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Linares, 30 días de apagón total sobre el césped

Tras jugar la segunda parte ante el Alcorcón el 14 de abril, el de Fuentes de Ebro pasó de ser pieza útil constante para Víctor Fernández a no pisar el campo más.

Miguel Linares, en una ocasión de gol ante el Alcorcón, el pasado 14 de abril en La Romareda. Ese día salió tras el descanso y jugaría sus últimos 45 minutos con el Real Zaragoza hasta hoy.
Miguel Linares, en una ocasión de gol ante el Alcorcón, el pasado 14 de abril en La Romareda. Ese día salió tras el descanso y jugaría sus últimos 45 minutos con el Real Zaragoza hasta hoy.
Guillermo Mestre

Miguel Linares fue uno de los dos refuerzos de invierno del Real Zaragoza (el otro, el central Dorado). El delantero centro de Fuentes de Ebro, a sus 36 años, llegó al final del mercado de enero, tras unas largas y trabadas negociaciones, procedente del Reus, que acababa de ser expulsado de la competición por la LFP, lo que dejó en libertad a todos sus futbolistas. 

Linares contó siempre desde su llegada para Víctor Fernández, que reclamaba un delantero nuevo ante la obturación de los titulares del puesto en el equipo matriz, Marc Gual y Álvaro Vázquez, y la desaparición para siempre del tercero de los fichajes de verano en la vanguardia, el colombiano Medina, que retornó a casa a causa de su fiasco monumental en Zaragoza. El fuentero jugó en las 11 jornadas que prosiguieron a su firma como zaragocista. Venía rodado de Reus.

Pero, curiosamente, sin razón extraordinaria aparente, ha desaparecido en el último mes de los planes del entrenador aragonés. Linares no juega un solo segundo desde el 14 de abril, cuando participó en los 45 minutos de la segunda parte ante el Alcorcón (0-2 final), tras haber suplido en el descanso a Soro. 

Después vino el parón obligado de la jornada siguiente, porque el rival era su ex equipo, el Reus, inexistente en la liga desde hace 4 meses. Y, en la reanudación, Linares se desvaneció.

Fernández ya no lo utilizó en Córdoba, en donde rescató del desván a M. Gual, que respondió esa tarde con un triplete llamativo. No entró siquiera en los 3 cambios. Después, en la derrota en casa contra el Deportivo de La Coruña, Linares tampoco tuvo sitio entre los 14 jugadores utilizados por el entrenador, pese al 0-0 persistente que acabó siendo 0-1 adverso a falta de 7 minutos con el tanto gallego. Y el pasado fin de semana, en Almendralejo, se repitió el hecho y el goleador ribereño no gozó de la confianza de Víctor en ningún momento del choque ante el Extremadura.

Linares ha estado siempre convocado, pero lleva un mes sin pisar la hierba. Casi ni para calentar. 

Debutó en Las Palmas, el 4 de febrero, casi sin haberse entrenado con el Zaragoza. Se estrenó en los últimos 13 minutos. Víctor le dio dos semanas más de moratoria para que recuperase su tono físico y lo usó como suplente de lujo en Lugo, donde en tan solo media hora en el campo marcó su primer gol como blanquillo en la victoria por 1-2 (hizo el empate, inicio de la feliz remontada), y días después en La Romareda ante el Albacete (0-0), día en el que relevó a Aguirre a falta de 17 minutos.

Sus titularidades nacieron en Pamplona (1-0 perdió el Zaragoza con el Osasuna), donde fue suplido a falta de un cuarto de hora por Pombo. Siguió de inicio en la visita a La Romareda del Almería (1-2), en este caso sustituido por M. Gual en los últimos 24 minutos de partido. En Granada volvió al banquillo y salió en la recta final del partido en vez de Gual, ése día en el once inicial. 

Retornó con éxito al equipo base frente al Elche, completando los 90 minutos y siendo el autor del 1-0 final, un tempranero tanto en el minuto 4 que, obviamente, fue su primera diana en su estadio de siempre, ante la afición zaragozana. También estuvo en punta los 90 minutos en el episodio posterior, en Mallorca (3-0 adverso). E inició el partido en casa ante el Nástic de Tarragona (3-0), duelo en el que sería relevado por Pombo en el minuto 57, ya con todo decidido. 

El primer aviso de que algo le aguardaba relativo al banquillo lo recibió en Cádiz, el lunes del 3-3 en el Carranza. Ese día, Víctor Fernández lo sacó al campo en el minuto 91, ya en el tiempo de añadido, nada más encajar el gol de penalti que supuso la igualada y remontada gaditana. Apenas pudo tocar el balón porque el duelo se acabó. 

Y ahí ya llega el engarce con el día del Alcorcón en La Romareda. Linares volvió a arrancar en el banquillo, pero tuvo 45 minutos en pos de una recuperación en el marcador que no fue tal. Acabaron en ese preciso instante 11 partidos con constantes apariciones de Linares en el equipo de Fernández, con más o menos importancia y tiempo. 

Ahora, la serie tiene un tinte inverso. Son ya 3 partidos consecutivos sin ser pieza hábil en la pizarra de Víctor. Cuatro semanas, si se incluye en etéreo partido ante el Reus. Un mes de oscuridad para Linares, que suma 6 goles en liga esta temporada, los 4 que marcó con su anterior club, el referido Reus, y los 2 que sumó en Zaragoza en su reenganche invernal (son 7, si se cuenta el que marcó en Copa con los catalanes).

Falta ver cuál es el plan de Víctor y del club con Linares en las últimas 4 jornadas, ante Sporting de Gijón, Málaga, Numancia y Tenerife. El fuentero, que cumplirá los 37 años en septiembre, firmó en propiedad por el Real Zaragoza por lo que restaba de temporada y un año más, el próximo. Mientras que Gual y Vázquez, los titulares de los últimos 30 días, están cedidos por Sevilla y Espanyol, respectivamente, sin opción de compra.

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