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Luis Suárez: "Shinji Kagawa y Dwamena son muy buenos"

Los goles del colombiano han apadrinado el estreno festivo del Zaragoza en Segunda. El goleador ya no está solo: Dwamena y Kagawa han pasado a ser factores multiplicadores. 

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Luis Suárez, en la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza.
Toni Galán

Con un delantero de 15 o más goles, todo suele resultar mucho más sencillo, también en Segunda División. ¿Luis Suárez se ve para hacer 15 goles en este curso en el Real Zaragoza?

Llevo tres goles en cuatro partidos y estoy muy contento por esos números. Yo no soy nada conformista. Me gustaría hacer muchos más goles y aportar al equipo.

Además, de los goles, usted estira el esqueleto del equipo y exhibe una sensación buenísima en el fútbol: tiene hambre.

Es mi trabajo, es lo que sé hacer. Me encuentro cómodo. Esta temporada me encuentro muy bien en todos los sentidos. El año pasado fue mi primer año en Segunda. No fue sencillo, hubo mucho problemas (en el Nástic de Tarragona). Este año me he sentido importante dentro del grupo y creo que eso se refleja en el campo.

Mucho se refleja, mucho... Después de unos primeros partidos en que usted monopolizaba el ataque, en Alcorcón se unieron a la fiesta Kagawa y Dwamena. Ya no está solo. El Zaragoza ya ataca con tres de verdad.

Era cuestión de tiempo. Ya dije que había que tener paciencia con Kagawa y Dwamena porque sabemos el potencial que tienen. Decíamos que si Rapha (Dwamena) tenía ansiedad, y ya vimos con qué tranquilidad definió el otro día... Llevaba un par de partidos sin marcar, pero no se le había olvidado.

¿Cómo los ve a los dos?

Son muy buenos. Shinji tiene mucha calidad. Ha jugado en la Premier League, en Alemania. Dwamena es una bestia. Gran envergadura física, con el balón en los pies se asegura mucho. Son muy buenos jugadores.

Hay más futbolistas en ataque, como Alberto Soro.

Tenemos una gran plantilla. Desde Cristian hasta nosotros los puntas. La responsabilidad de los partidos no solo pasa por los delanteros. Para ganar, el portero tiene que parar, los defensas deben hacer su trabajo… ‘Sorito’ tiene unas características muy especiales. Es muy competitivo, muy trabajador, lucha cada balón como su fuese el último.

Ahora también puede contar Pombo

Pombo se ha quedado y en cualquier momento nos puede dar la calidad que tiene.

La afición del Zaragoza conoce su presente, pero quizá no sepa que sus inicios no fueron precisamente fáciles.

Comencé en Colombia, debutando con 16 años en Segunda División con Leones. Después pasé al juvenil de División de Honor del Granada, luego al filial del Granada, Valladolid B y el año pasado al Nástic. Colombia es un país subdesarrollado. Uno que viene desde abajo sabe que ha tenido que trabajar muchísimo. Ahora que estoy aquí, lo valoro muchísimo.

¿Qué le dicen ahora sus padres?

Ellos están orgullosos de mí.

El gol de otro día fue de hambre puro. Otro no habría metido gol porque no habría ido.

No dar un balón por perdido es una de mis características. Cuando vi que nadie iba, fui yo. Y conseguí meter gol.

En el último medio siglo, el Zaragoza ha tenido delanteros de jerarquía mundial: de Marcelino a David Villa, pasando por el Lobo Diarte, Milosevic y un larguísimo etcétera. ¿Se ve usted capaz de hacer cosas importantes en España?

Yo estoy trabajando para llegar a ser uno de los mejores jugadores del mundo, eso es lo que yo tengo en mi cabeza. No quiero ser uno del montón. Que me reconozcan o no, me da igual; pero yo quiero ser el mejor en mi posición. Así yo soy. No me gusta ser un futbolista mediocre, que de esos hay muchos.

Tácticamente se puede desenvolver en todo el frente del ataque, no solo como ariete. Cae muy bien a la banda. Además de gol, en usted se encuentra riqueza táctica.

En defensa, aunque me cueste un poco más, puedo hacerlo cayendo a la izquierda para ayudar al equipo. Ese trabajo lo puedo hacer gracias a mi hambre. Me mentalizo de que tengo que hacerlo bien en cualquier posición, así sea de portero.

¿Sí? ¿También de portero?

Sí. Me da igual en la posición en que juegue. Siempre disfruto.

Se aprecia que usted puede hacer algo importante en el fútbol… ¿Qué le ha dado Víctor Fernández?

Desde el primer instante en que me reuní con Lalo en Barcelona y me llegaron las llamadas de Víctor Fernández, me dijeron que iba a ser importante. ¿Y qué más importante que jugar en un club tan importante, con tanta historia? Eso me motivó desde el primer momento. Me sentí importante por todas estas cosas, por la llamada de Lalo, por la llamada de Víctor. Sabía que iba a ser importante aquí.

¿Ve al Zaragoza en ascenso?

Estamos muy lejos aún para determinar eso. Con el trabajo y el esfuerzo de cada uno lo podremos lograr.

Ahora aparecen tres partidos en una semana que pueden marcar mucho el futuro inmediato: Extremadura, Fuenlabrada y Lugo.

Estos tres partidos nos pueden poner en la parte alta y tener un colchón por si algún día no salen las cosas bien. Queremos conseguir nueve de nueve. Ahora hay que pensar en el Extremadura, que es el primer rival. Después ya pensaremos en los demás.

¿Había jugado alguna vez usted al nivel que jugó el Zaragoza en Alcorcón?

Sinceramente, no, nunca. Ni con el Granada ni en Colombia... Nunca había estado en un equipo en que se tocara tanto el balón, manejando el partido a nuestro antojo. Siempre me había tocado ir a remolque, a correr y correr. El pasado fin de semana disfruté llevando el peso del partido, teniendo el balón, todo. Para mí, ha sido lo mejor.

El último gol del Zaragoza, con el lateral derecho arriba, llegando arriba con cinco toques… Fetén, fetén. De lujo.

Yo estaba fuera. Estábamos viéndolo y decíamos: ¡vaya contraataque! Era un saque de banda de ellos, y con cinco toques metimos gol. Fue espectacular.

Además, solo hemos encajado un gol.

Era lo que le decía antes: la responsabilidad de ganar no es solo del delantero, es de los once jugadores más los que están en el banquillo. Si Cristian no para las tres que le llegaron, quizá no estaríamos hablando igual.

El Zaragoza obtuvo un triunfo muy semejante el año pasado. Ganó 0-4 en Oviedo. Y luego…

No temo. Sabemos el equipo que tenemos, el trabajo que estamos haciendo. El año anterior fue muy duro para el club, pero no nos da miedo. Sabemos a lo que nos enfrentamos.

Se le ve muy bien en el Real Zaragoza...

Estoy un año cedido por el Watford. Estoy muy a gusto. Y quiero ascender a Primera con el Zaragoza.

La Romareda está volcada con usted...

Me mola muchísimo La Romareda. Muchísimo... Da muchísima energía... Es increíble. Con el Tenerife no teníamos balón y el público nos ayudó a ganar. Jamás he jugado como local en un ambiente así.

Señor Suárez: sus goles serán nuestros goles, sus éxitos serán nuestros éxitos...

Que sigamos así todos.

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