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Real Zaragoza

La irrupción de Alberto Soro

El mediapunta se está confirmando en el primer equipo como un prometedor valor de futuro. Tiene contrato hasta 2019, aunque el Real Zaragoza posee una opción para prorrogárselo.

Alberto Soro –en el centro– efectúa un disparo en un entrenamiento del Real Zaragoza.
Alberto Soro –en el centro– efectúa un disparo en un entrenamiento del Real Zaragoza.
Daniel Marzo

Desde hace unos años, especialmente los últimos, ya en edad juvenil, la generación del 99 viene representando en la Ciudad Deportiva el cofre del tesoro que había que vigilar, mimar y cuidar. Una de esas camadas que se dan de tanto en tanto y que aglutinan a varios futbolistas ‘especiales’, con sello de poder llegar unos cuantos, y de poder llegar con todas las letras un par o tres de elegidos. La pasada campaña, cada vez más cerca de ese punto de maduración, los chicos del 99, bajo la gestión y pericia de Javier Garcés, acabaron por explotar como equipo y como individualidades: la causa y la consecuencia. Todos ganan. Acabaron subcampeones de liga y solo el Madrid, en una disputadísima eliminatoria, los sacó del camino de la Copa del Rey. Este viernes, algunos meses después, cinco de esos futbolistas le ponen dulce a la pretemporada del Real Zaragoza.

La generación del 99 la abanderan ahora ellos, aunque la hornada hace muchos años que coge temperatura en la Ciudad Deportiva. Están también David Subías o Marcén, internacionales ambos en diferentes categorías, y otros que ya se fueron: el portero Darío Ramos (cedido en el Albacete ahora por el Real Madrid) o el delantero Álex Millán, otro internacional, reclutado por el Villarreal. Pero en la camada, desde niños, desde alevines, hubo dos jugadores ‘diferentes’: Manu Morlanes, otro que salió fuera, capitán de la selección española juvenil y ahora en la dinámica del primer equipo del Villarreal. Y Alberto Soro, el chico que está impactando en la pretemporada del Real Zaragoza y le pone nombre a la quinta que también completan estos días de verano Marcos Baselga, los gemelos David y Carlos Vicente y Enrique Clemente.

A los cinco futbolistas, Imanol Idiakez les ha dado cuerda, en un periodo de lesiones y necesidad, y la respuesta ha estado a la altura de todo aquello que se anuncia de ellos. Es Soro quien, por impacto, números y juego, se está confirmando como un valor de indudable futuro. Su gol contra la Real Sociedad le define: clase, atrevimiento, capacidad técnica y determinación. En los últimos meses, como juvenil, le ha agregado a su fútbol aquellos aspectos que le pueden convertir en un mediapunta de los que hacen que pasen cosas. Marcó 11 goles el curso pasado y esta pretemporada, descontando los ensayos contra el Aragón y el Boltaña (anotó uno en el Pirineo), ha firmado 2 de los 4 goles del Real Zaragoza: uno al Teruel y otro a la Real Sociedad. Es sin duda uno de los nombre propios del verano del equipo de Imanol Idiakez.

Nacido en Ejea de los Caballeros hace 19 años, el club aragonés no va a precipitarse en la gestión de su progresión. Se sabe de su potencial y de lo que requiere ahora. Será, de momento, jugador del filial, el Deportivo Aragón, bajo la tutela de Javier Garcés, alguien que le conoce como pocos y en quien se confía como guía ideal, no solo de Soro, sino de toda la generación del 99. Ahí, en la Tercera División, tendrá el ejeano los partidos que le puedan acabar poniendo en el primer equipo.

El Real Zaragoza lo tiene atado hasta 2019. Le queda un año más de contrato, pero la entidad posee una opción para prorrogar esa vinculación. En el club no hay dudas: Soro hará carrera en casa.

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