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Real Zaragoza

El Real Zaragoza repesca a Diogo...

El veterano lateral de 31 años, que abandonó el Real Zaragoza en 2011, regresa tras ofrecerse al club por un salario mínimo.

Braulio y Diogo declaran por el Levante-Zaragoza de 2011
El Real Zaragoza repesca a Diogo...
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Carlos Diogo, el lateral derecho uruguayo que formó parte de la plantilla del Real Zaragoza entre 2006 y 2011, vuelve desde hoy al equipo aragonés. Su contratación, hecha pública anoche por el club y que va a convertirse hoy en un hecho de la mano de su joven compatriota Leandro Cabrera (defensa central de 24 años procedente del Real Madrid Castilla), supone una enorme sorpresa para el zaragocismo. Ni el perfil del futbolista (fue uno de los primeros fichajes de Agapito Iglesias), ni su reciente trayectoria llena de periodos sin jugar y fuera del circuito de equipos relevantes, ni los problemas que tiene el Zaragoza para armar un plantel competitivo con la limitación de tan solo 18 fichas por parte de la LFP hacían pensar que una de ellas iba a ser para un jugador como Diogo.

Pero, tras varios días de estudio por parte de Martín González respecto del ofrecimiento que el lateral charrúa hizo al club para jugar en Zaragoza con un salario inferior incluso al mínimo interprofesional que rige en el fútbol español, la decisión se precipitó ayer y Diogo vuelve al equipo zaragocista de forma sorprendente.

El contrato que se le hace es de solo un año de vigencia. Y, al parecer, sus emolumentos no superarán los 30.000 euros netos. La principal razón que ha llevado a Diogo a ofrecerse en estas condiciones es su deseo de vivir en la capital aragonesa. Y, aunque en ningún momento el club pensó que esta posibilidad tomase cuerpo (nunca estuvo Diogo entre las primeras opciones para ocupar el puesto de lateral en una plantilla tan limitada? y condiciona), las diferentes deliberaciones internas de la secretaría técnica con otros vectores de influencia y decisión han derivado en esta contratación.

Diogo, un lateral carrilero que aporta altura (1,85) y buen juego aéreo, llega para ser un complemento y ejercer de comodín en todos los puestos de la zaga. No para ser titular de inicio.

Diogo vio truncada su progresión con aquella grave lesión de rodilla sufrida en Valencia el año del anterior descenso (2008). El defensa se pasó el año de Segunda en blanco, sin participar un solo minuto en una rehabilitación lenta y dolorosa con diversos problemas. Con el retorno a Primera, y aunque volvió a jugar las dos temporadas que aún le restaban de contrato, su rendimiento ya no fue el mismo que a su llegada al Zaragoza desde el Real Madrid, momento en el que causó sensación en el fútbol español. Su velocidad, su dinamismo, su fondo habían mutado negativamente tras más de 12 meses de baja y una severa lesión.

Tras abandonar el Zaragoza en junio de 2011, estuvo sin equipo hasta enero de 2012. Ahí, fue fichado por el CSKASofia búlgaro, donde solo duró un mes y no llegó a disputar un solo segundo. Desde febrero de 2012 hasta finales de septiembre de ese año, de nuevo enlazó 8 meses sin equipo. Ahí, del mercado del paro, el Huesca lo contrató fuera de plazo, ya casi en octubre. Aún participaría en 27 partidos en Segunda División, resucitando lo suficiente como para que, de la mano del exsecretario técnico del Real Zaragoza Pedro Herrera, hallase un hueco en el Gent belga, donde entrenaba Víctor Fernández, su mentor en su primera llegada a la Romareda en el nacimiento del agapitismo. Allí jugó el año pasado, apenas 13 partidos. Desde hoy, el charrúa volverá a ocupar nómina en el Zaragoza.Leandro Cabrera, otro central

En la mañana de hoy, la Romareda acoge una doble presentación uruguaya. Junto al veterano Diogo llega al Real Zaragoza una vieja aspiración de anteriores regentes, el defensa central Leandro Cabrera, de 24 años y 1,87 de altura.

Se trata de una promesa del fútbol charrúa, que captó el Atlético de Madrid con 20 años en el Defensor de Montevideo. Los colchoneros lo cedieron tres años consecutivos, al Recreativo, Numancia y Hércules, sin que Cabrera progresara como esperaban para valorar repescarlo. El año pasado, se marchó al Castilla, el filial del Madrid, pero su apuesta tampoco le salió bien en un mal año que acabó en descenso. En Zaragoza, Cabrera busca su definitiva explosión.

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