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Real Zaragoza

Opinión

Jugar a ráfagas, ganar a destellos

El Real Zaragoza cosechó una trabajada victoria ante la Ponferradina en La Romareda. El equipo aragonés se refugió en la clase individual para sacar adelante el duelo.

Real Zaragoza- Ponferradina
Partido en la Romareda_7
FOTOS TONI GALáN / A PHOTO AGENCY

Cuatro victorias en los últimos cinco partidos de Liga -una racha interrumpida por la derrota ante el Recre en La Romareda- han propulsado al Real Zaragoza por fin a una zona más acorde con las exigencias del conjunto aragonés. Tras su triunfo ante la Ponferradina, la escuadra de Paco Herrera se acomoda entre quienes aspiran a dar el salto de categoría. Que ha de ser el objetivo único del Real Zaragoza, por más que desde el inicio se hayan puesto de relieve las dificultades del reto.

Ganó el Real Zaragoza a una Ponferradina tan tosca y sencilla como sólida y firme; un conjunto que trata de esconder sus debilidades e intenta explotar sus virtudes -sobre todo, el no dejar jugar al rival-. Y que se comporta por encima de todo como un bloque, como un grupo solidario.

Se le atragantó este juego a la formación blanquilla desde el arranque. El empeño de los leoneses por trabar el choque, por jugar poco y dejar jugar menos, apenas encontraba respuesta en un Real Zaragoza que no fue el de hace una semana en Mallorca.

Su ventaja es que ante la falta de recursos de conjunto -al contrario que su rival- puede echar mano de los detalles, de las gotas de calidad. Así se puso por delante, gracias a un envío envenendado de Barkero que Ramírez envió a su propio marco; y desniveló el duelo por fin con un lanzamiento de falta de Víctor, que volvió a ser determinante en La Romareda.

El Real Zaragoza no juega, ni mucho menos de memoria. Funciona a ráfagas, se apoya en los destellos. Las victorias deben ayudar a serenar al equipo, pero no ocultan la fragilidad del trabajo común, las grietas un conjunto al que aún le falta acoplarse. La seguridad de Leo Franco, el acierto de Víctor, la convicción de Montañés, la brega solitaria de Henríquez, la clase en frasquito pequeño de Barkero...

La mejoría en la clasificación y la serenidad que dan los puntos han de servir para profundizar en el trabajo, para consolidar un proyecto al que todavía le falta jerarquía. El equipo aragonés tiene una nueva piedra de toque el próximo domingo, a las 12.00, en Riazor, ante el Deportivo. Un partido de primera...

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