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Eguaras, el primer susto del verano tras una dura entrada de Bikoro

El centrocampista navarro no pudo acabar el entrenamiento vespertino en Boltaña este miércoles tras una fuerte contusión en un lance con el ecuatoguineano. Fue atendido sobre el césped y se retiró cojo.

Eguaras se retira del campo ayudado por los fisios y el médico, tras haber recibido una dura entrada de Bikoro en un ensayo de juego real.
Eguaras se retira del campo ayudado por los fisios y el médico, tras haber recibido una dura entrada de Bikoro en un ensayo de juego real.
José Vidal

En la recta final del entrenamiento vespertino del segundo día en Boltaña llegó este miércoles el primer susto, en forma de lesión fortuita, en el seno de la plantilla del Real Zaragoza en su pretemporada. El protagonista receptor del golpe, Íñigo Eguaras. El centrocampista navarro, tras varios minutos atendido en el césped del campo de Villaboya, se marchó a la banda cojeando ostensiblemente, ayudado por los fisioterapeutas y el médico del club y ya no regresó al trabajo.

Fue una dura entrada, a destiempo, de Bikoro en una jugada durante un ensayo de fútbol real donde Víctor Fernández ha entrenado la presión defensiva y, sobre todo, la salida rápida al contragolpe para ganar superioridades en velocidad extrema de los jugadores de punta. Eguaras cayó redondo al suelo tras ser arrollado por su colega y quedó tocado en un tobillo, el izquierdo. El topetazo fue de órdago más allá del traumatismo directo en la parte del pie. 

Pasado el susto, Eguaras se descalzó, fue vendado e intentó volver a seguir en el entrenamiento. Pero el propio Víctor Fernández, con vehemencia, le dijo varias veces que no. Que no era necesario forzar ninguna máquina a estas alturas de julio. Y ahí concluyó el asunto. Con Eguaras cariacontecido sentado en la valla del campo. 

Ya por la mañana había ocurrido algo similar, cuando Verdasca derribó cuerpo a cuerpo a Soro en un balón dividido por alto. La forma de caer del cincovillés asustó a todo el mundo, pero Soro se levantó de inmediato y evidenció que no le había ocurrido nada serio, por lo que ahí el problema no existió. 

En principio, lo de Eguaras no debe presentar dificultades para que el jugador pueda proseguir el día a día con normalidad, más allá del dolor que le quede de este fuerte choque.

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