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Real Zaragoza

Mucho más que una victoria

La Ponferradina pone a prueba la continuidad de un Popovic que necesita recuperar la confianza de La Romareda.

Ranko Popovic, antes del partido, en La Romareda
Ranko Popovic, antes del partido, en La Romareda
Toni Galán

La Ponferradina, conjunto que hace justo un año presenció el debut de Ranko Popovic en el banquillo de La Romareda, puede poner fin este domingo (17.00) a su periplo como técnico zaragocista. Las dos derrotas consecutivas cosechadas, sumadas a la falta de identidad de un equipo que no llega a aparentar ser firme candidato al obligado retorno a Primera, trasladan al serbio el segundo 'match ball' en lo que va de temporada.

Del primero salió airoso venciendo por la mínima al Alavés en la séptima jornada, y encadenando después otros cinco encuentros sin conocer la derrota. Los resultados -asentados sobre una sólida defensa- catapultaron a los maños hasta la tercera plaza, y ocultaron transitoriamente los defectos de un grupo desprovisto de gol, principalmente cuando el marcador adverso exige reacción. Esa que no llegó en su justa medida hace dos semanas frente al Real Valladolid, reabriendo una herida que acabó de agrandarse el pasado domingo en Alcorcón.

Más allá del mal juego, de la derrota y de sus consecuencias clasificatorias, el zaragocismo echó en falta convencimiento y competitividad en tierras madrileñas. Alma, al fin y al cabo. Y es por ello que, el nuevo ultimátum que esta tarde afronta el serbio difiere y mucho de su predecesor.

Al aficionado ya no le vale con vencer a cualquier precio. Requiere una hoja de ruta, a sabiendas de que sin ella el desplome puede aguardar a la vuelta de la esquina, y acudirá a La Romareda en busca de algo más que esos tres puntos que garanticen su continuidad.

Para la ocasión, Popovic podría dar un giro al dibujo. Todo dependerá de si Diamanka, que fue mejorando de sus problemas en el bíceps femoral a lo largo de la semana, está en condiciones de ser de la partida. Si no es así, el 4-1-4-1 daría paso a un 4-2-3-1 integrado por: Bono; Marc Bertrán, Vallejo, Cabrera, Rico; Erik Morán, Dorca; Jorge Díaz, Pedro, Ángel y Ortuño.

A la duda de Diamanka hay que añadir el contratiempo de la baja confirmada de Hinestroza. El extremo colombiano sufrió una rotura en el abductor de la pierna derecha el pasado miércoles, y no volverá a jugar en lo que resta de año.

La Ponferradina, que también atraviesa días convulsos por el pulso que mantiene su entrenador Manolo Díaz con Yuri de Souza, no presenta ausencias destacadas. Santamaría; Seoane, Baró, Pavón, Casado; Melero, Jonathan, Alcorán, Antón; Yuri y Berrocal, apuntan a ser los once escogidos para saltar al césped de La Romareda de inicio.

Los leoneses llegan a la cita como cuartos clasificados, tras vencer la pasada jornada (1-0) al Leganés. A lo largo de la temporada, se han mostrado muy débiles fuera de casa, habiendo sumado únicamente cinco puntos de 21 posibles lejos de El Toralín.

El colegiado Arcediano Monescillo, perteneciente al comité castellano-manchego, será el encargado de dirigir el choque.

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