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Vigaray, de taza a taza y media: otro mes de baja por la segunda rotura muscular

La resonancia magnética nuclear a la que ha sido sometido este lunes el lateral derecho del Real Zaragoza evidencia una "rotura de fibras de grado 1 en el bíceps femoral del muslo derecho".

Momento en el que Vigaray se marcha lesionado y es sustituido por Guitián en el partido de este domingo ante el Cádiz. Era el minuto 21 y se había roto en el 17.
Momento en el que Vigaray se marcha lesionado y es sustituido por Guitián en el partido de este domingo ante el Cádiz. Era el minuto 21 y se había roto en el 17.
Toni Galán

Carlos Vigaray estará otro mes de baja después de haber tenido que parar ya durante dos semanas a consecuencia de una rotura fibrilar ocurrida durante el partido ante el Lugo, de la 7ª jornada, el pasado 21 de septiembre. El lateral derecho del Real Zaragoza recayó de su dolencia al poco de iniciarse el último choque liguero, ante el Cádiz este domingo último, en el que reaparecía después de una rehabilitación que solo duró 14 días. 

Las pruebas radiológicas a las que ha sido sometido este lunes en el Hospital Quirón Salud han desvelado que sufre, de nuevo, "una rotura de fibras de grado I en el bíceps femoral de la pierna derecha".

Así pues, a Vigaray cabe aplicarle el adagio de la taza y la taza y media. Quiso, de acuerdo con los médicos y el cuerpo técnico, acelerar al máximo su reincorporación al equipo después del primer rasgado en su músculo dañado y la decisión no ha salido bien. Al contrario, los hechos han manifestado que se trató de un error de cálculo.

De nuevo, la resonancia magnética nuclear dice que su músculo no ha aguantado. Que, por su morfología, que ya tiene antecedentes, necesita de más reposo, de más cuidado, de más calma en las recuperaciones. Que, con Vigaray, querer correr es acabar retrocediendo. 

Así que, ahora mismo, una vez confirmada la mala noticia de su nueva rotura fibrilar en la pierna derecha (la del golpeo habitual del futbolista getafense), cabe establecer de nuevo los tiempos de una nueva convalecencia. Normalmente, este tipo de dolencias requiere un mínimo de 3 semanas, alrededor de 20 días. Dada la condición de reincidente reciente de Vigaray y con el aprendizaje de la lección grabado a fuego en todos los implicados, es muy posible que esta vez haya incluso prórroga... y penaltis hasta que se decida que el '2' blanquillo vuelva al ruedo de los campos de fútbol. Que se dé el tiempo que sea necesario, sin prisas.

Hablar de un mes de ausencia, por lo tanto, no es una barbaridad en este ya singular caso. De este modo, si todo va bien y se alcanzan las fechas de alrededor del 6 de noviembre, se estará en mitad de la semana en la que el Real Zaragoza estará preparando el partido de la 15ª jornada, que lo llevará a Almería el fin de semana del 9-10 del penúltimo mes del año. Por ahí estará marcado entonces el objetivo de la nueva reaparición del nuevo fichaje de esta temporada para la zaga aragonesa.

Es decir, que Víctor Fernández se queda sin su lateral favorito para los partidos de Soria ante el Numancia (este domingo próximo, 13 de octubre); el aplazado ante el Fuenlabrada, que se recuperará el miércoles día 16); la visita del Mirandés a La Romareda, el domingo 20 de este mes; el desplazamiento a Gijón para jugar en El Molinón ante el Sporting en torno al 27 de octubre; y la cita en casa ante Las Palmas, sobre el 3 de noviembre. 

O sea, cinco partidos, al coincidir el extra ante los fuenlabreños que este equipo madrileño aplazó hace 20 días aduciendo una gastroenteritis masiva en su plantilla. 

Cinco partidos que, si se hubiese llegado hasta el hito del Mirandés, que era el que la anterior rotura marcaba en principio como razonable, hubiesen sido suficientes para sanarla. Ahora, esta repetición de la dolencia provocará un cúmulo mayor de partidos con Vigaray en la enfermería. Es la penitencia.

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