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Mañana de calma y rutinas en el Real Zaragoza

La plantilla y el cuerpo técnico trabajaron este lunes en la Ciudad Deportiva con normalidad tras la derrota ante el Mirandés.

Algunos jugadores del Real Zaragoza en la Ciudad Deportiva.
Algunos jugadores del Real Zaragoza en la Ciudad Deportiva.
Daniel Marzo

La plantilla del Real Zaragoza se entrenó este lunes con normalidad en la Ciudad Deportiva tras la derrota por 1-2 en la noche anterior ante el Mirandés en La Romareda. Fue una sesión rutinaria pos partido, donde los titulares ante los burgaleses se marcharon enseguida al gimnasio y solo los suplentes o no convocados trabajaron suavemente: fue el caso de Linares, Ros, Papunashvili, Bikoro, Blanco, Guitián, Lasure y Grippo. En esta ocasión no hubo jugadores del filial que completaran el grupo para llevar a cabo ejercicios con balón. 

De los titulares, Delmás pasó directamente a manos de los fisioterapeutas y recuperadores, pues tiene un problema físico que viene desde la semana pasada y del que fue tratado específicamente para que pudiera ser alineado ante el Mirandés, dada la baja en esa posición de Vigaray, lesionado muscularmente hasta dentro de un par de semanas como mínimo. 

Por su parte, Pombo, operado el sábado de la fractura de un hueso en la zona ocular derecha, acudió a la Ciudad Deportiva para empezar un tratamiento físico personalizado que impida la pérdida de la forma física del mediapunta mientras debe guardar reposo, respecto de la práctica del fútbol, por unos días.

Víctor Fernández, el entrenador, junto con el cuerpo técnico, han comenzado tras la sesión la, siempre habitual, tarea de análisis del partido precedente, en este caso con derrota frente al Mirandés. El director deportivo, Lalo Arantegui, como también es hábito en muchas mañanas en la Ciudad Deportiva, también ha participado de ese procedimiento. 

Por el momento, mientras se termina de barrer por completo el mercado -escaso y complicado- de delanteros que pudieran venir a sustituir a Dwamena antes de enero, maniobra de mucha dificultad que genera infinidad de dudas y pocas certezas, todo se asume con un afán de no alarmarse internamente por la mala racha de resultados del último mes. Y es que, aunque hay decepción interior por las dos últimas derrotas ante Fuenlabrada y Mirandés (dos recién ascendidos de Segunda B), todavía se chequea la problemática del equipo desde la 5ª posición en la clasificación.

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