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Víctor, a la espera de la gran eclosión del mejor Kagawa (capítulo n)

El japonés retorna al equipo tras una nueva pausa, en Vallecas, a causa de unas molestias físicas y en busca de encontrar el punto de forma y mentalización necesarias para que ejerza de estrella del Real Zaragoza.

Kagawa, en el último partido en La Romareda ante el Albacete, pelea el balón con el exzaragocista Benito.
Kagawa, en el último partido en La Romareda ante el Albacete, pelea el balón con el exzaragocista Benito.
José Miguel Marco

En las últimas horas de noviembre, este sábado, Shinji Kagawa volverá a la alineación del Real Zaragoza. La estrella mediática de esta temporada 2019-20 en el proyecto del club aragonés está todavía por eclosionar. Han pasado tres meses de competición y el internacional y mundialista japonés no ha logrado sintonizar adecuadamente la onda que le pide el objetivo zaragocista. Su adaptación, por diferentes motivos, no está resultando sencilla y el cuadro técnico, con Víctor Fernández a la cabeza, está haciendo dibujos semana a semana en busca de encontrar la piedra filosofal mediante la que Kagawa pueda dar el ansiado salto a su condición de jugador mediático dentro del campo. 

En esta noche otoñal, en la 18ª jornada de liga, Kagawa va a repetir episodio de regreso al equipo tras una breve pausa en talleres. No viajó ni jugó el pasado fin de semana, cuando el Real Zaragoza rindió visita y ganó al Rayo Vallecano en Madrid. Unas leves molestias físicas previas a esa cita, acumuladas a una nueva fase de mala praxis futbolística en los partidos inmediatamente anteriores, aconsejaron a Víctor y sus ayudantes a darle aire al nipón, a concederle un espacio de calma en el que pueda confluir su mente con su aparato motor y, de ahí, pueda surgir el fútbol de alta categoría que se le conoció en el Manchester United y en el Borussia Dortmund en los años de oro de Kagawa en Europa. 

"Por lo que me ha demostrado esta semana, Kagawa sí está para jugar. Ha hecho una buena tanda de entrenamientos y, si lo estimo oportuno, sí que podría jugar de inicio", anticipó Víctor Fernández en la tarde del viernes antes del último entrenamiento en el que el equipo blanquillo preparó la exigente visita del Girona. Eso sí, como es habitual, Víctor se dejó la puerta abierta a la otra opción: "si no lo estimo así, podría entrar a lo largo del partido", añadió por aquello de no facilitarle las cosas a su colega José Luis Martí, el responsable técnico de los gerundenses desde hace solo un mes. 

Pero Víctor, en las anteriores ocasiones en las que Kagawa ha tenido ya durante la temporada sus días sabáticos para resetearse física y mentalmente, siempre defendió la tesis de que, este tipo de jugadores (de primer nivel), se recuperan jugando, entrando de lleno en el equipo en cuanto están de nuevo aptos. Así que todo apunta a que será el joven Blanco quien le ceda el puesto de titular que ostentó el valenciano ante el Rayo en la línea atacante, junto a Luis Suárez y el nuevo, Puado.

"Todos los partidos son diferentes. El equipo de Vallecas, donde el Zaragoza logró el triunfo, me legitima para repetir esa alineación. Pero cada partido es distinto y, ante el Girona, es evidente que tendremos que atacar mucho mejor de lo que atacamos en el campo del Rayo el otro día y darle un  mejor trato al balón", razonó Fernández, dejando entre líneas la reaparición del jugador mejor dotado técnicamente en la mediapunta zaragocista, Kagawa, currículum en mano. 

Víctor Fernández aún confía en poder tener a su disposición al mejor Kagawa posible en estos momentos de su trayectoria, camino de los 31 años. Al menos, acercarse rápidamente al chisposo y ágil Kagawa que se estrenó, en medio de una gran expectación zaragocista, en los primeros partidos ligueros de agosto y septiembre, antes de que el asiático tomara su particular cuesta abajo en el rendimiento particular. 

En este encuentro frente al Girona, lleno de atractivos estimulantes para cualquier futbolista ambicioso, el entrenador zaragozano sueña con que, junto a todo el equipo, Kagawa pueda dar señales de renacimiento. "Ojalá este partido en La Romareda sea el trampolín hacia una muy buena temporada", dijo Víctor en genérico... dentro de una respuesta en la que el japonés había sido el sujeto de la pregunta. 

Como en todo lo referente al apartado deportivo, pese a la abrupta senda que está debiendo caminar el Real Zaragoza en la primera vuelta (a causa de lesiones, enfermedades, incidencias varias...), aún se está a tiempo de todo. Víctor Fernández está gobernando el timón con decisión, con aciertos mayoritarios entre algunos yerros evidentes, y el equipo zaragocista acomete la recta final de la primera vuelta en la 6ª plaza, dentro de los puestos de Promoción, donde siempre se ha movido salvo en una semana de 17. Tiene su mérito. Como lo tendrá, si al final lo consigue, lograr que Kagawa sea el mediapunta referente de toda la Segunda División, tal y como se previsualizó en agosto cuando se dio el paso de ficharlo en una decisión de hondura mediática, aún no correspondida más que cuentagotas.

Kagawa ha marcado 2 goles hasta hoy. Pero los hizo muy pronto, en la jornada 2ª en Ponferrada (aún en agosto) y en la 5ª fecha, ante el Extremadura, el 15 de septiembre. O sea, que no ve puerta desde hace dos meses y medio

El último día, ante el Albacete, pudo haberse resarcido de esta sequía, que viene de la mano de un oscurecimiento palpable en sus aportaciones globales en las combinaciones, los pases, los desmarques, las paredes, los imaginativos gestos ofensivos y demás repertorio que esbozó al principio Kagawa para acabar arrugando su puesta en escena radicalmente. Pero, en un mano a mano ante el portero Nadal, tras una cesión suicida atrás de un jugador albaceteño, remató mal y el balón, que era un gol cantado (más para un jugador como él), se estrelló en el palo y no entró. De esta espiral negativa es de la que, cuanto antes, ha de salir el '23' zaragocista. Todo el mundo, con Víctor a  la cabeza, lo espera con enormes ganas de celebrarlo.

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