaragoza cayó derrotado en Mallorca por 1-0 y se complica su futuro en Primera División.

Postiga disputa un balón con 'Chico', del Mallorca
Mallorca 1-0 Real Zaragoza
EFE

Malísimas noticias desde Mallorca. La isla maldita, en la que los zaragocistas acumulan ya seis derrotas consecutivas, volvió a resultar fatal para un equipo incapaz de superar uno de sus carencias más enraizadas. Nuevamente, a cada salida de un córner los blanquillos ofrecieron demasiadas facilidades a un conjunto bermellón al que le bastó con hacer lo justo para vencer. Esto es, apretar un poco cuando el empate reinaba en el marcador y ordenarse posteriormente para defender el resultado. La fórmula que le ha conducido a mantenerse un año más en Primera División. Objetivo que, tras este resultado, se le complica enormemente al Real Zaragoza.

Debido a las numerosas bajas con las que contaba, Manolo Jiménez había avisado en la previa de la necesidad de hacer algunas modificaciones en el equipo. Los cambios, finalmente, no obedecieron a criterios nominales, donde jugaron los que más o menos se esperaban, aunque sí a razones tácticas. Así, el de Arahal solucionó la ausencia de Álvarez, único lateral derecho de la plantilla, con una línea defensiva de cinco jugadores en la que Abraham, por la izquierda, y Zuculini, por la derecha, actuaron como carrileros. Invento que contó con Lanzaro, Paredes y Da Silva como centrales y que, lamentablemente, hizo aguas a balón parado.

Los saques de esquina son un mal endémico en el Real Zaragoza. Independientemente del número de jugadores que los defiendan, el conjunto blanquillo sufre mucho para sacar el balón de su territorio. Lastre que quedó perfectamente retratado en la capital balear. Los locales, que en la primera parte partieron al cuadro aragonés a base de abrir el balón a la banda para, posteriormente, centrar al área, hicieron su único tanto en un saque de esquina que Víctor Casadesús cabeceó a gol. Sin ser notablemente alto, ni un especialista en la materia, el centrocampista bermellón encontró el espacio necesario para realizar la acción gracias a una deficiente marca de Dujmovic.

Claro que el tanto no fue la única jugada de máximo nerviosismo. Antes, en el minuto 23, Álvarez Izquierdo había anulado a Chico un tanto a la salida de otro córner por un supuesto fuera de juego. Dos pinceladas de lo mal que lo pasaron los zaragocistas cada vez que el esférico volaba desde las bandas hasta el centro de su balcón. Pánico máximo en una zaga que no logra la continuidad deseable para una zona tan sensible.

Algunas ocasiones en la nada

Sin hacer mucho, el Real Zaragoza tuvo algunos argumentos para haber contado con alguna red a su favor. Especialmente al inicio del choque, en el que salieron mucho más entonados que su rival. Una efusividad que, lamentablemente, se apagó con excesiva celeridad. Su ataque, altamente previsible, fue frenado a la perfección por un Mallorca que, defensivamente, es uno de los rivales más incómodos de la categoría.

La ocasión más clara para los zaragocistas se produjo en el minuto 16. Tras un saque de falta botado por Luis García, el esférico se paseó por delante de Dujmovic y Da Silva, que no supieron conectar con él. Si lo hizo Postiga en el segundo palo, haciendo lo difícil y mandando el cuero fuera de los tres palos mallorquines. Antes, en el primer minuto, el propio ariete gozó de otra buena ocasión, cuando se le marchó desviado un potente disparo realizado desde la frontal.

Colapso final

En la segunda parte, el guión del partido cambió. Con el marcador a favor, Caparrós ordenó a sus hombres guardar la ropa como prioridad, algo que el Real Zaragoza no supo aprovechar. Zuculini dejó el lateral derecho para actuar en el centro del campo. Jiménez miró a su banquillo y vio a Oriol, Barrera y Juan Carlos. De nada sirvió. La idea, abrir el campo, no fue llevada a cabo por un equipo que no supo sacar el balón desde atrás.

Apoño, el único futbolista con cierta clarividencia, tuvo que incrustarse entre los centrales para tratar de hacer circular el esférico. Sin embargo, una vez que soltaba la bola raramente se volvía a trenzar un pase con intención. Postiga lo intentó bajando al centro del campo, pero nadie ocupó su hueco en ataque y solo a balón parado se generó algo de peligro. La jugada más clara fue en otro saque de falta, pero Lafita, con la plancha, se quedó a escasos milímetros de tocar el cuero. El tiempo se fue por el desagüe y, con el, las esperanzas zaragocistas.

Ficha técnica

1 - Mallorca: Aouate; Cendrós, Ramis, Chico, Cáceres; Martí, Pina, Castro (N'Sue, min.78), Pereira; Víctor (Crespí, min.93) y Hemed (Bigas, min.86).

0 - Zaragoza: Roberto; Lanzaro, Da Silva, Paredes, Abraham; Dujmovic (Edu Oriol, min.56), Zuculini (Juan Carlos, min.81), Apoño, Lafita, Luis García (Barrera, min.69); Helder Postiga.

Gol: 1-0, min.33, Víctor.

Árbitro: Álvarez Izquierdo (C. Catalán). Amonestó a Pina (min.48), Cáceres (min.58) y Chico (min.85), por parte del Mallorca, y a Abraham (min.14), Luis García (min.65) y Lanzaro (min.89), por parte del Zaragoza.

Incidencias: Iberostar Estadi. Antes del inicio del partido, se realizó un homenaje al CD Binissalem, reciente campeón de la Copa RFEF.

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