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Real Zaragoza

Empate a nada del Real Zaragoza en Alcorcón en un partido espeso que trae premio sorpresa

Los aragoneses no supieron marcar pese a su dominio predominante y, tras la clara e inexplicable expulsión de Nick a falta de media hora, sufrieron atrás y renunciaron al ataque. Los locales cometieron alineación indebida.

Partido de fútbol obtuso, tarde de balompié primario entre el Alcorcón y el Real Zaragoza al sur de Madrid. El tanteador, 0-0, es una radiografía concluyente por sí misma de lo que cotizó el juego en Santo Domingo en esta tarde ventosa. Nada que llevarse a la vista hubo en el pequeño campo alcorconero. Los zaragocistas manejaron el balón con un punto más de criterio e intensidad que sus rivales, pero carecieron de olfato goleador. Y una clara, absurda e imperdonable expulsión del canterano Nick al cuarto de hora de la segunda parte pudo haber sido fatal para todo el equipo, que se tuvo que dedicar a verlas venir y a guardar el corto tesoro del empate. Eso sí, la alineación indebida del Alcorcón, consumada por un error de su entrenador (y delegado) al juntar solo 6 fichas profesionales entre el minuto 73 y el 82 en el terreno, cuando es perentorio que sean siete.

Espeso, duro de digerir, cargante para el espectador fue el primer tiempo. Y eso que, desde el prisma zaragocista, no se vivieron demasiados pasajes de nervios, pues el dominio de la pelota lo tuvo mayormente el equipo de Baraja. El Alcorcón fue un rival de esgrima y esquiva, pero sin pegada ni cuerpo a cuerpo en su ataque. Dentro de un fútbol de nivel bajo en cuanto a calidad y plasticidad, cabe decir como alivio que el Real Zaragoza fue mejor que los madrileños. Pero no supo sacar el más mínimo provecho a esas sensaciones ni a sus pocas llegadas al área de Dani Jiménez. Así que el 0-0 del ecuador del choque definía convenientemente lo acontecido y evitaba cualquier intento de sobrevaloración respecto de lo expuesto sobre el escenario por los blanquillos.

Así hemos contado el partido en directo, minuto a minuto.

El inicio del encuentro fue esperanzador. Vuckic intentó en el primer minuto una frivolidad, de tacón al borde del área pequeña, después de un remate fallido del debutante Zanimacchia en la frontal del área tras un córner ensayado (llamó la atención para bien ver que la pizarra ha sido utilizada en la estrategia en los ensayos de la Ciudad Deportiva). Pero no le salió bien y dio en un defensor. Era demasiado para abrir boca. Los aragoneses siguieron en su acoso constante al área local durante 20 minutos largos, con Narváez ágil cayendo a la derecha, el citado Zanimacchia entrando en velocidad desde muy atrás, siempre en diagonales hacia dentro que nunca acabó bien. Vuckic no fue regado convenientemente de balones con veneno en su zona de influencia y se fue apagando. Lo mismo que un Nick que, de nuevo por la banda (la izquierda esta vez), se limitó a lo sencillo, sin un solo pase de riesgo ni imaginación.

Vigaray y Chavarría, los laterales, se vieron favorecidos por la actitud retrasada del Alcorcón, muy agazapado todo el tiempo. Y el primero dispuso de la segunda ocasión de gol en el minuto 21, tras un recorte interior que remató con la zurda, cerca de la escuadra izquierda alcorconera, fuera por un palmo. Los centros del segundo, dinámico e implicado, no hallaron nunca rematador adecuado. En estas, Atienza cabeceó picado, flojo y defectuosamente, un saque de esquina en el minuto 23, a las manos de Jiménez. 

El dominio no se lograba plasmar en peligro y, mucho menos, en un gol que cambiara la faz timorata de las propuestas de unos y otros. En el 32, un centro-chut de Narváez se envenenó por el fuerte viento y el portero madrileño tuvo que parar con muchos apuros justo encima de la raya, con los pies dentro de la zona de gol. Eran gotas atomizadas de esperanza para el zaragocismo, que surgían por inercia más que por método.

Justo antes del intermedio, en el 39, como para avisar de que, pese a su incomparecencia ofensiva durante tres cuartos de hora, el Alcorcón había ido a Santo Domingo para algo, el exzaragocista Gual agarró un balón suelto al borde del área, tras una pared con Barbero ante los centrales, y acabó con un chut raso y cruzado que, por primera vez, llevó el susto a un inédito Cristian Álvarez. Entre la planicie generalizada, Trujillo pitó la marcha a vestuarios sin dar un solo segundo de aumento. Hasta el árbitro se aburría.

Segunda parte

El segundo tiempo empezó con las mismas coordenadas. Dominio zaragocista, una primera ocasión de Narváez en el minuto 51, con un disparo cruzado y raso, tras una buena jugada de Vuckic entre líneas, que se marchó casi tocando el palo derecho por fuera. Y con la primera desgracia del curso en forma de lesión durante un partido: Vigaray se rompió en los primeros trasteos después de la pausa del descanso. Nada nuevo. Los músculos y las fibras de cristal del getafense son así desde hace mucho tiempo. Sabido es. El cambio obligado hizo debutar este año al nuevo recambio para esa posición en esta plantilla, el juvenil Francés. Comenzaba otra dimensión en la apreciación de la defensa. Fuera el veterano, dentro el meritorio.

Foto del partido Alcorcón-Real Zaragoza, de la jornada 4 de LaLiga SmartBank
Liga SmartBank jornada 04 Alcorcón - Zaragoza vídeo de Estelares. Momento de la tarjeta roja de Buyla, que provocó su expulsión directa
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Y, cuando la valoración del Alcorcón empezaba a ser casi imperceptible en las opciones de ganar, por la ausencia total de juego en sus filas, fue el propio Real Zaragoza quien, además de no ser capaz de dar forma a su leve superioridad con un gol, le dio vida a los amarillos. El autor de la barbaridad fue Nick Buyla, en el minuto 62, que provocó su expulsión directa, una roja como un camión de seis ejes de grande, al cazar por detrás a Arribas en campo alcorconero para cortar una contra lejana. Se le fue la romana al ecuatoguineano, dejando patente su poca mesura en el manejo de las pautas del juego. Nick dejó en inferioridad al Zaragoza durante media hora larga ante la estupefacción general. Y Baraja tuvo que reaccionar. Retiró a Zanimacchia, cuyas intentonas valientes eran cada vez más aisladas, y también a un cansado Ros. Debutó el recién fichado Larrazabal y jugó sus primeros minutos el capitán Zapater. Oxígeno en zonas vitales para sujetar la previsible reacción local.

Laure, en una buena pared con Arribas, se quedó solo ante Cristian Álvarez en el 72, pero el guardameta zaragocista taponó bien con anticipación un mano a mano que llevaba cicuta. Fue el inicio del acoso del Alcorcón que, de la nada, patrocinó gratuitamente Nick y pagó todo el equipo. Por fortuna para los aragoneses, este equipo madrileño está a estas alturas de curso carente de ideas, de brújula y de calidad en materia creativa, lo que fue un alivio para la defensa blanquilla en la recta final del partido. 

Apenas un par de balones centrados con intención, sin culminación final, generaron desasosiego en Cristian Álvarez y compañía. En sentido contrario, el Zaragoza desapareció en iniciativa y ataque casi por completo. La misión pasó a ser el 0-0 como botín mínimo admisible. Baraja cambió a los puntas, un día más romos ante el portal rival y acabó con Gabriel Fernández y Adrián González, que no tuvieron casi actividad de enjundia por motivos obvios.

Y así se llegó al término de este feo partido de fútbol. Un pestiño monumental para cualquiera que no lo viese bajo el interés de los colores y el escudo propios. Noventa minutos para abrir un poco más la caja de las dudas y reclamar cierta aceleración en la mejora de cuestiones básicas de las que, en su caso, carece el actual Real Zaragoza. Eso sí, paralelamente al transcurso de los últimos 20 minutos de juego real, quizá los aragoneses empezaron a ganar los 3 puntos en los despachos.

Y es que fue una evidencia, irremediable, que el Alcorcón cometió alineación indebida entre el minuto 73 y el 82 al juntar Mere, su entrenador, a cinco jugadores con dorsal de categorías inferiores (Castro, Bravo, Barbero, Arribas y Sosa) y tener sobre el césped a solo 6 profesionales, cuando el reglamento obliga a que sean siempre 7 como mínimo. Por esta ventanilla quizá los de Baraja logren su primer éxito del curso. Así también sirve, como dicta la jurisprudencia en estos casos.

Foto del partido Alcorcón-Real Zaragoza, de la jornada 4 de LaLiga SmartBank
Resumen del partido Alcorcón-Real Zaragoza, de la jornada 4 de LaLiga SmartBank
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Ficha Técnica

AD Alcorcón: Dani Jiménez; Laure (Víctor García, 82), David Fernández, Castro, José Carlos; Bravo (Ernesto, 82), Gorostidi; Hugo Fraile, Bellvís (73); Barbero; y M. Gual (Arribas, 60).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray (Francés, 53), Atienza, Guitián, Chavarría; Eguaras, Javi Ros (Zapater, 64); Zanimacchia (Larrazabal, 64), Nick; Vuckic (Gabriel Fernández, 75) y Narváez (Adrián González, 75).

Árbitro: Trujillo Suárez (Canario). Expulsó por roja directa a Nick (62). Amonestó a Hugo Fraile (14) y Javi Ros (62).

Goles: No hubo.

Incidencias: Tarde fría en Madrid, con solo 13 grados y viento molesto pese al día soleado. El césped de Santo Domingo presentó unas buenas condiciones. El Alcorcón cometió alineación indebida entre el minuto 73 y el 82 al juntar Mere, su entrenador, a cinco jugadores con dorsal de categorías inferiores (Castro, Bravo, Barbero, Arribas y Sosa) y tener sobre el césped a solo 6 profesionales, cuando el reglamento obliga a que sean siempre 7 como mínimo.

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