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Los frentes abiertos del Real Zaragoza en el verano más difícil

La salida de Víctor, la búsqueda de nuevo entrenador, las tensiones de caja, los compromisos con los acreedores, los efectos de la covid-19 y la obligada regeneración del equipo aprietan al Real Zaragoza.

Partido Real Zaragoza-Elche, 'play off' de ascenso a Primera División
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José Miguel Marco

Éste es, probablemente, el verano más complejo que afronta la actual propiedad del Real Zaragoza, al margen del año del desembarco, cuando salvó a la sociedad anónima deportiva aragonesa de la desaparición y tuvo que construir un equipo casi desde la nada. En este mes de agosto se presentan sobre la mesa un buen número de problemas de envergadura, todos ellos, al mismo tiempo, delicados.

Puede señalarse en primer lugar la sucesión de Víctor Fernández, que en su tercera etapa al frente del equipo ha cumplido otro ciclo personal. El pasado ejercicio sacó al Real Zaragoza de la deriva de descenso a Segunda B que apuntaba y este año ha estado cerca de devolverlo a Primera. Víctor Fernández, sin embargo, no va a seguir en su cargo. Tampoco se quedará dentro de la estructura del club, aunque los principales responsables de la SAD le dejan la puerta abierta.

Como es natural en estos casos, han comenzado a mencionarse diferentes nombres de candidatos posibles. Rubén Baraja ha sonado en las últimas horas. Con trayectoria en este puesto de responsabilidad y con un nombre futbolístico más que contrastado como jugador, podría ser un buen candidato en un plano teórico. También se barajó la opción de Andoni Iraola, que ha hecho una magnífica labor con el Mirandés. Su destino es finalmente el Rayo Vallecano. En otra escala, cabe mencionar a Mikel Lasa, exjugador del Real Madrid, el Athletic de Bilbao y Real Sociedad, cuyo perfil casa con el modo de entender este cargo por parte de Lalo Arantegui, director deportivo del Real Zaragoza. Podría tratarse de un movimiento en cierto modo similar al visto con Natxo González o con Imanol Idiakez.

En tres semanas, la plantilla también tiene que regenerarse de modo importante en puestos cruciales. Las principales bazas de este año han desaparecido de cualquier planteamiento. Luis Suárez queda a las órdenes del Watford, propietario de sus derechos federativos. Javi Puado, por su parte, regresa a la disciplina del Espanyol. Dwamena, que era delantero referencial, ya quedó apartado tiempo atrás a causa de la cardiopatía que padece. Burgui, por su parte, regresa al Alavés. Raúl Guti, mientras tanto, está en el mercado y es uno de los futbolistas en propiedad que son transferibles. En este contexto, los fichajes presentados hasta la fecha no parece que tengan el peso de los futbolistas que se marchan.

A la vez que las cuestiones deportivas marcan urgencias, las tensiones de tesorería significan otro de los vectores del presente. Si han sido una constante durante los últimos años, ahora se hacen más evidentes. En el transcurso de otras campañas, el Real Zaragoza ya estaba haciendo a estas alturas una sustantiva caja con la campaña de abonados, palanca imposible de utilizar en esta ocasión, por razones obvias. La entidad tendrá que esperar a fechas próximas. En este sentido, es una de las entidades más perjudicados de la categoría (si no es el que más), habida cuenta de que dispone de una masa social sin parangón en Segunda División y en buena parte de Primera División.

Con La Romareda cerrada a causa de la pandemia, la entidad deportiva también ha visto cómo se han esfumado las importantes entradas de liquidez que se anunciaban, a través de las taquillas, para los encuentros del tramo final de la temporada.

El daño ocasionado a las previsiones de flujos de caja es extraordinario, hasta el punto de que el club se ha visto en la necesidad de solicitar ante el juzgado de lo mercantil un aplazamiento de los pagos del concurso de acreedores programados para este verano. Ante situaciones de elevada tensión de tesorería, César Alierta ha respondido en otros veranos, generando de esta manera créditos participativos en el pasivo del club, algunos de los cuales ha capitalizado posteriormente. El delicado estado de salud por el que atraviesa no hace viable ahora esta posibilidad. Una ampliación de capital o la entrada de nuevos socios son alternativas que se han apuntado.

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