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Real Zaragoza

El método de Alcaraz

El técnico avanza en la puesta a punto del nuevo Real Zaragoza que jugará en Elche.En sus primeros entrenamientos, va introduciendo nuevos conceptos en el juego del equipo aragonés.

Lucas Alcaraz, atento a un entrenamiento del Real Zaragoza.
Lucas Alcaraz, atento a un entrenamiento del Real Zaragoza.
Toni Galán

A fuego lento, Lucas Alcaraz va moldeando al nuevo Real Zaragoza. Apenas le quedan ya un par de entrenamientos antes de su estreno, el domingo en Elche, un partido en el que tampoco se esperan ni se exigen cambios radicales, pero sí promesas de futuro, síntomas de recuperación. Algo que vuelva a acercar al conjunto aragonés a las garantías competitivas y le vuelva a permitir lo más importante: sumar de tres en tres, es decir, atrapar victorias. Los primeros días y sesiones de trabajo de Lucas Alcaraz se están concentrando en la corrección de los errores más gruesos y determinantes. Aquellos que condicionaban la puesta en escena del Real Zaragoza de Idiakez.

El nuevo entrenador va introduciendo los conceptos poco a poco, como aseguró ayer Julián Delmás, pero enfocándolos directamente hacia una realidad competitiva. No caben, aun con todo, grandes transformaciones en Elche. Cualquier relevo de método exige un periodo de asimilación, por un lado. Por otro, el Zaragoza tiene un perfil muy concreto de plantilla, unos futbolistas de estilo muy definido, por lo que no se aventuran profundas reformas tácticas ni de propuesta. En todo caso, Alcaraz matizará algunas funciones tácticas o ciertos detalles posicionales. Y por último, el Zaragoza no presentará una revolución porque, en ataque, debido a las lesiones, Lucas Alcaraz cuenta con lo justo. Recupera a Papunashvili, aún escaso de ritmo, pero mantiene las bajas de futbolistas de alta relevancia como Álvaro Vázquez y Marc Gual, además de las ausencias de largo plazo como Toquero, también en la delantera, o Guti en el centro del campo.

¿En qué aspectos está incidiendo Lucas Alcaraz en estas primeras horas de trabajo y búsqueda de soluciones en el Real Zaragoza? En su día de estreno al frente de los entrenamientos, destacaron dos propósitos en el manual de Lucas Alcaraz: la intensidad tras la pérdida de la pelota y la necesidad de que se corra al espacio. El técnico andaluz insistió en que la fiabilidad defensiva depende en gran medida de que la posesión se recupere de forma inmediata. Para ello, programó ejercicios en el que el equipo, como bloque, todos juntos, dentro de un orden, debía ser agresivo y veloz en el robo tras la pérdida del balón.

También insistió en que sus jugadores no la pidieran tanto al pie. Aunque el Zaragoza es el equipo que más desmarques hace de la categoría, es el que peor efectividad tiene en este tipo de acciones. Es decir: sus jugadores son los que más rupturas realizan pero quienes menos reciben la pelota tras ese movimiento. "La pasamos en enero y corremos en febrero", dijo Alcaraz. El técnico quiere que sus atacantes corran al espacio, a la espalda de la defensa o en los apoyos al pasador. Recalca que no hay que pedirla tanto al pie para evitar ser un equipo previsible y no permitir que el rival defienda con ventaja.

En la sesión de ayer, Alcaraz lanzó otro mensaje encaminado a solucionar uno de los puntos rojos del Real Zaragoza. Instó a sus centrales a que no abusen del pase entre ellos y agilicen la primera fase de elaboración del juego. El técnico desea evitar una de las imágenes más simbólicas del último mes: el balón yendo y viniendo de lado a lado de la línea defensiva, atascando el fútbol en la salida de la pelota, sin progresión ni continuidad, y convirtiendo al Zaragoza en un equipo plano, de juego horizontal y predecible para el rival. Alcaraz quiere que el pase sea vertical, supere líneas, que los centrales conduzcan, dividan y busquen salida hacia los centrocampistas.

Por lo demás, el granadino está poniendo el acento en los mecanismos defensivos. Cabe esperar, de este modo, un Zaragoza más contenido en Elche. Posiblemente, con la misma estructura táctica que en los últimos partidos, pero con diferente altura de las líneas en el campo, controlando los riesgos y mejorando el sistema de ayudas y vigilancias… Todo enfocado a robustecer la fiabilidad del equipo y, desde esa mejora defensiva, ir evolucionando y perfeccionando otras facetas del juego. Pero la prioridad es esa: reducir al máximo las concesiones al rival.

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