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Real Zaragoza

La salida de Morán, una maniobra bien vista por todas las partes

El jugador no está a gusto, el Real Zaragoza lo considera prescindible y, por ello, su marcha en enero parece la postura más inteligente.

Erik Morán, el pasado domingo en Vallecas, saluda a José Enrique en la celebración del 0-1.
La salida de Morán, una maniobra bien vista por todas las partes
Enrique Cidoncha

Erik Morán podría estar en la recta final de su paso por el Real Zaragoza. El centrocampista vizcaíno, que llegó al equipo aragonés hace año y medio desde el Athletic de Bilbao con unas expectativas de alto rango dentro del vestuario blanquillo, no ha cumplido con los mínimos que el área deportiva deseaba de su aportación técnico-táctica dentro del actual equipo y desde hace muchas jornadas no tiene la vitola de titular en el once zaragocista. Como consecuencia de ello, el jugador de Portugalete no se encuentra a gusto en su rol de suplente, circunstancia que no estaba prevista por él ni por su entorno cuando aterrizó en La Romareda de la mano de Ángel Martín González, el anterior director deportivo, en julio de 2015.

El Real Zaragoza no considera a Morán una pieza imprescindible en el modelo de juego del presente ni en el que está abocetado de cara al futuro inmediato, el que pueda surgir tras los movimientos del mercado invernal. Todos estos pareceres confluyen en un punto, que podría originar la solución a este cúmulo de desencantos en todas las direcciones: la salida de Erik Morán del Real Zaragoza rumbo a otro equipo en cuanto arranque enero. 

El asunto no ha surgido de súbito ni se abordará de nuevas al regreso de las vacaciones navideñas de la plantilla, el próximo miércoles, día 28. Antes de que el equipo se disgregase por la geografía mundial para pasar estos días con sus familias en múltiples destinos, Morán, sus representantes y el Real Zaragoza ya han tanteado el estado de las cosas y todos saben lo que hay. Agné y Juliá tienen claro cómo debe abordar el equipo zaragocista la recta final de la liga, los últimos cinco meses y medio hasta junio. Y Morán conoce, hace un tiempo, que sus gustos y características futbolísticas difícilmente encajan con lo que el sistema táctico solicita a los medios centro  que estén en el once titular cada fin de semana.

No es nuevo que este jugador chirríe tácticamente en el Real Zaragoza. Morán ya tuvo dificultades serias desde el verano con la llegada de Milla, el primer técnico de la campaña actual, pues lo sacó de su ubicación preferida, la de pivote único por delante de la defensa, y le exigió roles más semejantes a los volantes de largo recorrido, con incorporaciones al área rival y remate. El centrocampista vasco crujió, pues el disparo a puerta y la visión del gol no forman parte de su repertorio, que se circunscribe a la salida del balón desde posiciones retrasadas y a la distribución de la pelota en pases cortos, laterales o de seguridad.

Morán llegó a manifestar públicamente que no estaba rindiendo bien porque no jugaba en su posición natural de pivote defensivo, un papel que recayó, con mejor rendimiento global, en el capitán, Zapater, desde el mismo retorno del ejeano a las filas zaragocistas. El vizcaíno acabó en el banquillo en cuanto Javi Ros se repuso de la lesión que sufrió durante la pretemporada. Y ahí sigue, con la excepción del nefasto choque de Cádiz (entró al convalecer Ros de la fractura de mandíbula del día anterior frente al Reus) y algún rato que Agné le ha dado últimamente en las fases finales de los partidos. Quizá, si al final todas las partes acometen de lleno la solución que parece más inteligente, sus últimos minutos fuesen los de Vallecas el pasado domingo, cuando sustituyó al cansado Ros en el minuto 64.

Para el Real Zaragoza, la salida de Morán de la plantilla es una posibilidad que encuadraría la tarea de remodelación del equipo en enero en unas coordenadas interesantes, dado que el jugador vasco forma parte del grupo de los salarios más altos del actual vestuario. Así que, el caso Morán, será un asunto estratégico en las próximas fechas, en la vuelta al trabajo. Tanto para el club, como para el propio futbolista, que conoce de primera mano las intenciones del área deportiva y técnica del Real Zaragoza respecto de su figura en el plantel.

Morán jugó el año pasado 35 partidos como zaragocista. En esta temporada, ha participado en 10 de los 19 de liga, además de un rato en el de Copa. Solo estuvo en el césped 683 minutos. Fue titular 8 veces, siendo sustituido en 5 de ellas. 

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