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Real Zaragoza

Ya han pasado 4 años del episodio sui géneris de la nieve en El Sadar

Fue en febrero de 2015 cuando tuvo lugar la esperpéntica suspensión del partido del Real Zaragoza ante el Osasuna en El Sadar, al no retirar la nieve caída el club navarro, que tenía 4 bajas por el 'virus FIFA' ese día.

El Sadar, en la mañana del domingo 1 de febrero de 2015, hace 4 años, a las 10.00, dos horas antes de la hora del comienzo del partido Osasuna-Real Zaragoza que acabó suspendiéndose.
El Sadar, en la mañana del domingo 1 de febrero de 2015, hace 4 años, a las 10.00, dos horas antes de la hora del comienzo del partido Osasuna-Real Zaragoza que acabó suspendiéndose.
José Vidal

Febrero, Pamplona, Real Zaragoza... ¡cómo pasa el tiempo! Ya hace 4 años de aquel esperpéntico episodio de la suspensión del partido del cuadro zaragocista ante el Osasuna en El Sadar, en una mañana de domingo, al no retirar la nieve caída el club navarro, que curiosamente tenía cuatro bajas de jugadores por el 'virus FIFA' ese día, pues se disputaba partidos internacionales de seleccionhes y la Copa de África, activa por aquellas fechas invernales de 2015. Los navarros andaban mal clasificados, todo lo contrario que el Zaragoza. De hecho, al final de aquella liga, el Osasuna se salvó de bajar a Segunda B en el último segundo en Sabadell; y al Zaragoza le sobraron 7 minutos en Las Palmas para haber subido a Primera en la Promoción de ascenso.

Esta vez, también en febrero por designios del calendario liguero, pero en el de 2019, no hay previsión de nieve en la capital de Navarra para el próximo sábado, día 23, cuando a partir de las 20.30 está programado en choque entre rojillos y zaragocistas. Hará frío, en torno a los 6 grados durante el partido, pero los meteorólogos no perciben precipitaciones a 5 días de la fecha del partido. Así que no hay el más mínimo riesgo de que se pueda repetir aquel vodevil.

Entonces, el 1 de febrero de 2015, la nieve azotó con fuerza en la noche del sábado y durante la madrugada del domingo toda la zona del norte de Navarra. Paró de nevar al amanecer. Entonces, los operarios del Osasuna, con la primera luz del día, acudieron a El Sadar para empezar a retirar la nieve. De 8.15 a 10.00 limpiaron del blanco elemento prácticamente la mitad del campo. Hasta las 12.00, hora de comienzo del choque en la matinal dominical, parecía que salían las cuentas temporales: a ese ritmo, el césped podía quedar medianamente apto para jugar sin nieve, que se debía acumular en las bandas, como siempre sucedió en casos así.

Pero a eso de las 10.00, los empleados del club rojillo bajaron su ritmo de paladas, de viajes de 'dumper', y el partido empezó a tener pinta de que no se jugaba. Desde las cabinas de prensa, en todo lo alto de la Tribuna de Preferencia, los primeros periodistas que entraron al estadio (HERALDO DE ARAGÓN) ya dedujeron lo que iba a suceder y comenzaron a informar de ello en su página web. Medio campo, el lado de la izquierda desde la zona de vestuarios, se veía con predominio del verde de la hierba y la nieve retirada. Pero el lado de la derecha estaba prácticamente intocado. Blanco inmaculado. con palmo y medio de nieve. Y, además de haber solo dos personas en la presumible faena de quitarla (una 'cuadrilla' a todas luces insuficiente), resultó chocante su método de trabajo: empezaron a tocar la nieve en un rincón de la grada opuesta, sin apenas moverla durante minutos y minutos: "Están mareando la perdiz", dijo un mensaje emitido por 'whatsapp' desde la expedición zaragocista, que ya estaba en El Sadar a las 10.30 y observaba con estupefacción la conducta del Osasuna.

Los árbitros querían jugar. El titular, el murciano Sánchez Martínez (hoy en Primera), así lo hizo saber al Osasuna. La Liga de Fútbol Profesional presionó desde el punto de la mañana para que así fuera. La televisión quería que ese partido se disputara. Era el duelo estrella de la jornada y el horario matinal del domingo, entonces, cotizaba incluso más que ahora. A las 11.00 volvió a emprender la nieve, con una ventisca y copos enormes durante más de 20 minutos. Ahí se agarraron los miembros del personal de Osasuna para comenzar a decir que no era posible jugar el partido. El árbitro hizo hasta 4 salidas de vestuarios, con los delegados y capitanes, para intentar convencer a todos de que había que ponerse en marcha. El club osasunista no abría las puertas del campo a la afición, pese a ser ya las 11.30. Entre bambalinas, ya corría la voz de que se iba a suspender por inducción del Osasuna.

Y así fue. Pasaron las 12.00. Sánchez Martínez intentó hacer rodar el balón en la mitad de campo de nieve. Corría mal, distinto que en el otro 50 por ciento de la superficie limpiada de madrugada. Si todo hubiese estado nevado, uniforme, es posible que se hubiese disputado el duelo (como ya sucedió en el mítico 'partido de la nieve de 1983). Pero así, era imposible.

El Osasuna se salió con la suya en esa mañana de traca. El motivo era evidente y se sospechaba desde 24 horas antes: le faltaban el iraní Nekounam, el congoleño Cedrik, el argelino Cadamuro y el camerunés Raoul Loé, estos últimos participando en la mencionada Copa de África.

Ranko Popovic, el entrenador del Real Zaragoza, hizo unas declaraciones en tono jocoso en las que dejó en evidencia la falta de voluntad del Osasuna en dejar el campo en condiciones. El jardinero rojillo saltó a la fama ese fin de semana por sus peregrinas explicaciones ante los medios audiovisuales. Y el equipo aragonés tuvo que regresar a casa con el partido aplazado, que sería ubicado por la LFP 10 días después, entre semana, una noche de martes.

Y entonces, seguramente para castigo divino del Osasuna, el tiro le salió por la culata al club navarro. Ya con todos sus internacionales recuperados de sus citas lejanas, el Real Zaragoza ganó 0-1 en El Sadar, ya sin nieve, aunque embarrado y en muy mal estado por aquel temporal de invierno que aún continuaba (se jugó bajo cero esa noche). Un gol de Ruiz de Galarreta dio los 3 puntos a los zaragocistas en el colofón a unos días de febrero llenos de chascarrillos a cuenta de la nieve.

Ahora, ya 4 años después, febrero viene menos nevoso y menos crudo en lo meteorológico. Habrá partido este sábado en El Sadar.

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