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Un Real Zaragoza experimental empata 1-1 frente al Atromitos Atenas griego

Gámez, que repitió acierto, marcó el tanto zaragocista antes del descanso. Oikonomidis empató para los helenos a falta de tan solo 4 minutos.

Un gol del Atromitos Atenas a falta de 4 minutos supuso que el Real Zaragoza no ganase su tercer partido en tierras murcianas en la estadía de pretemporada que ha concluido este viernes. Antes, Gámez había adelantado a los aragoneses, que presentaron un equipo lleno de novedades, de chicos jóvenes de la cantera, alejado de la estructura titular que busca Juan Ignacio Martínez ‘Jim’ en las últimas dos semanas y que, en mayor medida, se vio en los duelos anteriores ante Elche y Valencia, ambos victoriosos.

La puesta en escena de Jim con su alineación experimental fue un premio a los canteranos, que tan bien están ayudando al primer equipo en este verano extraño sin fichajes. Cortés y Carbonell fueron los extremos, Puche el sorprendente delantero centro (con Vuckic no apto para jugar por un problema de espalda y en la rampa de salida, Azón está solo en ese puesto), además de Javi Hernández como central. Le costó al equipo zaragocista entrar en sintonía. Se notó, durante 20 minutos largos, que el once era una amalgama inconexa de piezas. Solo Adrián González, como enganche, destacó en ese arranque con un par de cambios de juego largos y de desahogos medidos al espacio. Atrás, Jair estuvo toda la tarde en modo ‘jefe’ de la zaga.

Aun así, en se tramo inicial donde los griegos parecían dominar -aunque en ningún momento inquietaron a Ratón pues sus últimos pases eran defectuosos permanentemente-, fue el Real Zaragoza el que intentó el gol con disparos lejanos. En el minuto 10, Francho rozó el larguero en un chut desde fuera del área en volea. En el 20, Adrián remató mal, fuera, con la izquierda, un córner sacado por Zapater al corazón del área. Ya con la pelota más en poder del equipo aragonés, mejoradas las conexiones entre líneas gracias a Francho, Zapater y un omnipresente Gámez, dueño de toda la banda diestra (también Nieto subió bien una vez), fue Cortés el que probó suerte desde 25 metros con un derechazo que se le fue también por encima del portal por poco. De nuevo, la imagen de los de Jim era de orden, de saber estar, de tener un plan concebido, sin improvisaciones. Y todo con un equipo anómalo.

Entre la inoperancia griega en ataque, pues solo algunos jugadores eran capaces de armar tres pases -el austriaco Salomon y el argentino Pisano fueron los más llamativos-, el fútbol le dio premio a la seriedad del Real Zaragoza. Fue en el minuto 38 y el 0-1 llevó la firma del singular lateral Gámez, que repetía experiencia tras haberse estrenado con gol dos días antes frente al Valencia. Fue una contra llevada en velocidad por Carbonell por la izquierda, con un pase al espacio a Puche que, en el área, dio un pase paralelo a la línea de gol que el carrilero recién fichado del Mallorca remachó a bocajarro, a puerta vacía. Sus incorporaciones al ataque son, por ahora, una agradable sorpresa llena de rentabilidad.

El descanso permitió rumiar un primer tiempo con poca sustancia en general, pero bien jugado tácticamente por los zaragocistas, probando combinaciones, aplicando desmarques y pases con sentido, de esos que Jim está ensayando día tras día. Nada que ver con el Zaragoza del año pasado, aquel tan agobiado, tan limitado, tan nervioso y timorato. En frente, el Atromitos decepcionó en su rol de Primera División griega. Empezarón los helenos con cinco defensas, a mitad de primera parte cambiaron a cuatro; su lateral izquierdo Klonaridis fue un comodín extraño, pasando luego a la derecha y acabando como extremo diestro. Un equipo de difícil descripción que no tiró a puerta ni una sola vez en 45 minutos.

La segunda parte arrancó con los mismos jugadores en el bloque aragonés, con la única novedad de Cristian Álvarez en la portería. Jim quería más minutos para esta escuadra experimental. La cuestión es sacar provecho positivo de lo que hay, dado que no es posible hacerlo con caras nuevas por ahora, más allá del ‘pichichi’ Gámez. El primer cuarto de hora fue de escasa productividad. Los griegos, además, elevaron en nivel de la presión y de las protestas, con su entrenador a la cabeza, el español Ángel López, que fue expulsado por decirle varias lindezas al árbitro. El banquillo zaragocista se movió poco a poco, dando descanso a titulares como Gámez, Zapater y Jair, eximidos de la última mediahora. Ocho chicos del fútbol base afrontaron esa recta final al unísono. Para tomar nota.

Hasta el minuto 66 ni unos ni otros fueron capaces de armar una jugada ofensiva potable. Nieto controló en carrera de maravilla un pase largo de Ros y se metió en el área como una exhalación. Su disparo, potente, se le fue cruzado, fuera. El extremo griego Kartalis debió ser expulsado hasta en dos ocasiones por su juego excesivamente subido de tono, ajeno al espíritu de una pretemporada, lo que obligó a Jim a pedirle al banquillo heleno que lo retirasen antes de que ocurriera alguna desgracia.

Tras el tiempo de refrigerio, se apuraron los últimos cambios a discreción. Entraron en el 72 Narváez, Azón, Eguaras e Igbekeme, consistencia y veteranía para el esprint definitivo. Después, también completaron el choque Bermejo y otro joven, Castillo. Premio para todo el mundo. Merecido. Y, de la nada, llegó el inesperado empate del Atromitos. Un error en la defensa zaragocista, indecisa a la hora de despejar un balón muerto, facilitó el remate potente de Oikonomidis en el minuto 86 para, por alto, batir a Cristian Álvarez y hacer el 1-1. Si algún día era secundario el marcador era este, vistas las hechuras del equipo zaragocista toda la tarde. Pero estropeó este gol de alguna manera lo que iba a ser un pleno de victorias en Murcia. En realidad, el batiburrillo de cambios final le sentó mal a la sintonía del equipo.

Y con esa igualada concluyó el partido internacional del Real Zaragoza y, de la mano, la concentración en el Pinatar. No ha ido nada mal teniendo en cuenta de qué punto se partía y las nulas novedades que, durante estos 10 días, se han producido en la plantilla. Lo que tenga que suceder en lo venidero ocurrirá ya en casa.

Ficha Técnica

Atromitos Atenas: Piric; Vasilantonopoulos, Chatziisaias, Athanasiou (Bedinelli, 72), Klornaridis (Dani Castellano, 72); Strouggis (Muñiz, 44) (Oikonomidis, 57), Natsos, Salomon; Kartalis (Kotsopoulos, 78), Pisano (Trimmatis, 69); y Kolouris (Bullari, 91).

Real Zaragoza: Ratón (Cristian Álvarez, 46); Gámez (Ángel López, 59), Jair (Francés, 59), Javi Hernández (Castillo, 81), Nieto; Zapater (Javi Ros, 59), Francho (Eguaras, 72); Cortés (Bermejo, 81), Adrián González (Igbekeme, 72), Carbonell (Narváez, 72); y Puche (Azón, 72).

Árbitro: Navarro Quiñonero (Comité Murciano). Expulsó por doble amarilla, por protestar, al entrenador del Atrómitos, el español Ángel López (56). Amonestó a Kartalis (59), Natsos (74) y Kotsopoulos (85).

Goles: 0-1, min. 38: Gámez. 1-1, min. 86: Oikonomidis.

Incidencias: Tarde muy calurosa en San Pedro del Pinatar, con 34 grados, sol y leve brisa, con mucha humedad que acentuó la sensación de temperatura alta. El césped del Pinatar Arena presentó un buen estado .El duelo se disputó a puerta cerrada. El Real Zaragoza vistió con su segundo uniforme, el avispa, negro y amarillo. Los griegos del Atromitos lo hicieron todo de blanco.

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