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Un misterio llamado Borja Sainz

El extremo lidera varias de las estadísticas ofensivas del Zaragoza, pero Jim se resiste a asentarlo en el once. Contra el Sevilla, volvió a destacar.

Copa del Rey Real Zaragoza - Sevilla
Copa del Rey Real Zaragoza - Sevilla
Toni Galán

La gestión de los minutos de juego de Borja Sainz representa uno de los principales misterios y vías de debate del Real Zaragoza. El extremo vizcaíno dejó contra el Sevilla, de nuevo, varias pinceladas del futbolista que es, pero también de lo que puede ser si su fútbol se hace regular con continuidad y estabilidad. Un día más, Borja Sainz confirmó su dinámica creciente, desvelándose como el jugador de la plantilla más alza a nivel ofensivo. En un equipo, precisamente, escaso de soluciones y recursos de ataque, llama la atención el papel incierto que le viene asignando Jim dentro del equipo, especialmente, en el último mes y medio de competición, periodo en el que Borja Sainz ha suavizado las debilidades de su juego y ha acentuado sus virtudes.

El atacante cedido por el Alavés repitió contra el Sevilla un fútbol descarado, atrevido, incisivo y retador. Valores, todos ellos, en extinción en la plantilla del Real Zaragoza. Ya lo hizo contra el Burgos en el anterior duelo copero, o en sus fugaces apariciones desde el banquillo en partidos recientes como contra el Mirandés o el Tenerife. Antes, contra el Almería ni saltó al campo. Y lo hizo después de un periodo en el que sus apariciones en el once coincidieron con las últimas victorias del equipo (Sporting, Las Palmas, Éibar).

Hasta el momento, en liga, Borja Sainz, de sus 18 partidos jugados, apenas ha sumado 6 titularidades (Lugo, Ponferradina, Sporting, Las Palmas, Amorebieta y Éibar). Nunca perdió el Zaragoza con él en el once. Cuatro veces, además, saltó al campo en el descanso, tres de ellas (Valladolid, Alcorcón y Tenerife) en situaciones de resultado adverso, con misión de revulsivo. Y ese parece, hasta ahora, el enfoque para el que lo prefiere Jim.

Borja Sainz ha marcado dos goles en los 836 minutos jugados en liga y ha concedido una asistencia en Copa. No son grandes números, pero su participación sí destapa su incidencia en otros aspectos ofensivos del Real Zaragoza, un equipo desprovisto, precisamente, de soluciones individuales, de diferenciación. Extrapolando su aportación a 90 minutos de juego, según los datos de la plataforma Wyscout, el extremo vizcaíno lidera en la plantilla del Real Zaragoza la mayoría de estadísticas ofensivas relacionadas con la agitación, el desborde y el desequilibrio.

Borja Sainz es el jugador que más acciones de ataque exitosas suma (4,84) por delante de Juanjo Narváez (3,89) y Nano Mesa (3,84); es el jugador que mas duelos atacantes protagoniza (15,18) por delante de Iván Azón (12,52) y Narváez (11,14); es el jugador que más carreras en progresión (con la pelota) ha completado (3,54) por delante de Fran Gámez (2,66) y Bermejo (2,22); y es, también, con diferencia, el jugador que más regatea y el que más regatea con éxito (3,8) por delante de Nano Mesa (2,7) y Bermejo (2).

Como a muchos otros jugadores del frente atacante del Real Zaragoza, a Borja Sainz se le han venido observando más buenas intenciones que determinación. La oportuna lectura de los momentos, la adecuada toma de decisiones en la periferia del área o la eficacia en la finalización de sus acciones han objetado el fútbol de Borja Sainz, pero el extremo ha desplegado sobre el tapete cualidades individuales muy necesarias en un equipo que precisamente no anda sobrado de ellas. Es, en cierto modo, el verso diferente, alguien que propone velocidad, verticalidad, desparpajo, y desequilibrio en un conjunto con pocas notas de ese tipo. Su fútbol, además, gana mucho más sentido cuando se mueve en la zona derecha del ataque, bien abierto y bien profundo, a pie natural y no en la izquierda. Le cuestan algunas cosas, pero Borja Sainz acerca la pelota a zona de peligro en un equipo con pocos mecanismos colectivos para hacerlo.

Frente al Sevilla, como en partidos previos, se le adivinó además hambre, personalidad, agitando a la grada. Un carácter que le ha puesto en su mejor momento de la temporada. Está con la flecha hacia arriba, por mucho que eso no se haya traducido en relevancia y protagonismo en los papeles de Juan Ignacio Martínez. Acabará más o menos cosas, pero Borja Sainz siempre lo intenta. Y en un Zaragoza como este, eso ya es bastante.

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