Real Zaragoza

real zaragoza

Centrifugado de mente, receta de Víctor Fernández para empezar la semana

El entrenador zaragocista inició la semana de entrenamientos en la tarde de este martes con una charla en el vestuario de los jugadores de casi media hora.

Los jugadores del Real Zaragoza, pasadas las 6 de la tarde de este martes, al inicio del primer entrenamiento de la semana, tras media hora de charla con Víctor Fernández.
Los jugadores del Real Zaragoza, pasadas las 6 de la tarde de este martes, al inicio del primer entrenamiento de la semana, tras media hora de charla con Víctor Fernández.
José Vidal

Casi 48 horas después del batacazo ante el Alcorcón en La Romareda, la plantilla y el cuerpo técnico del Real Zaragoza retomaron las rutinas en la Ciudad Deportiva con caras serias y asunción de la enorme responsabilidad que tienen entre manos cada uno de ellos. Aún con el dolor en el cuerpo y, sobre todo, en la mente tras el 0-2 recibido de los madrileños en un día clave para haber encarado la permanencia matemática en Segunda División (el objetivo único hace meses en este mal año), futbolistas y técnicos emprendieron un periodo de casi dos semanas de contrición y reparación futbolística, dado que el fin de semana tendrán fiesta al corresponder jugar contra el expulsado Reus, duelo que no se dará por lo tanto. El próximo apeadero de la liga no vendrá hasta el domingo 28, en El Arcángel de Córdoba.

Como lo peor en el episodio negativo vivido con el Alcorcón en frente no fue el resultado, sino que acabó derivando de los síntomas de divorcio con la grada y las diferencias de pareceres entre el grupo tras el deficiente partido desarrollado, Víctor Fernández ha vuelto a utilizar la medicina con la que comenzó su reflotamiento del equipo allá por finales de diciembre, nada más llegar como tercer inquilino del banquillo en plena depresión general y en zona de descalabro a Segunda B por aquel entonces: ha abierto el frasco de la fase oral, de la pedagogía hablada antes de cada ensayo con la plantilla. 

Es evidente que para lograr los puntos que faltan (aún una incógnita su número concreto) es necesario mejorar muchas cuestiones tácticas y técnicas. Pero, de entrada, ahora eso es secundario. Lo de más enjundia es lavar la mente una vez más, centrifugar las malas vibraciones y echarlas fuera del tejido de cada futbolista. Pensar de manera coordinada, en equipo, con fines comunes. 

Víctor ha comenzado un reiterado plan de reunión de intereses entre la plantilla (reiterado, porque ya lo tuvo que hacer nada más aterrizar, y lo desarrolló con éxito). De este lío en la clasificación, con el descenso amenazando a solo 2 puntos a falta de 8 jornadas, solo se puede salir de la mano, sin fracturas, sin fisuras dentro y fuera del césped. Asumiendo errores y carencias e intentando volver a sacar jugo de las virtudes, que también las hay.

De aquí a Córdoba, con la satisfacción asegurada de ver el domingo próximo por la noche cómo se suman gratis 3 puntos sin sudar una sola gota ante el inexistente Reus, importantes serán el calentamiento, la adaptación muscular, los simulacros de pizarra, los ejercicios con y sin balón y las acciones ensayadas sobre la hierba de la Ciudad Deportiva. Pero, como aquella semana nerviosa del debut de Fernández ante el Extremadura en el inicio del invierno, más relevante va a resultar la capacidad mental de los muchachos para adecuar sus anhelos personales, sus subjetivismos, sus problemas particulares, a lo que un grupo, un bloque, un equipo, un club histórico, una entidad de leyenda, necesitan en momentos de tanto riesgo y zozobra. 

Al Reus lo ganarán dentro de 5 días el reglamento de la Federación y las normas de La Liga. Y después, al resto de rivales que faltan por cruzar guantes, al Córdoba, al Deportivo de La Coruña, al Málaga, al Sporting de Gijón, al Extremadura, al Numancia y al Tenerife, los 7 que faltan por cruzarse en el camino hacia la tierra firme zaragocista, los tendrán que doblegar la cabeza, la inteligencia y la profesionalidad de cada uno de los componentes de la plantilla.

Víctor Fernández ya se lo ha dicho. Es, seguramente, el único legitimado para pedir eso a estas alturas del curso. Anda limpio de manchas y ligero de equipaje en este proyecto al que le quedan 50 días de vigencia. Blanco nuclear.

Etiquetas
Comentarios