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Real Zaragoza
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25 aniversario recopa 

"Recuerdo abrazar a gente llorando que no conocía de nada"

El aficionado del Real Zaragoza J. M. Borobia necesitó un ferry, un tren y dos autobuses para viajar desde Ceuta hasta París, donde presenció en directo la final de la Recopa junto a familiares y amigos.

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Un aficionado del Real Zaragoza ondea una gran bandera azul y blanca bajo la torre Eiffel de París.
Carlos Moncín/Archivo Heraldo

Hace 25 años, J. M. Borobia era un joven de apenas 22 que se encontraba en Ceuta cumpliendo el servicio militar. Federado en atletismo, los buenos resultados cosechados en distintos campeonatos militares le valieron un "permiso extraordinario" de cinco días que no dudó en qué invertir: ir a París a ver jugar al Zaragoza. Un cuarto de siglo después, así recuerda "el mejor momento de mi vida", que terminó coronando al equipo de sus amores en rey de Europa.

"Atravesé el estrecho en un ferry, llegué a Madrid en tren y, de ahí, cogí un autobús a Zaragoza. Al día siguiente, a primera hora de la mañana, salimos rumbo a París", arranca Borobia.

La llegada a la capital parisina significó el pistoletazo de salida a una jornada marcada por un sinfín de sensaciones: alegría, emoción, incertidumbre, éxtasis, llanto… "La torre Eiffel estaba llena de aficionados del Real Zaragoza y del Arsenal. Recuerdo que hacía un día soleado, así que aprovechamos para pasear por los Campos Elíseos, recorrer el río Sena en los denominados Batobus (un barco turístico flotante)… Nos hicimos fotos en distintos puntos con los hinchas ingleses, hubo un gran ambiente entre las dos aficiones", destaca el aragonés, que acudió a la cita junto a varios amigos y familiares.

Una vez dentro del Parque de los Príncipes, todos vivieron con gran emoción el resultado de un encuentro marcado por la heroica resolución final. Ubicados en la tribuna más próxima al lugar desde donde Nayim selló su nombre con letras de oro en la historia del fútbol europeo, Borobia y todos sus acompañantes vieron "perfectamente" la ejecución del magistral disparo.

"Lo recuerdo todo muy rápido, cuando nos quisimos dar cuenta el balón ya estaba dentro de la portería. Vi al portero tirado en el suelo y, automáticamente, todos nos miramos y nos echamos las manos a la cabeza. Comenzamos a abrazarnos con gente que no conocías de nada, todos llorando… algo inenarrable", señala con gran emoción 25 años después.

Borobia y sus acompañantes junto a unos aficionados ingleses en París
Borobia y sus acompañantes junto a unos aficionados ingleses en París
J.M.B.

En ese momento comenzó una celebración que, reconoce, "fue muy larga". "Esperamos muchos minutos hasta que evacuaron primero a los aficionados del Arsenal. Durante todo ese tiempo salió el presidente Alfonso Soláns, los jugadores, Cáceres se subió al larguero, quitaron las redes de la portería… una auténtica fiesta", relata.

Ya fuera del estadio, el aficionado recuerda un largo paseo de media hora hasta llegar al aparcamiento de los autobuses. "De camino escuché una voz que dijo ‘me quedan solo cuatro banderines’. Salí corriendo, llegué el primero y compré los cuatro. Son banderines conmemorativos del encuentro que guardo con mucho cariño", evoca.

"Ojalá la mayor gesta del Real Zaragoza esté por llegar"

Así inició un largo pero inolvidable viaje de vuelta donde las fuerzas ya escaseaban. "El autobús fue una fiesta la primera hora, después la gente cayó rendida. Hasta la frontera de Irún no se escuchaba ni una voz, todo el mundo iba dormido. Llegamos a Zaragoza ya por la mañana, a plena luz del día", rememora.

Antes de retornar al cuartel de Ceuta, donde "todo el mundo vio la final", Borobia tampoco se perdió la multitudinaria celebración en una plaza del Pilar abarrotada de aficionados. Ahora, con motivo del 25 aniversario, varios miembros de la expedición que viajaron aquel día a París estaban valorando la posibilidad de regresar este 10 de mayo a París. "Aunque solo fuese una noche, queríamos volver a la torre Eiffel, a navegar por el Sena, a visitar los Campos Elíseos, el Parque de los Príncipes… pero, tristemente, la situación del coronavirus ha hecho que sea imposible. Ojalá esta no sea la mayor gesta en la historia del Real Zaragoza, ojalá la mejor esté todavía por llegar", concluye.

Consulta aquí todo el especial de la Recopa del Real Zaragoza

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