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Solo en 15 ocasiones de 88 algún jugador del Real Zaragoza completó los 90 minutos

Víctor Fernández repartió mucho la participación en los 8 amistosos de pretemporada pero, aún así, hubo excepciones: Lasure hizo 3 plenos; los porteros Cristian Álvarez y Ratón, además de Delmás, 2; y Vigaray, Nieto, Guti, Blanco, Jesús Álvarez y Bikoro, también.

Vigaray, en el amistoso de Tarragona, donde jugó los 90 minutos, una circunstancia poco habitual en la pretemporada de Víctor Fernández.
Vigaray, en el amistoso de Tarragona, donde jugó los 90 minutos, una circunstancia poco habitual en la pretemporada de Víctor Fernández.
Daniel Marzo

Ocho partidos amistosos de pretemporada en el Real Zaragoza, ocho alineaciones titulares, 88 jugadores que salieron desde el inicio en cada momento puntal del verano. Como es habitual en la mayor parte de los guiones de estos partidos de verano, puros ensayos tácticos y físicos las más de las veces, las sustituciones fueron casi siempre masivas. Pero, entre esa maraña de relevos y de mutaciones en las alineaciones tras los respectivos descansos, en el libreto de Víctor Fernández hubo hasta 15 excepciones.

Esa es la cantidad de veces, escasa y por ello llamativa, en la que algún jugador del Real Zaragoza no fue objeto de sustitución por otro compañero y, por ende, acabó jugando los 90 minutos en algún duelo de preparación de los jugados ante la Peña Ferranca, Boltaña, Aragón, Ebro, Calahorra, Nástic de Tarragona, Alavés y Tudelano. 

Es normal que, sobre todo los porteros, cuando la pretemporada avanza, vayan asentándose bajo palos partidos enteros y no se les rompa el ritmo mental en los descansos. Pero, curiosamente, el que más veces fue elegido por Víctor para aguantar todo el tiempo sobre el césped, curiosamente, no fue un guardameta: el agraciado fue el lateral izquierdo Lasure, que por momentos también ha actuado como central este verano por falta de piezas en esa posición concreta. 

Lasure jugó los 90 minutos en 3 partidos: ante el Ebro, en Tarragona y en el colofón de este sábado último en el campo del Tudelano. 

Precisamente los porteros, Cristian Álvarez y Ratón, pudieron completar 90 minutos en 2 choques cada uno: el argentino en Calahorra y ante el Alavés en La Romareda; y el orensano en Tarragona y Tudela. Junto a ellos, también con dos partidos enteros disputados, aparece el lateral diestro Delmás, que lo afrontó en Calahorra y anteayer ante el Tudelano. 

Los otros casos, a uno por cabeza, son los de Vigaray (en Tarragona), Nieto (en Calahorra), Guti (también en Calahorra), el joven Jesús Álvarez (ante el Ebro) y, en el adiós al verano, en Tudela, los indicados por el entrenador para estar todo el tiempo sobre el césped fueron Bikoro y Blanco. 

Si se excluye de este análisis a los dos porteros, por motivos obvios de especificidad de su puesto, que nada tienen que ver en el desgaste físico ni el modo de actuar del resto de futbolistas de campo, puede observarse que, de los que parten con más opciones de titularidad en el arranque liguero, solo están en este reducido reparto el lateral derecho Vigaray y, con la duda abierta en la disyuntiva de la otra banda de la defensa entre Nieto y Lasure, el caso de cualquiera de los dos. 

El resto de los hombres relevantes de la plantilla a estas alturas han sido dosificados siempre por Víctor: los delanteros Dwamena y Luis Suárez, Igbekeme, Javi Ros, Soro, Atienza... También lo estaba siendo P. Biel, antes de salir traspasado súbitamente hacia Dinamarca. O tipos más delicados en lo físico, como Papunashvili o Eguaras, también con sus ínfulas en el grupo.

Así que el papel de Lasure en este verano, junto con Delmás, ha sido extraordinario a la hora de ser comodines para cubrir huecos y espacios sin relevos en el banquillo en días concretos. En el caso de Guti y Vigaray, el entrenador aprovechó para darles los 90 minutos justo el día después de que ambos hubiesen estado guardados en casa por precaución muscular. Pasaron de descansar a jugarlo todo en compensación. Lo de Nieto fue casi lo mismo, pues el día después de completar su partido en Calahorra solo salió en Tarragona en los últimos 6 minutos, ni para romper a sudar.

Víctor Fernández y su cuerpo técnico han medido al milímetro las cargas, los esfuerzos. Han reservado piezas a la más mínima sospecha de sobrecarga. Los jugadores estaban advertidos. Lo ocurrido el año pasado no podía volver a repetirse, con infinidad de lesiones musculares en pretemporada, de roturas fibrilares de larga penitencia posterior. 

Estos números son la prueba palpable de la partitura llevada a cabo en este verano de 2019. Todo el mundo ha tenido ratos largos de juego, incluso en los días donde ya se dio una hora de juego a varios futbolistas titulares en el amistoso de turno. 

Los tiempos menores, de esos que pueden ser considerados residuales e inservibles en pretemporada, los tuvieron Jesús Álvarez ante el Alavés (solo 6 minutos al final) y LInares en Tarragona (apenas 9 minutos). En el resto de días de ensayo de verdad, el tramo más corto fue de 20 minutos. 

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