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Álvaro Vázquez, el '9' que sedujo al Real Zaragoza en Tarragona

El ariete del Espanyol, de amplio pasado en Primera, jugó cedido la segunda vuelta del año pasado en el Nástic. Ahí enamoró al club aragonés, tras anotar 6 goles en 18 partidos.

Álvaro Vázquez Nástic
Álvaro Vázquez, hace un año tras anotar un gol con el Nástic de Tarragona, su anterior club y rival del Real Zaragoza este lunes.
Diari Mes

El duelo Real Zaragoza-Gimnástic de Tarragona de este lunes en La Romareda, además de ser una final por 'todo lo bajo' para ambos equipos (17º contra 20º) en la zona roja de la clasificación de Segunda División, tiene un componente de ámbito más reducido, en el terreno particular, que llama la atención. Su protagonista es el delantero zaragocista Álvaro Vázquez. 

El ariete catalán, que ya jugó breves minutos -saliendo desde el banquillo- en el partido de la primera vuelta en el Nou Estadi (y marcó el 1-3 definitivo a favor del Real Zaragoza entonces), será uno de los principales encargados de derrotar al Nástic a través de su tarea del gol a un adversario en el que jugó el año pasado, con una notable aportación anotadora. Y, precisamente por esta buena participación en la segunda vuelta del curso anterior vistiendo los colores del Nástic, Álvaro Vázquez acabó llegando al Real Zaragoza el verano pasado. Los casi 5 meses que el barcelonés militó en el club tarraconense fueron claves para seducir a los responsables deportivos de la entidad zaragocista.

Álvaro Vázquez fue el año pasado, a mitad de curso en el mercado invernal, uno de los fichajes más sonoros de la categoría cuando lo hizo oficial el Nástic de Tarragona. Llegó cedido por el Espanyol (lo mismo que sucede ahora en su episodio como '9' del Real Zaragoza). Y su aparición, prácticamente por primera vez en su ya dilatada trayectoria profesional, en la división de plata sonó rara, llamó la atención porque su caché siempre fue de jugador de élite, un aspirante a romper entre los mejores del fútbol nacional. De hecho, su contrato con los espanyolistas supera el millón doscientos mil euros de ficha anual. Algo inabordable, en propiedad, por parte de cualquier club de Segunda hoy en día.

Vázquez, joven promesa del balompié español desde hace más de una década, internacional con la Rojita hasta sub- 21, acumulaba en enero de 2018 muchas temporadas en Primera División, tanto en el Espanyol como en el Getafe. Incluso vivió una aventura en la Premier League inglesa, en el Swansea galés. Sus 27 años engañan de entrada, pero todo esto se comprende en cuanto se observa y recuerda que el delantero empezó a jugar en el máximo nivel con asiduidad con tan solo 18 años, en el club periquito. 

Álvaro Vázquez fue clave para que el Nástic, el año precedente, saliera de los problemas de abajo en la clasificación y acabara salvándose con cierta holgura (fue 15º, con 52 puntos el año pasado). Jugó 18 partidos en la segunda vuelta, 13 de ellos como titular. Y marcó 6 goles. Importantes todos. No hizo el pleno de participaciones porque, precisamente ante el Real Zaragoza en el Nou Estadi (0-2 ganó ese día el cuadro aragonés, con doblete de Borja Iglesias), Vázquez se fue lesionado en el minuto 25 tras un golpe que le dio Grippo tras un chut a puerta. Y eso lo mantuvo parado un mes hasta reaparecer. 

Los partidos de Álvaro Vázquez (con el '15' grana a la espalda) no pasaron desapercibidos para los ávidos de fichar un ariete de cara al año siguiente en Segunda División. El Real Zaragoza, entre ellos. Vázquez era un delantero de mayor rango que todos los demás de la categoría, por currículum y, visto lo visto en su breve paso por Tarragona, también sobre el césped de la división B. Allí ejerció el efecto de pavo real con las alas abiertas al que todos miran con admiración.

Álvaro Vázquez enamoró al Real Zaragoza en su paso por el Nástic. Y, a partir de ahí, se convirtió en el objetivo número uno para relevar al referido Borja Iglesias, que se sabía que no seguía en Zaragoza tras ser repescado por el Celta (que fue quien lo prestó en su momento) para ser objeto de traspaso inmediato, justamente al Espanyol, donde vivió días de pretemporada junto a Álvaro Vázquez hasta que se hizo oficial su llegada al Real Zaragoza a finales de agosto. 

Así que, puede afirmarse, Tarragona fue el escaparate inesperado de Álvaro Vázquez para la Segunda División, un lugar inhóspito para él desde que emergió en 2009 en el Espanyol de Pochettino. Y, del grupo de novios que se enamoraron de él, el Real Zaragoza acabó siendo el elegido. La dote tuvo mucho que ver, obviamente. El amor, a determinada edad, nada tiene que ver con los impulsos de la adolescencia, el romanticismo juvenil o lo platónico. Salvo que, en su caso, platónico venga de plata. 

Y ahora, meses después de que Álvaro Vázquez fuese pieza vital para que el Nástic no capotase camino de Segunda B vestido con la camiseta roja de los mediterráneos, el mismo protagonista está en la obligación de, ejerciendo el mismo papel para amarrar al Real Zaragoza a la salvación en Segunda, ser uno de los que despeñe a los de Tarragona camino del pozo. 

En la primera vuelta, en el Nou Estadi, Vázquez ya atenuó la celebración del 1-3 cuando batió a Becerra tras un regalo de Javi Jiménez, en una cesión suicida hacia atrás que fue una asistencia de gol para el '9' zaragocista. Se fue hacia la grada donde estaban los seguidores blanquillos, pero dejó patente que no quería hacer sangre del Nástic, su equipo anterior y anaquel de fascinación para su llegada a La Romareda. La afición zaragocista esperará algo similar este lunes, por la cuenta que le trae al club aragonés volver a derrotar a los de Tarragona. 

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