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Vuelve el fútbol, vuelve el capitán

Alberto Zapater regresó a los terrenos de juego el sábado, ante el Alcorcón, tras superar un calvario en la recuperación del tendón rotuliano de su pierna derecha.

Zapater, en el encuentro frente al Alcorcón.
Zapater, en el encuentro frente al Alcorcón.
José Miguel Marco

La vuelta de Alberto Zapater a los terrenos de juego fue la mejor noticia –quizá la única– de la derrota del Real Zaragoza frente al Alcorcón anteayer. El capitán sumaba 399 días sin participar en un encuentro oficial. Concretamente, desde el 11 de mayo de 2019, cuando disputó 12 minutos ante el Extremadura en el estadio Francisco de la Hera de Almendralejo. Era la recta final de una campaña que se torció desde el inicio, con una lesión muscular en los primeros entrenamientos del verano, y culminó de la peor forma posible: abriendo un calvario que, por momentos, esbozó la sombra de la retirada. 

El 20 de mayo, el club informó de que Alberto Zapater iba a someterse a un tratamiento con hormonas de crecimiento para recuperar el tendón rotuliano de su pierna derecha, quedando apartado de la dinámica de un equipo que, solo cinco días después, firmó la permanencia de forma matemática y no se jugó nada en las dos jornadas que todavía restaban por delante. 

Con las miras puestas ya en la siguiente campaña –la presente–, el centrocampista ejeano acometió distintos métodos de recuperación durante los meses de verano, pero los mismos no dieron sus frutos y, finalmente, optó por que el doctor Hakan Alfredson –prestigioso especialista en este tipo de dolencias– le interviniese en el hospital Pure Sports Medicine de Londres.

El periodo estimado para su recuperación fue de «entre mes y medio y tres meses», pero acabó prolongándose hasta el 11 de marzo de este 2020, cuando regresó a los entrenamientos grupales con el objetivo de ser partícipe del ascenso a Primera División del equipo de su vida. 

Zapater no imaginaba que la cuenta atrás hacia el regreso, lejos de acelerarse, se iba a estirar otros tres meses más por circunstancias ajenas a su maltrecha rodilla. Solo 24 horas después de su irrupción en los campos de entrenamiento de la Ciudad Deportiva, La Liga comunicó la suspensión del Real Zaragoza-Alcorcón que, con una dramática crisis sanitaria de por medio que impuso el parón de cualquier competición deportiva, acabó disputándose anteayer. 

«Para mí estos 20 minutos son un pasito más. Era mi cumpleaños y estar convocado es un premio, aunque el regalo hubiesen sido los tres puntos y no ha podido ser. Me ha costado un montón al principio. Entrar en el partido, de por sí es complicado para un mediocentro, y en mi caso más. Llevaba desde el 11 de mayo de 2019 sin jugar y, además, en la última semanas noté unas molestias que ahora, afortunadamente, ya no tengo», explicó, a la conclusión del encuentro en el estadio de La Romareda, el capitán zaragocista.

«La rodilla está bien, no es algo que me preocupe. Ahora mismo, al igual que el resto de los jugadores de los equipos de Primera y Segunda División, pienso más en las molestias musculares que puedan surgir. Por suerte, a mí me vinieron la semana pasada y quedaron en nada. Hay que tener la suerte de que no me pase como a compañeros como Vigaray porque ahora, tal y como está el calendario de la competición, cualquier lesión te hace perderte muchos partidos», completó Zapater. 

«Hay que olvidar la derrota»

Sobre el nefasto resultado del encuentro contra el Alcorcón y las consecuencias clasificatorias, el de las Cinco Villas aseguró que «cualquier equipo» se cambiaría por estar en la situación del Real Zaragoza y pidió pasar página para enfrentar con fuerza el encuentro en Lugo.

«Esto es fútbol y puede pasar. Esperamos que solo haya sido hoy. Para bien o para mal hay muchos más partidos y no queda otra que pensar en el siguiente. En nada estamos viajando a Lugo y hay que olvidar lo que ha ocurrido hoy», subrayó, sobre un encuentro «igualado», en el que el Real Zaragoza «incluso mereció ponerse con ventaja de 1-0 en el marcador durante la primera parte»

«Se nos fue al final. Lo de Cristian Álvarez es una desgracia, pero estas cosas pasan y sabemos que hay muchos partidos por delante y todos vamos a tener que sumar nuestro granito de arena. Esto no va a parar, teníamos cinco puntos, ahora no son tantos como antes, pero hay que seguir», zanjó Alberto Zapater, en la noche de su 35º cumpleaños.

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