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El Real Zaragoza podría estar ¡cinco fines de semana seguidos sin fútbol!

Los designios de la Liga de Fútbol Profesional, los imperativos de la televisión y el 'caso Reus' llevan al club aragonés a una situación sin precedentes, de dura digestión.

La Romareda, vomitorio, vacía
Imagen de La Romareda vacía, desde dentro de un vomitorio del Fondo Norte.
José Miguel Marco

¿Cómo puede ser posible que un equipo, entre marzo y abril, en el punto neurálgico de la liga, pueda estar 5 fines de semana seguidos sin jugar un solo partido? ¿En qué lugar del mundo se concibe que un club profesional pueda acumular cinco semanas seguidas sin fútbol en los días habituales del fútbol, con los estadios cerrados durante el sábado y el domingo?

Es en España. En la Segunda División. Y el equipo es el Real Zaragoza

Los designios de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), los imperativos de la televisión y las consecuencias del 'caso Reus' llevan al club aragonés a una situación sin precedentes, de dura digestión. 

No jugará este próximo fin de semana, el del sábado 23 y el domingo 24 de marzo, porque su partido ha sido llevado al lunes 25, en Mallorca. Uno.

No jugará el siguiente fin de semana, el del sábado 30 y el domingo 31 de marzo, porque su partido ha sido llevado al lunes 1 de abril, en La Romareda ante el Nástic de Tarragona. Dos.

No jugará el fin de semana que viene después del citado, el del sábado 6 y el domingo 7 de abril, porque su partido ha sido llevado al lunes 8 de abril, en Cádiz. Tres.

No jugará el fin de semana del sábado 20 y el domingo 21 de abril, porque en esa jornada el Real Zaragoza debería enfrentarse al Reus en La Romareda y, como el equipo catalán fue expulsado de la competición en enero por irregularidades societarias, el equipo zaragocista está obligado a descansar en una liga que se ha quedado impar. Cuatro.

Falta por confirmarse uno, que es el que queda ubicado en el almanaque entre el tercero y el quinto de esta serie cronológica. El que se centra en el sábado 13 y el domingo 14 de abril, donde el Real Zaragoza recibirá al Alcorcón en el estadio municipal zaragozano, y que será el siguiente al que la LFP y las televisiones pongan día y hora.

Si ese duelo se va al viernes 12 o, de nuevo, al lunes siguiente (el 15), el repóquer de fines de semana sin fútbol quedará completado para el zaragocismo. Si, por 'equivocación' o rubor, los organizadores del fútbol actual lo introdujeran finalmente en las franjas horarias sabatinas o dominicales, la rareza se atenuaría... pero no dejaría de ser sangrante igualmente para la afición del Real Zaragoza y para el respeto y honor que merece el club más grande de la Segunda División española, por historial, por palmarés, por títulos, por número de seguidores, por número de abonados, por afluencia constante a su estadio... En tal hipótesis, que de 5 fines de semana seguidos, en 4 no tuviera cita con el fútbol el Real Zaragoza elevaría, del mismo modo que si son los 5, a grado superlativo la barbaridad de la programación de los partidos en la categoría de plata en España. 

Cuando los aficionados, en verano, al decidir sacarse el abono de su equipo, piensan en clave de fútbol, de liga, de acudir a los estadios, de programar los ratos de ocio con la familia, los padres y madres con los hijos y las hijas, los abuelos con los nietos, cuando se da el paso de acometer la adquisición de las camisetas y las bufandas de la temporada, se estudian las opciones de viajar a determinados lugares cercanos o sugerentes para ver al equipo de sus amores jugar fuera de casa... lo hacen gravitando siempre alrededor del fin de semana. La gente, normalmente, guarda fiesta sábados y/o domingos. Los demás días de la semana, como siempre fue desde la revolución industrial de hace siglos, son laborables, de hacienda, de trabajo y estudio, de empresa y colegio, de oficina e instituto, de autónomos y clases de universidad, de tajo y exámenes. 

"El caso del Real Zaragoza es una aberración monumental. Un tiro en el pie, si no en otro órgano más vital a corto plazo"

Los viernes y los lunes -especialmente estos- a las 9 de la noche no entran en los cálculos de ningún aficionado cuando paga su abono. Si la LFP va a abusar de estas fechas, está llevando al abismo la contabilidad de los clubes.

Este caso que, desde ya mismo, va a protagonizar el Real Zaragoza (suceda lo que suceda con la designación que falta, la del partido contra el Alcorcón), es una radiografía perfecta de lo anormal del día a día del fútbol español en los últimos tiempos. Una aberración monumental. Un tiro en el pie, si no en otro órgano más vital a corto plazo, que llega desde la organización del torneo hasta la afición de un club, el Real Zaragoza, que está siendo víctima de un neomodernismo irrespetuoso que riñe con el sentido común. Una anomalía contra natura que los demás equipos deberían asumir de manera extensiva porque, cuando las barbas de tu vecino veas pelar...

"Soplar y sorber a la vez, no puede ser"

Por un lado, se prima a los clubes (y se les paga más) por el número de abonados que presentan a lo largo de una temporada; se exige que en el tiro de cámara, en la tribuna de enfrente de sus estadios, haya un número importante de butacas llenas, con la penalización de multa económica severa si no se cumple tal norma (el Mallorca, rival próximo del Zaragoza, ha debido cambiar la ubicación de las cámaras de televisión al graderío de enfrente de la Tribuna de Preferencia para evitar una ruina por ese flanco); se evalúa con lupa la asistencia diaria en cada jornada, contando cabeza por cabeza y estableciendo medias de afluencia de público, milésimas incluidas... y, después, con el asunto de los horarios y los días de partido, se actúa en dirección absolutamente contraria a estos parámetros. Soplar y sorber a la vez, no puede ser. 

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