Real Zaragoza

El Zaragoza reconquista a su afición en La Romareda

El empate del Osasuna en el último minuto ha empañado el resultado, pero no la imagen de un equipo que ha recuperado el orgullo.

El Zaragoza reconquista a su afición en La Romareda
Tino Gil/RZ

El Real Zaragoza ha vuelto. El león ha regresado tras varios años de exilio, aunque la celebración haya acabado con decepción. El club aragonés ha recuperado el orgullo, tanto sobre el césped como en la grada, que en nada se ha parecido a aquella Romareda semivacía y cabizbaja que tanto sufrió la pasada temporada. Pero, sobre todo, ha reconquistado a la afición. Ha sido un día de fiesta en el estadio zaragozano, que ha aplaudido los nuevos tiempos, las nuevas caras y los renovados sentimientos. Incluso se ha cambiado la 'agapitada' por una gran ovación en el minuto 32.

El nuevo Real Zaragoza no se parece al del año pasado, aunque ha recaído en el viejo vicio de derrochar puntos en los últimos minutos. Eso sí, este sábado sí fue capaz de adelantarse en el marcador, algo casi insólito en una Romareda que el año pasado se acostumbró a comenzar -y casi siempre acabar- perdiendo. Un gol -un golazo- de Pedro Sánchez tras un buen centro de Fernández le arrancaba una sonrisa al zaragocismo, pero faltó el segundo gol para evitar disgustos.

Nunca hay que dar por muerto al Osasuna, aunque esté en Segunda, aunque haya merecido menos durante casi todo el partido, en el que ha predominado más el centrocampismo que las ocasiones. Lo han pagado los de Víctor y el que se la cobrado ha sido De las Cuevas tras un desajuste defensivo de los aragoneses que ha empañado el resultado, pero no la imagen. La Romareda, pese a la decepción, ha aplaudido a su Real Zaragoza. La ovación ha sido para la imagen, aunque haya dolido el resultado.

Más garra, más fútbol

El Real Zaragoza ha perdido dos puntos, sí, pero ha ganado una larga lista de sensaciones positivas. El gol de Pedro; el estado de Álamo; el fútbol de Ruiz de Galarreta; el repliegue y el robo de Dorca; Vallejo, Adán, Muñoz... ¡La cantera! Pero, sin duda, lo mejor ha sido la comunión entre el equipo y la grada. 

La afición apoyó al equipo desde antes de que empezara el partido, y lo siguió haciendo pese a unos primeros minutos de tanteo. Ambos equipos medían fuerzas, se evaluaban antes de comenzar el intercambio de golpes, que no tardó en llegar. En el Real Zaragoza, el peligro se llamaba Javi y se apellidaba Álamo. Nadie diría que éste es el jugador que hasta ahora no ha sido capaz de ganarse un hueco en el equipo. Le han sentado bien la capitanía y sobre todo, la confianza, y ha comenzado la temporada como el futbolista más decisivo del conjunto de Víctor Muñoz.

El canario no sólo corría la banda y desbordaba, sino que incluso recolectaba ovaciones con sus acciones defensivas. En una de sus galopadas llegaba la primera ocasión de los blanquillos, aunque su centro se marchaba a córner después de que un defensa del Osasuna despejara el balón. Los navarros respondían a balón parado, por donde han llegado gran parte de sus ocasiones en la primera mitad, aunque las mejores de los de Urban han sido un disparo desde la frontal del área de Torres (min.20) que se perdía a pocos centímetros del palo de Whalley, y otro de Javier Flaño al larguero que ha acelerado los miles de corazones que llenaban -¡por fin!- La Romareda.  

Pero la fiesta siempre debe inaugurarla el anfitrión, y ha sido Pedro quien marcó el primero del Real Zaragoza. Fue un buen gol de cabeza, un remate picado tras un gran centro de Fernández al que no ha llegado Riesgo. Empezaba bien la tarde, y podría haber acabado bien si los blanquillos hubieran aprovechado alguna de sus opciones de matar el duelo. 

Ovaciones para todos

Pero ni Borja Bastón, ni Álamo, ni Pedro Sánchez, ni Adán Pérez lograron volver a marcar. El canterano, que había entrado sustituyendo al juvenil Muñoz -ambos recibieron una gran ovación-, lo intentó en el tramo final del encuentro, pero no era su día. El otro Muñoz, Víctor, también había sacado a Cabrera para reforzar la defensa, ya que Vallejo -el más aplaudido- llevaba una tarjeta amarilla. El joven central volvió a ser, de nuevo, de lo más destacado del Real Zaragoza y, aunque concedió por alto -tiene 17 años-, estuvo genial al corte. 

También le hicieron sombra a Vallejo en el 'aplausómetro' Diogo y Galarreta cuando el uruguayo entró por el centrocampista del Athletic, que en solo un partido ya ha conquistado a La Romareda. Por fin tiene Victor Muñoz a su jugón. Pero Jan Urban, técnico osasunista, también movió el banquillo, y Cedrick Mabwati tiró de velocidad para poner en problemas a los blanquillos. Pero fue otro de los jugadores que entraron, Kodro, quien le puso el balón a De las Cuevas, el autor del gol del empate, en el último minuto del partido. Fueron 93 minutos de fiesta y uno de decepción, pero el sabor amargo del final no empaña la alegría de un reencuentro.

Ficha técnica

1 - Real Zaragoza: Whalley; Fernández, Vallejo (Cabrera, min.60), Mario, Rico; Ruiz de Galarreta (Diogo, min.86), Dorca; Javi Álamo, Bastón, Pedro; y Muñoz (Adán, min.66).

1 - Osasuna: Riesgo; Echaide, David García, Miguel Flaño, Javier Flaño; Loé, Merino (Onwu, min.78); De las Cuevas, Roberto Torres (Mabwati, min.63), Sisi; y Nino (Kodro, min.87).

Goles: 1-0. Min.40, Pedro; 1-1. Min.93, De las Cuevas..

Árbitro: De Burgos Bengoetxea. Amonestó con cartulina amarilla a Vallejo, Ruiz de Galarreta y Adán, por el Real Zaragoza y a Echaide, David García y De las Cuevas por Osasuna.

Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga Adelante disputado en el estadio de La Romareda con terreno de juego en buen estado y tarde calurosa. Asistieron unos 22.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio de los abonados y simpatizantes del Real Zaragoza fallecidos la pasada temporada y por la madre del entrenador de Osasuna Jan Urban.

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