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La 'baby delantera' del Real Zaragoza ante el Girona: 4 puntas de 20 y 21 años

El mejor partido de los zaragocistas en el ámbito ofensivo en lo que va de liga llegó con Luis Suárez (21 años), Puado (21), Soro (20) y Blanco (20) conformando un ataque 'juvenil', adolescente, ante rivales maduros, barbudos y con espolones.

Suárez, Puado, Soro y Blanco, los cuatro 'baby delanteros' del Real Zaragoza ante el Girona.
Suárez, Puado, Soro y Blanco, los cuatro 'baby delanteros' del Real Zaragoza ante el Girona.
Toni Galán

El Real Zaragoza exhibió este sábado ante el Girona una línea atacante llamativa, sorprendente, impactante en una categoría como es la Segunda División española en los tiempos que corren. No lo fue por sus 'nombres', que no responden a estrellas consumadas del fútbol nacional o internacional. Tampoco por el precio de sus traspasos, pues no entra ninguno de los sujetos aludidos en el saco de salarios millonarios, entre otras cosas, porque eso por Zaragoza tardará en llegar unas cuantas décadas, si es que regresa alguna vez una SAD con posibles. Ni lo fue porque el origen de los futbolistas fuese exótico, coincidente en algún rasgo o por cualquier otra rareza.

La causa fue digna de reseñarse: la edad de los chicos que sostuvieron sobre sus espaldas la responsabilidad del gol en el cuadro zaragocista. Ninguno de los cuatro pasaba en la noche del sábado de los 21 años. Fue una 'baby delantera', un escuadrón de abordaje compuesto por muchachos con aspecto juvenil, adolescente, púberes. Suárez logró un doblete. Puado marcó otro gol y propició un penalti (debieron ser dos). Soro fabricó un gol y asistió directamente en otro. Y Blanco creció hasta alcanzar su cota de mayor rendimiento hasta ahora.

En el sistema 4-2-3-1 utilizado por Víctor Fernández, el delantero referencial fue Luis Suárez; y los tres mediapuntas, Soro, Puado y Blanco. El ariete colombiano tiene 21 años; Soro, 20; Blanco, también 20; y el debutante Puado, está en los 21. Con estas armas se jugó Víctor Fernández el pan atacante ante contrincantes, los del Girona, plagado de gente madura, barbuda y con espolones en su trayectoria futbolística (el central Alcalá tiene 30; el portero Juan Carlos, 31; Granell, 31...).

Este es el presente zaragocista, marcado por el dinero, las estrecheces societarias y el tipo de apuestas que hay que acometer, eso sí, siempre con la palabra ascenso en la boca. Ante un Girona gigante, venido de Primera, con un presupuesto que supera en más de cuatro veces el del Real Zaragoza, el equipo aragonés formó con cuatro atacantes de calidad, promesas en fase formativa todavía, con aire facial y hechuras todavía del fútbol base. 

Se les ve mayores sobre el césped a puro de costumbre. Se les considera futbolistas hechos y derechos por la querencia mental del observador a no reparar en más detalles durante los partidos. Pero, en definitiva, Suárez, Soro, Puado y Blanco son cuatro niños

Mucho más si se les contextualiza, en el maremágnum de la Segunda División que contrapone, como se vio in situ ante el Girona, a delanteros de enorme trayectoria: Stuani, el internacional y mundialista uruguayo de los catalanes, tiene 33 tacos. Es de la cosecha de 1986. Mientras que Suárez nació en 1997; Soro en 1999; y Puado y Blanco son de 1998. Nenes contra hombres, tanto en términos intelectuales y vitales como de morfología física. 

El caso más extremo de la fauna que sigue poblando la Segunda actual es Nino, ariete del Elche. El mítico delantero ilicitano va cumplir ya los 40 años. O sea, por edad, podría ser, perfectamente, padre biológico de los cuatro colegas zaragocistas que se dedican a lo mismo que él: marcar goles en la división de plata. 

Pero ahí está también Yuri, el de la Ponferradina, que está ya cerca de los 38 años. Lo mismo que el grancanario Rubén Castro (38), al que acompañan en Las Palmas delanteros como Jonathan Viera o Peckart (ambos camino de los 31). O el punta japonés del Huesca, Okazaki, que va para los 34. O los delanteros del Fuenlabrada, Oriol Riera (33) y Hugo Fraile (32). El también '9' del Girona Johathan Soriano, que camina hacia los 35. O el alcorconero Sandaza, con los 34 bien cumplidos. O el elenco del Albacete, con los 35 de Susaeta, los 33 de Pedro y los 30 de Zozulia. Y los rivales del otro día en Vallecas: Ulloa (33), Piovaccari (35) o Trejo (31). O en Lugo, donde Barreiro ya brinca de los 33 e Iriome los va a cumplir. Y en Tenerife, Suso Santana, los próximos que sople en la tarta, serán ya los 35. En Gijón juega en la mediapunta Carmona, camino ya de los 33. El Racing de Santander está tirando de los Cejudo (35), David Rodríguez (33), Yoda (31) o Barral (36). Y el Oviedo, de Saúl Berjón (casi 34 años) o Ibrahima (30). Hasta el colista Deportivo de La Coruña utiliza arriba a Christian Santos, que cumplirá 32

Apostar por una delantera como la que utilizó Víctor ante el Girona, si se rasca bien el contexto, tiene un enorme mérito. Y, de hecho, no es algo que derive de un capricho, de una situación radical del entrenador zaragozano. Ya al inicio del plan, cuando Dwamena estaba en activo al inicio del curso, el dúo atacante era extremadamente joven, pues el ariete ghanés llegó al Real Zaragoza con 23 años (cumplió los 24 hace mes y medio).

La veteranía, en la línea ofensiva blanquilla, la deberían aportar Kagawa (30), una vez que no llegó al equipo el delantero 'diferente' que quería Víctor en agosto y que era el ex e internacional Sergio García (36) y dado que Linares (37) no es del perfil que el entrenador quiere para su pizarra. Pero el japonés no está en onda, no ha sintonizado bien con lo que el Real Zaragoza le pide en su papel de estrella. 

Y aquí está el asunto real, la realidad indiscutible: se aprecia jugándose los cuartos el equipo aragonés con un bloque atacante que se mueve entre los 20 y los 21 años. Definitorio.

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