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Borja Bastón, el siguiente peligro

El ariete del Zaragoza que acarició el ascenso amenaza ahora desde el Leganés.

Fútbol
Borja Bastón lamenta una oportunidad desperdiciada.
EP

Quizá convendría mirarse más a uno mismo, a este Zaragoza que intenta llegar por las bandas y taparse cuanto más puede para ocultar sus carencias. Es lo que hay, y a partir de ahí deberá construir Baraja. Pero, además del mismo Zaragoza, el jueves el conjunto aragonés tendrá enfrente un cualificado rival, el recién descendido Leganés, candidato indiscutible a regresar a la élite. Dentro del cuadro pepinero está censado un viejo conocido de la afición zaragocista, el ariete Borja Bastón, delantero que firmó 22 goles con la camiseta zaragocista en el curso 2014-15. El delantero constituye la principal amenaza ofensiva del Leganés.

El pasado sábado marcó su primer gol con el Leganés Borja Bastón, que transformó un penalti, el tanto que le daría el triunfo al conjunto pepinero en Las Gaunas ante el Logroñés (0-1). Con la zamarra del Real Zaragoza también anotó su último gol desde el punto de penalti. Fue en Valladolid el 24 de mayo de 2015 (1-3), el mismo año en el que el ascenso se escapó en Las Palmas. En Pucela precisamente jugó Bastón su último partido con el Zaragoza. Tras marcar, sufrió una lesión muscular que lo apartó del ‘play off’ por el ascenso a Primera. Una verdadera pena para Bastón y para el club aragonés, que en esa temporada contaba con una de las mejores plantillas de su trayectoria en Segunda, con dos delanteros de jerarquía en la categoría, el propio Borja Bastón y Willian José. Lástima que el técnico Ranko Popovic no apostara decididamente por juntarlos en el ataque, pues, de largo, eran la mejor pareja de ataque de la competición.

Borja Bastón firmó 22 goles con el Real Zaragoza. Willian José firmó siete, cantidad que luego multiplicaría en Primera División en Las Palmas y en la Real Sociedad. Borja Bastón desarrolló en La Romareda su mejor temporada. Nunca ha metido más goles el espigado delantero que comenzara a despuntar en la cantera del Atlético de Madrid, club en el que su padre, el que fuera guardameta del Burgos Miguel Bastón, era el entrenador de porteros del primer equipo. Del Atlético llegó cedido al Huesca en el curso 2012-13, cantando nueve goles con la camiseta azulgrana. El año siguiente lo vivió en Riazor, anotando 10 goles para el Deportivo. Su explosión llegó en Zaragoza, con 22 tantos que multiplicaron su cotización. De La Romareda saltó a Primera, al Éibar, con el que marcó 18 goles en el ejercicio 2015-16. Y de Ipurúa brincó a la Premier League, al Swansea. Allí solo anotó un gol para el singular club galés que compite en Inglaterra. Desde la Gran Bretaña viajó a la Costa del Sol, haciendo dos goles para el Málaga. Sus últimas experiencias han sido en Vitoria, goleando en cinco ocasiones para el Alavés, y el año pasado en el Aston Villa, donde no consiguió marcar en Villa Park, el mítico estadio de Birmingham.

Después de este extenso itinerario, cumplidos ya los 28 años, ha sido contratado por el Leganés como referencia ofensiva. El sábado pasado rompió el maleficio este goleador consumado, todo un peligro para un Zaragoza al que acercó a la Primera División. Qué pena esa maldita rotura muscular en Pucela. Qué pena que Ranko Popovic solo reuniera en cuatro ocasiones en la misma alineación titular a Borja Bastón y Willian José (frente a Alavés, Racing de Santander, Tenerife y Valladolid). Nunca en este caminar por Segunda aglutinó tanta dinamita en su delantera el equipo del león, nunca una pareja así. Ángel (24 goles), Borja Iglesias (22) o Luis Suárez (19) fueron goleadores solitarios. Sin Willian José, el jueves no conviene dejar suelto a Borja Bastón, el ariete que festejó 22 goles con el Zaragoza.

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