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Real Zaragoza

Samaras, diferente método de puesta a punto que Xumetra o Dongou

Agné defendió con el extremo catalán que "lo mejor para coger la forma es jugar minutos". Y en el regreso del camerunés, admitió que no estaba "ni al 30 por ciento"

Georgios Samaras, entrenando en solitario como tantos días ha hecho desde su llegada al Real Zaragoza, hace ya un mes.
Georgios Samaras, entrenando en solitario como tantos días ha hecho desde su llegada al Real Zaragoza, hace ya un mes.
Toni Galán

Raúl Agné está aplicando con Samaras un criterio diferente de puesta a punto en el ámbito físico del que llevó a cabo recientemente con las recuperaciones de Xumetra y Dongou, tras sus largas lesiones.

Con el delantero internacional griego, que se comprometió con el Real Zaragoza el 6 de febrero, hace justo un mes, el técnico está apurando al máximo el hecho de que Samaras adquiera un estado de forma física determinado para meterlo en el equipo. "Lo de la aportación de Samaras... para mí, lo más importante es el club. Y yo intento poner y hacer los cambios que creo que aportan más. No voy a discutir la calidad de Samaras, pero se tiene que poner bien. Y nosotros, en esta situación, necesitamos que toda la gente que entra al campo aporte más frescura desde esos cambios. Ya le llegará el momento a Sami. Seguro", subrayó el entrenador zaragocista al acabar el último partido frente al Numancia, donde el jugador heleno no saltó al campo ni en las sustituciones pese a estar el partido resuelto claramente a falta de media hora (lo que generó una sonora bronca del público hacia Agné al consumar el tercer y definitivo cambio).

Sin embargo, semanas atrás, en los casos de Xumetra y de Dongou, el criterio de Agné fue inverso y decidió meter en los partidos a estos dos jugadores pese a que ambos estaban lejos del umbral físico mínimo que, de manera estandarizada, se suele entender como normal y aceptable para que un futbolista regrese al equipo para jugar tras un largo periodo de ausencia e inactividad.

Xumetra se mostró visiblemente descentrado en sus primeras actuaciones tras la lesión, aquellos 35 minutos frente al Girona, el reestreno como titular en Tenerife, la repetición de la jugada en Murcia... Cuando se le preguntó a Agné entonces por qué insistía con el extremo catalán y dejaba en el banquillo a otros hombres en plenitud física, su respuesta fue esta: "Con las condiciones que tiene Xumetra, qué mejor manera de coger la forma que jugando minutos. El ritmo se coge jugando", razonó el preparador de Mequinenza.

Poco antes, cuando Dongou retornó al equipo después de perderse casi los primeros cuatro meses de la competición por una lesión de rodilla sufrida en pretemporada, a Raúl Agné no le importó reconocer que estaba llevando convocado y poniendo a jugar a un futbolista que no presentaba el nivel físico adecuado. Pero, en el caso del punta camerunés, apostó por ir dándole protagonismo paulatinamente para que su presencia sobre el césped en los partidos le hiciera ganar poso y confianza en su largo camino hacia la normalidad (cosa que no ha logrado por las secuelas que le han quedado en la rodilla dañada, que recientemente han asomado a la luz y de las que sigue tratado de manera específica).

Agné, antes de viajar a Cádiz el 3 de diciembre y tras haber marcado Dongou el 2-2 en La Romareda ante el Reus en los escasos 5 minutos que estuvo en el campo, tuvo que aclarar que una teoría propia que había comentado días atrás, indicando que, con él, quien marca gol en un partido juega con seguridad en el siguiente, no iba a poder cumplirse con Dongou en el Carranza por un motivo contundente que ahora viene al caso: "Me encantaría, ojalá lo pudiera tener, pero Dongou yo creo que no está ni al 30 por ciento (en su condición física). Así que mi teoría, esta vez, se rompe", se sinceró el entrenador zaragocista, que lo había puesto a jugar cinco días atrás en semejantes parámetros. "El otro día estuvo donde tenía que estar. No está bien, pero sí que viaja. Porque es un jugador que, poco a poco, nos va a dar cosas. Necesita aún ponerse en forma", apostilló en aquella mism rueda de prensa Angé.

En Cádiz, en medio de la hecatombe de aquella noche del doloroso 3-0 adverso bajo la lluvia, Dongou no salió del banquillo por motivos obvios. Pero después, sí que Agné le fue dando cuerda: 20 minutos frente al Oviedo, la titularidad y 74 minutos en Vallecas, media hora ante el Girona, de nuevo la titularidad y 65 minutos en Tenerife, otro cuarto de hora en Murcia... Dongou siempre ha venido declarando que su rodilla seguía sin estar bien. Que notaba molestias, cierta inestabilidad. Pero ello no significó durante dos meses que dejara de jugar sus ratos, con el partido de Huesca como culmen de su aportación, con dos goles claves para ganar 2-3.

El método, con Xumetra y Dongou, ha estado basado en la participación progresiva de estos dos jugadores en los partidos de competición pese a admitir que no estaban bien. Con Samaras, que viene de Estados Unidos, de dos meses y medio sin competir (no de una lesión), esa pauta no se aplica y se aguarda a que, a base de acumular entrenamientos, el griego alcance un punto de tono muscular determinado para meterlo en el equipo. Un curioso caso, sobre todo tras ver que ante el Numancia Agné no le dio bola en un día absolutamente propicio para crecer enteros sobre el campo: como Xumetra y Dongou.

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