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Real Zaragoza

Dongou amplía el ataque

Ángel y Jean Marie Dongou, el pasado sábado, después del gol del delantero camerunés al Reus.
Dongou amplía el ataque
Aránzazu Navarro

Al frente ofensivo del Real Zaragoza le sucede el fenómeno opuesto que al defensivo: la abundancia de competencia interna comprime el espacio de las oportunidades, propicia la mejora individual a través de la batalla por un puesto y eleva la cotización de los minutos de juego. El feliz regreso del goleador Jean Marie Dongou a las filas del equipo aragonés agrega un nuevo protagonista a la trama de delanteros y atacantes de Raúl Agné, un sector que se ha revelado como la principal fortaleza de la plantilla. Existen recursos y también variedad.

Hay arietes puros como Juan Muñoz, un punta móvil, correoso y veloz como Ángel, un especialista en los apoyos y la mezcla del juego como Dongou… También en la franja de los mediapuntas el Zaragoza, a falta quizá de un extremo izquierdo de corte clásico, se alimenta de polivalencia y diversidad: Lanzarote o Cani son piezas de tendencia interior, mientras que Xumetra y Edu García ofrecen argumentos exteriores… Por aquí, el Zaragoza destaca por la riqueza de opciones, una zona que, ya desde el pasado mes de septiembre, se observaba como la principal reserva de fortalezas de la plantilla y como el núcleo de hombres que debía marcar la identidad del juego del equipo.

A todos ellos, como si fuera un fichaje más, se les une ahora Dongou, fuera de servicio desde el pasado mes de agosto por culpa de un esguince de rodilla que se libró de un peor pronóstico por los pelos. Tres meses y medio después de recuperación, al delantero camerunés le bastaron tres minutos en el campo para pegarle un zarpazo al Reus. Un regreso impecable para un futbolista que va a necesitar del gol para abrirse terreno en el ataque del Real Zaragoza. Dongou, por su estilo y perfil, no era un jugador que levantara demasiados entusiasmos en Luis Milla e incluso se valoró su salida en verano. Sin embargo, el punta africano tiene en la dirección deportiva un importante reducto de confianza. Por ejemplo, las primeras evaluaciones de Raúl Agné en la plantilla advirtieron sobre la posibilidad de reforzar la delantera con un delantero especialista en el juego aéreo, de otra naturaleza, para explotar ciertas situaciones de partido o rivales de una u otra característica. Sin embargo, en el club abunda la confianza hacia Dongou, un futbolista que, casi en silencio, y aún con solo 21 años, no ha desentonado desde su llegada el pasado enero al Real Zaragoza.

Ya la pasada temporada, con Lluís Carreras como entrenador, el camerunés apuntó las maneras que le hicieron crecer en la cantera del Barcelona como una promesa de sólido futuro. En sus primeros meses en el Zaragoza, a Dongou se le apreciaron evidencias de que estamos ante un futbolista que puede explotar como un delantero de cierta consideración en cualquier momento, si es bien conducido y optimizado en los planes de juego. Ya entonces, aunque no acabó desalojando del cañón titular a Ángel, Dongou dejó buenos números: marcó cuatro goles (uno al Lugo, doblete al Alcorcón y otro al Huesca) en 780 minutos (solo fue siete veces titular). Es decir, un gol cada 195 minutos, un buen ratio de eficiencia (Ángel, máximo anotador este año con siete tantos, marca cada 190 minutos y el pasado, también mejor artillero del equipo con 11, lo hacía cada 222 minutos).

A falta de que aumente su ritmo de fútbol y los minutos de competición, Dongou entra así en el tablero de los delanteros de Raúl Agné. Una pieza más a usar en función de las circunstancias propias y ajenas, según un partido o un rival, tomando en consideración los compañeros con los que pueda combinarse, o jugando solo, o compartiendo escena con Ángel o Muñoz… Una variable más que abre notablemente las posibilidades y la capacidad de maniobra de Raúl Agné en el hemisferio fuerte del equipo para el futuro más próximo.

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