Real Zaragoza

REAL ZARAGOZA

El Real Zaragoza gana su trofeo por penaltis tras empatar 0-0 con el Alavés

El equipo aragonés cuajó un buen primer tiempo ante un rival de Primera y sufrió tras el descanso. Cristian Álvarez, protagonista final en la tanda definitiva.

El Real Zaragoza empató sin goles ante el Deportivo Alavés, de Primera División, en el amistoso de mayor enjundia de su pretemporada. Fue el partido del Trofeo Ciudad de Zaragoza-Memorial Carlos Lapetra jugado en un buen ambiente, mucho mejor que en los últimos años, con 11.000 espectadores en las gradas de La Romareda. Tras un buen inicio del partido de los zaragocistas, donde fueron mejores y pudieron adelantarse en el marcador con solvencia, los vitorianos fueron superiores tras el descanso. La igualada final concluyó en la tanda de penaltis, donde fue mejor el Real Zaragoza por 3-2, gracias a tres paradas de Cristian Álvarez y a dos penaltis de bandera marcados por Blanco, por la escuadra, y por Pombo, en un ‘Panenka’ brillante.

El primer tiempo resultó vistoso, con alguna laguna de falta de ritmo propia del momento, pero con un dominio absoluto del cuadro zaragocista. Los aragoneses parecieron los de Primera y el Alavés, que no disparó a puerta ni una sola vez ni pisó el área con peligro para Cristian Álvarez, fue un rival un tanto decepcionante. Hasta seis ocasiones de gol cupo anotar en los ataques blanquillos, algunas claras, pero faltó definición, poso y tino en el momento de la verdad.

La mejor opción la tuvo Soro, en el minuto 5, tras un pase de 50 metros de Javi Ros al espacio, que dejó al cincovillés solo ante el portero Pacheco. Tras controlar y avanzar, su disparo lo sacó a córner el guardameta de los vascos. Son de esas ocasiones que no se pueden fallar, y menos al inicio de un partido por lo que luego suponen. Hasta el minuto 21 no se acercó el gol de nuevo. Fue en una falta directa al borde del área cometida sobre el bullidor Luis Suárez. La lanzó Grippo, dio en la barrera y se marchó a córner. El equipo de Víctor Fernández manejó bien la pelota, con Igbekeme brillante en el corte y la conducción, aunque errando siempre en el pase definitivo. Arriba, movilidad de Suárez y Soro y algo de desconexión del ariete Dwamena, que necesita más suministro de balones para poder ejercer sus cualidades.

En el 26, Soro cabeceó un córner en el punto de penalti y la pelota fue a las manos de Pacheco en otro buen rasgo atacante local, esta vez a balón parado. En un rato de cierta continuidad ofensiva, Luis Suárez probó suerte desde la frontal del área en el minuto 30, pero su chut raso lo atrapó de nuevo Pacheco junto al palo derecho. Javi Ros era el amo de la medular, rompiendo cualquier intención de combinación de los alaveses. Guti le secundó con un buen despliegue físico y los laterales, Vigaray y Nieto, ayudaron mucho en las penetraciones, pese a que luego se echó en falta precisión en el toque de gracia.

La primera mitad acabó con las dos primeras oportunidades del esperado Dwamena. En la primera, en el minuto 35, remató forzado en el primer palo un centro raso de Vigaray, fuera por un par de metros. Y en la segunda, en el 38, buscó un córner en el segundo palo y remató en semifallo con la derecha, a donde estaba el portero adversario. Los centrales, Grippo y el joven Clemente, no pasaron nunca apuros y actuaron con corrección exquisita.

En el intermedio, la sensación era positiva, amable con el equipo de Fernández. El Alavés no había aparecido para nada y solo se vieron cosas al Real Zaragoza, con ganas de agradar y en clara progresión, Esta vez sí que había rival en frente y eso dio valor a cada jugada, a cada acción. Algunas llevaron la aclamación de los seguidores y los aplausos, con Igbekeme y Vigaray como principales destinatarios. Si alguien mereció ir por delante en el marcador ése fue el Zaragoza.

Tras el descanso, Víctor no hizo sustituciones. El Alavés de Asier Garitano, que ya había hecho dos antes del final de los primeros 45 minutos, modificó el once radicalmente. Para los vascos el partido tenía menos rango que para el Real Zaragoza, era una evidencia. Los visitantes tenían otra cara bien distinta. Y, de entrada, esa mutación se notó para su bien, pues llegaron un par de veces cerca de Cristian Álvarez con peligro, con el sueco Guidetti hiperactivo. En una de ellas, en el minuto 51, se estrenó de veras el VAR en La Romareda. Guidetti marcó un golazo, empalmando en carrera un centro de Rioja. Pero se pitó fuera de juego. Muy ajustado. Los árbitros cibernéticos dictaminaron que la rodilla del ariete alavés estaba adelantada y confirmaron lo dicho por el linier. El 0-0 continuó pues en el luminoso para alivio zaragocista. Momento para la historia en Zaragoza.

Los vascos salieron espoleados. El ritmo del juego lo marcaron ellos claramente, en contraposición con lo visto en el primer periodo. Un hecho que le venía de maravilla a Víctor Fernández para seguir ampliando su espectro de análisis. En el cuarto de hora, minuto 60, llegó el carrusel de cambios del Real Zaragoza. Hasta cinco de tacada. Medio equipo. La novedad táctica ahí fue la ubicación de Vigaray como central, su otra cara en la defensa.

El cuadro aragonés estaba desactivado por completo. No punteó el marco defendido esta vez por Sivera en los primeros 20 minutos de la reanudación. Mientras tanto, de nuevo Guidetti en el minuto 63, rozó el 0-1 en una penetración individual en la que superó por alto a Cristian Álvarez pero, luego, de espaldas a la portería, no logró rematar bien y el balón se marchó fuera rozando el palo derecho. Otro susto morrocotudo, y ya iban dos. Papunashvili, fresco en su salida, sacó del letargo atacante al Zaragoza con un latigazo en el 67 que se estrelló en el cuerpo de un central y no llegó al arco. Había vida en los muchachos de Fernández. Eguaras intentó distribuir juego en largo, Ros era el más atinado del bloque, pero arriba se había perdido el veneno del primer tiempo.

Con la siguiente tanda de cambios, Víctor dejó como centrales durante 15 minutos a Vigaray y Nieto (muy al final saldría el filial Jesús Álvarez). Un ensayo novedoso en toda regla, muestra clara de las carencias que, momentáneamente, hay en esa crucial posición a solo 10 días para el inicio de la liga. Blanco mostró su velocidad en banda justo antes de que Pombo, en el 74, disparase con marchamo de gol por primera vez tras el descanso, pero el tiro se marchó por alto cerca de la escuadra derecha de Sivera. El Alavés replicó enseguida, con un cabezazo de Demirovic en el 76 que, solo en el área, se le fue desviado por muy poco. El 0-0, visto el global del partido hasta entonces, no hacía honor a lo merecido por unos y otros. Era un tanteo rácano, engañoso.

Bikoro también se dejó ver, secundando a un atinado Eguaras en unos minutos de reacción zaragocista, ya al final del envite. Los recién salidos ayudaron al renacer del equipo con su fuelle. Vigaray provocó la ovación en una penetración individual de 40 metros, marca de la casa. Pombo lo intentó por activa y por pasiva, pero no halló puerta en sus remates. Rioja, de cabeza en el 88, tuvo la última ocasión vitoriana tras centro de Aguirregabiria, pero Álvarez paró con seguridad. E, inevitablemente, se llegó a la tanda de penaltis para decidir el campeón del trofeo. La exhibición de Cristian Álvarez, con tres lanzamientos detenidos, y la belleza de los lanzados por Blanco y Pombo dio brillo al triunfo final de los zaragocistas. Un colofón dulce a una buena noche de fútbol. Ilusionante pese a que falta mucho aún para ver al verdadero equipo que Víctor Fernández lleva en mente.

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray (Jesús Álvarez, 84), Grippo (Delmás, 60), Clemente (Lasure, 71), Nieto; Javi Ros (Bikoro, 71), R. Guti (Pombo, 60), Igbekeme (Eguaras, 60); Soro (Papunashvili, 60), Luis Suárez (Blanco, 60); y Dwamena (Linares, 71).

Deportivo Alavés: Pacheco (Sivera, 46); Marín (Martín Aguirregabiria, 46), Maripán (Ely, 46), Laguardia (Tachi, 10) (Verdón, 58), Ximo Navarro (Duarte, 46); Manu García (Pina, 46), Pere Pons (Javi Muñoz, 46); Wakaso (Rioja, 43), Aleix Vidal (Borja, 46); Lucas Pérez (Guidetti, 46) y Joselu (Demirovic, 46).

Árbitro: Ocón Arráiz (Comité Riojano). Amonestó a Clemente (64), Javi Muñoz (76) y Pina (90).

Goles: No hubo.

Penaltis: Javi Muñoz (0-1). Eguaras (1-1). Demirovic (falla, para Cristian Álvarez). Blanco (2-1). Pina (falla, para Cristian Álvarez). Delmás (falla, al larguero). Rioja (2-2). Pombo (3-2). Guidetti (falla, para Cristian Álvarez).

Incidencias: noche calurosa, con 33 grados y cielo de tormenta, nublado. El césped presentó un buen aspecto. En las gradas de La Romareda hubo alrededor de 11.000 espectadores.

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