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Una Copa con el plan B y la cantera

El Real Zaragoza visita al Socuéllamos de Tercera con la obligación de pasar de ronda sin sobresaltos. Víctor reserva a medio equipo con el derbi aragonés como telón de fondo de la semana.

Guti, Pombo y Papunashvili, ayer, en el entrenamiento previo al viaje del Real Zaragoza a Ciudad Real.
Guti, Pombo y Papunashvili, ayer, en el entrenamiento previo al viaje del Real Zaragoza a Ciudad Real.
Guillermo Mestre

El Real Zaragoza inicia esta noche (20.00/Aragón TV) su participación en la remozada Copa del Rey 2019-2020, que esta temporada ha cambiado su formado de arriba abajo y vuelve a su esencia más original, esa que permite que el club aragonés debute en el torneo del K.O. en una eliminatoria a partido único en el Paquito Giménez, el campo del Socuéllamos, un equipo manchego de Tercera División de una localidad de 12.000 habitantes.

Un encuentro de los de antes, en un estadio pequeño –de césped artificial– y a 90 minutos sin red. Un cara o cruz que se convierte en una fiesta para los locales, sin nada que perder, y una obligación para los visitantes, que por categoría, presupuesto, fútbol e historia están obligados a superar la ronda sin mayores contratiempos. Todo lo contrario sería un sobresalto innecesario en una semana en la que la prioridad y la energía de la plantilla zaragocista está focalizada en la visita del domingo al Huesca en El Alcoraz en el primer derbi aragonés del curso.

Así lo demuestra la convocatoria que se desplazó ayer desde Zaragoza a Alcázar de San Juan, la localidad de Ciudad Real en la que pernoctó el grupo antes de la visita a Socuéllamos. Víctor Fernándezdejó en casa a Luis Suárez, Enrique Clemente, Íñigo Eguaras, Alberto Soro y Javi Puado, seis titulares en la última jornada frente al Racing de Santander. Más de media columna vertebral. También se quedaron sin viajar Dani Lasure y Álex Blanco. El primero sufrió una lesión en los aductores en el tramo final del partido frente al Racing de Santander –también será baja en Huesca– y el segundo se termina de recuperar del proceso febril que le impidió jugar ante los cántabros. Tampoco se subieron al autobús rumbo a Ciudad Real Cristian Álvarez, Atienza ni Vigaray, los tres fuera del equipo por problemas físicos en las últimas semanas. 

En este escenario competitivo, con el Huesca en el horizonte, Víctor Fernández tirará del plan B y de la cantera para la Copa, una competición que el técnico del barrio Oliver dijo ayer que quiere honrar... pero que admitió que llega en un momento inoportuno del calendario. Será el momento de ver en acción a jugadores inéditos, como Federico Bikoro, para rodar a otros con menos minutos en las últimas jornadas –casos de Grippo, Papunashvili, Pombo o Linares– y para el debut de algunos jugadores de la cantera. Víctor Fernández se ha llevado hasta Socuéllamos a seis jugadores de las categorías inferiores: el portero Azón –suplente de Ratón durante la ausencia de Cristian–, los defensas del Juvenil Andrés Borge y Alejandro Francés, el centrocampista Jannick Buyla y los atacantes Ahmed Belhadji y Marcos Baselga. 

El Socuéllamos, por su parte, jugará con la gran baza de la ilusión, desbordada en la villa desde el sorteo. Los manchegos, que llegaron a competir tres temporadas consecutivas en Segunda División B entre 2014 y 2017, están haciendo una notable temporada en el grupo XVIII. Son terceros tras 17 jornadas, con nueve triunfos, siete empates y solo una derrota. Apenas han encajado 9 goles y han anotado 24. En casa, en el Paquito Giménez, no han perdido ningún partido y sus jugadores –todos ellos amateurs, lejos del profesionalismo– llegan en un buen momento de forma después de ganar en cuatro de las últimas cinco jornadas. Es la Copa más pura.

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