Despliega el menú
Real Zaragoza

fútbol

Derrota dolorosa y alarmante del Real Zaragoza en Ponferrada (2-1) tras perder la ventaja inicial

Narváez adelantó a los aragoneses al inicio del segundo tiempo pero dos goles lamentables, en sendos córneres mal defendidos, arruinaron la necesaria reacción aragonesa.

Tercera derrota consecutiva del Real Zaragoza, esta vez por 2-1 en el campo de La Ponferradina. Novena jornada encadenada sin conocer la victoria. Segundo batacazo de Iván Martínez desde su llegada al banquillo para relevar a Rubén Baraja hace 12 días. Segundo partido concatenado en el que el Zaragoza comienza ganando y permite la remontada del rival hasta caer abatido finalmente. En definitiva que, lejos de mejorar y encontrar luces en su juego, el equipo aragonés se hunde progresivamente en una espiral de muerte segura. Así de crudo. No es una lectura subjetiva. Es un análisis empírico basado en datos, en balances y en la visión directa de lo acontecido.

Iván Martínez, como mandaba la desesperada situación del equipo, revolucionó la alineación inicial respecto de la de su debut ante el Oviedo. Dio paso, bien desde la enfermería, bien desde el banquillo, a Cristian Álvarez, Vigaray, Jair, Francho, Igbekeme y Zanimacchia. Seis caras nuevas en vez de Ratón, Tejero, Francés (este, sancionado), Zapater, Ros y Gabriel Fernández, el Toro, que ni viajó a Ponferrada por decisión técnica llamativa. Un movimiento sísmico de piezas que, eso sí, no cambió el dibujo en la pizarra, ese 4-4-2 en rombo medular que sigue sin dar la necesaria voltereta al equipo que dejó Baraja hecho un harapo. De todo lo propuesto, el posicionamiento como delantero puro del italiano Zanimacchia, de cuna extremo, fue lo más impactante, que no solvente a posteriori.

La primera parte, como tantas otras hasta ahora, acabó 0-0. Normal, visto el pestiño de partido que protagonizaron unos y otros en 45 minutos de nada, de espesura y falta de combatividad, si se tratase de boxeo. Las áreas parecían electrificadas. El balón fue de una a otra como un partido de tenis, pero solo hasta el borde o inmediaciones. Dentro, lo que se dice en la zona de los goles, ni leoneses ni aragoneses hicieron nada destacable. Aburrimiento y fealdad a todas caras. Quienes quieran ver asideros positivos a la preocupante vida actual del Real Zaragoza 20-21 podrán apuntar, con razón, que el primer cuarto de hora fue de dominio del balón por parte tomate (vistió de rojo y amarillo el equipo zaragozano). Y que, de esas coordenadas, salió un disparo de Igbekeme en el minuto 8, flojito como el de un alevín, que detuvo abajo Caro. Y que Zanimacchia, siempre efervescente al principio hasta que se le va el gas, como a los toros tras la puya y las banderillas, no supo controlar en el minuto 11 un pase largo de Jair que lo dejaba solo delante del portero a poca calidad que hubiera mostrado el transalpino, que no fue el caso una vez más.

Liga SmartBank jornada 13 vídeo de Resumen
La Liga

El toqueteo del balón de los zaragocistas era en la media, en la zona de centrales, en pases de retroceso de Chavarría (lateral que sale en velocidad y no acaba nunca bien los ataques), o de Igbekeme, o de un inerte Bermejo, nulo en la media punta como enganche. Insulso, ineficaz. Como para pasar los minutos. Enfrente, la Ponferradina no fue nadie. Sin Yuri de inicio, un favor de Bolo, el entrenador local, la zaga de Martínez vivió tranquila… hasta que Jair le abrió la cabeza en un choque a Kaxe y este, conmocionado y sangrando, tuvo que ser sustituido por la estrella brasileña a la media hora. Entonces reaccionó la Ponferradina. Con Yuri, llegó la zozobra para la defensa. El protagonista de

las dos únicas jugadas dignas de mención del último tramo del primer periodo fue el lateral berciano Ríos Reina. En el 34, en área propia, cabeceó hacia atrás un córner botado por el Zaragoza y dio un susto morrocotudo a su portero Caro. Se marchó fuera por poco. Y en el 39, en el otro lado, fue Ríos el que lanzó un saque de esquina favorable a los albiazules que, muy cerrado y al segundo palo, casi sorprendió a Cristian Álvarez en formato olímpico, directo. El argentino sacó el tanto con las yemas de los dedos.

Petróleo de un error garrafal

En el descanso, Bolo movió ficha y metió en danza a Romera en punta, retirando a un nervioso Valcarce, que se estaba jugando la expulsión hacía rato. No le dio tiempo a la Ponferradina a nada, porque en la primera jugada de la reanudación el Real Zaragoza sacó petróleo de un error garrafal de nuevo del citado Ríos Reina, empeñado en estar en todos los ajos en la escasez de sustancia del guiso. El defensor local dio un pase suicida atrás, al centro de su retaguardia, e hizo una asistencia a Narváez que, tras controlar, remató de rosca desde la frontal del área, el balón dio en el palo izquierdo y entró. Era el 0-1 sin romper aún a sudar de nuevo. El primer gol del Zaragoza fuera de casa en cinco partidos. La primera ventaja a domicilio que había que saber guardar para empezar a reaccionar y salir del atolladero. Ese golpe de fortuna que siempre es necesario en casos como este, de tremenda necesidad y presión emocional.

Replicó de inmediato la Ponferradina. En el 48, Romera cabeceó mal un centro largo al área, chocando con Cristian Álvarez en su salida. Y en el 53, Yuri, con todo a favor, culminó con la testa un centro perfecto de Paris, solo en el área pequeña, con el marco a placer… fuera por centímetros. Muy pronto, Iván Martínez hizo un doble cambio para mutar de paso el sistema y convertirlo en un 4-1-4-1 de mayor contención. Hizo debutar al turolense Sola, lateral zurdo del Aragón, que jugó por delante de Chavarría, en la línea de medios. Y metió a Larrazabal en vez de un vaporoso Zanimacchia, de difícil calificación como delantero.

Tristemente, el plan de refuerzo del área defensiva zaragocista le salió mal a Iván Martínez. El 1-1 llegó con una celeridad impropia, viendo el poco colmillo que tenía la Ponferradina. En un córner, lanzado nuevamente por el omnipresente Ríos Reina muy cerrado, el recién salido y debutante Sola le estorbó a Cristian Álvarez, que se comió la rosca desde la esquina. En 15 minutos, los leoneses habían igualado el duelo con poco esfuerzo. Más bien por la desgracia de un desafortunado Real Zaragoza que, en su estrategia ofensiva no genera nada y, por el contrario, padece un vía crucis cada vez que los rivales sacan balones parados. Salen a gol por partido últimamente, algo sangrante.

En este caso fueron dos, no uno. Porque, tras un mano a mano errado por Yuri en el 74, en plena fase de acoso local ante el triple paso atrás que dio el Zaragoza después del 0-1, que le sacó Cristian Álvarez en un paradón, en el 77 la Ponfe hizo el 2-1… en otro córner. Terrible sensación. Horrible presagio perenne. Otra rosca de Ríos Reina, pésima defensa aérea de media docena de muchachos vestidos de colorado y Romera que peina lo justo para superar a un pasivo Cristian Álvarez en este tipo de balones. No son lo suyo. La catástrofe estaba hirviendo en la marmita. Se había ido la ventaja por el sumidero, sin comerlo ni beberlo. Ante un rival, otra vez, que no mostró ser nada del otro mundo. Al Zaragoza le gana cualquiera hoy en día.

Iván Martínez intentó la última pirueta metiendo a los delanteros Vuckic e Iván Azón. Un alboroto final a la desesperada, cerrando atrás con tres piezas. Pero nadie llevó la pelota cerca del área leonesa, la sensación de impotencia fue brutal, apabullante, deprimente. La necesaria reacción no tuvo lugar en El Toralín. Al revés, lo acontecido, por su formato y secuencia en el marcador y el devenir del partido, reventó las alarmas, que ya no solo gritan a diez mil decibelios, sino que rompen cristales por la vibración inhumana de su potencia. Es un sonido agudo y constante que rompe los oídos del zaragocismo.

El Real Zaragoza se queda atascado en el fangal de la zona baja de la clasificación. De no ser por la victoria en los despachos en Alcorcón en septiembre, el fútbol real dice que, ahora mismo, el equipo zaragozano sería… el colista. No hay más que decir, señorías.

Ficha técnica

SD Ponferradina: Caro; Paris, Pascanu, Manu Hernándo, Ríos Reina; Sielva, Elitim (Amo, 86); Pablo Valcarce (Romera, 46), Doncel (Gaspar, 86); Kaxe (Yuri, 32) y Curro (Larrea, 71).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray (Iván Azón, 82), Guitián, Jair, Chavarría; Eguaras (Vuckic, 82), Francho, Igbekeme, Bermejo (Sola, 59); Zanimacchia (Larrazabal, 59) y Narváez.

Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Amonestó a Manu Hernando (41), Pablo Valcarce (45), Curro (69), Sola (73) y Eguaras (81).

Goles: 0-1, min. 46: Narváez. 1-1, min. 61: Ríos Reina. 2-1, min. 77: Romera.

Incidencias: Noche es muy fría en El Bierzo, con 7 grados al inicio del partido (21.00). El césped de El Toralín presentó un buen aspecto, algo blando en varias zonas.

Placeholder mam module
Segunda parte Ponferradina 2-1 Real Zaragoza | En directo
Etiquetas
Comentarios