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¿Cuánto pierde Zaragoza sin un equipo en Primera?

El descenso del primer equipo de Aragón genera un revés para la economía local difícil de calcular. La Cámara de Comercio cifra en 7,9 millones el impacto directo y en 12,6 el indirecto.

La afición, volcada con el Real Zaragoza
La afición, volcada con el Real Zaragoza
J. L. G.

La pérdida de categoría del Real Zaragoza supone un trauma incalificable para sus seguidores. Un auténtico escarnio, consecuencia de una innegable concatenación de errores en el área administrativa y en el plano meramente deportivo. Pero la caída a los infiernos, además de cambiar los rivales dominicales por otros de, lógicamente, menor entidad, perjudicará directamente alsector serviciosde la ciudad.

Así lo afirma un informe realizado por la Cámara de Comercio de Zaragoza con motivo del último ascenso del club aragonés a la elite del fútbol español, en el que se cifra en 7,9 millones de euros el impacto directo de la Primera División en las arcas de los negocios de la capital aragonesa. En este apartado se incluyen hoteles, restaurantes, comercios y transporte público. 

Esto no quiere decir que los hosteleros y comerciantes de la ciudad pierdan, de golpe, el ingreso de casi ocho millones de euros. Aunque en un porcentaje menor, la división de plata también genera cierto movimiento, sobre todo si se tiene en cuenta que Zaragoza será la próxima temporada uno de los escenarios 'golosos' entre los aficionados de la Liga Adelante. Así ocurrió durante la temporada 2008/2009, cuando seguidores de Castellón, Alicante, Salamanca o Tenerife, entre muchos otros, se desplazaron en masa a La Romareda, un escenario vetusto pero lleno todavía de esencia futbolera, sobre todo entre quienes hace tiempo que no saborean las mieles de la Liga BBVA.

Esta idea, además de pecar de cierto cortoplacismo, no sirve de consuelo para la hostelería zaragozana. A lo largo de la temporada 2007/2008 (en la que el Real Zaragoza cayó a Segunda a pesar de contar con la plantilla más costosa de su historia), el recinto municipal fue visitado por 14.707 aficionados foráneos. A estos deben sumarse 592 periodistas acreditados, 759 personas relacionadas con los clubes (futbolistas, técnicos, directivos e invitados) y 76 árbitros.

O lo que es lo mismo: una campaña entre los más poderosos asegura el desembarco en la ciudad de más de 16.000 personas que, de no haber equipo alguno, no la visitarían. Turistas que, en muchos casos, se alojan en hoteles y visitan bares y restaurantes. La diferencia entre categorías la conoce perfectamente Jorge Bergua, director del Hotel Gran Vía, a un cuarto de hora a pie del estadio: "Vaya si se nota. Hay equipos que, en cualquier situación, arrastran mucha hinchada, como el Real Madrid, el Barça, el Athletic o el Atlético de Madrid. Al menos suponen media docena de habitaciones, pero si se juegan algo pueden llegar a reservar 20. El otro día, una peña del Atlético ocupó seis habitaciones, y eso sin jugarse nada. Eso en Segunda no pasa".

Tomando un gasto medio por persona de 100 euros (300 en el caso de los equipos), la Cámara de Comercio eleva a 1.399.400 euros el dinero que ingresaron los hoteles zaragozanos durante la temporada que fue objeto de estudio. El grueso (1.134.500 euros) lo habrían desembolsado los aficionados. El resto se lo habrían repartido entre equipos (227.700 euros), prensa (29.600 euros) y árbitros (7.600 euros).

Los hoteles no son los únicos que notarán el descenso. Tras la caída a la Liga Adelante, la restauración también asistirá a una importante reducción de ingresos derivados de la industria del balompié. El informe cuantifica en 2.098.750 euros el efecto sobre el sector de una temporada en Primera (en este se incluiría el gasto de los aficionados de la provincia e, incluso de la propia capital). "Habrá que ver cómo influye realmente -señala José Luis Yzuel, presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería de Zaragoza-. En los últimos años, debido a la crisis y a los horarios que marcan las televisiones cada vez viajan menos aficionados. Además, el año que viene nos enfrentaremos a equipos más cercanos y el Zaragoza será uno de los rivales más interesantes".

Además de las estimaciones anteriores debe tenerse en cuenta que la inmensa mayoría de los aficionados y profesionales del mundillo se rascan el bolsillo, en mayor o en menor medida, al visitar otra ciudad. El pellizco más importante iría destinado a los transportes (1.045.117,5 euros). El comercio se llevaría una tajada de 978.003 euros y la última tajada, de 121.725 euros, se repartiría en diferentes conceptos.

Costes para la ciudad

Por contra, también debe tenerse en cuenta los costes que un equipo, ya sea de primer o segundo orden, genera para las arcas públicas. El club no paga en concepto de alquiler de una instalación, La Romareda, de titularidad municipal, sita en un enclave urbanístico que hasta hace no demasiado cotizaba por todo lo alto, y las facturas de luz y agua corren por cuenta del erario público.

Además, los días de partido el Ayuntamiento despliega un dispositivo policial que se encarga de las tareas de tráfico. Según explican fuentes consistoriales, éste "apenas varía entre una categoría y otra". "Es cierto que en ciertos partidos son necesarios más agentes, porque el tráfico está especialmente congestionado, pero la diferencia no es relevante", concluyen estas mismas fuentes, que no clarifican el coste exacto de una maniobra policial de este calado. Las tareas de seguridad ciudadana están sufragadas por la cartera de Interior.

Impacto intangible

La 'Marca España', tan cacareada en los últimos meses por los miembros del Ejecutivo central, encuentra su versión local en Zaragoza. El estudio de la Cámara se atreve a poner una cifra a lo intangible: 5.523.000 euros en concepto de marca de ciudad 'de primera'. Esto es, el impacto mediático, los minutos en los telediarios nacionales e internacionales y el volumen de titulares en los que aparece el nombre de la localidad. A esta cifra deben sumarse otros 7.150.000 euros por el 'efecto transferencia del club' (lo que éste aporta indirectamente a la economía local).

Son cifras que, lógicamente, variarán según el prisma con que se analicen. El doctor en Marketing y profesor de Marketing Deportivo en la Universidad de Zaragoza Jorge Matute incluye una nueva variable en la ecuación: el número de temporadas que se permanezca en la categoría de plata. "A corto plazo, la influencia en la forma en que otras personas ven la ciudad apenas cambia. Hemos descendido anteriormente y eso no ha influido, porque el retorno ha sido rápido -apenas una temporada-. Sin embargo, si no subimos en un plazo razonable de tiempo sí que existe ese peligro de que se dañe la marca", subraya.

"El Real Zaragoza -comenta el profesor- es un símbolo de la tierra, un embajador. Sin él, perdemos potencial en el exterior. Existe una repercusión real cuando los resultados son buenos, como ocurrió con la Copa del Rey conquistada en 2004 o el 6-1 al Real Madrid en 2006. Entonces, el equipo llevaba la Expo de 2008 como sponsor y aquello tuvo una repercusión espectacular".

Matute pone dos claros ejemplos de lo que un representante deportivo puede suponer para una ciudad. "Al nombrar Badalona, todo el mundo piensa en baloncesto. Lo mismo ocurre al pronunciar 'Dortmund': todos los asocian con el amarillo del Borussia".

Agapito, una marca que resta

Una sociedad deportiva también puede proyectar una imagen que reste al conjunto de la ciudad. Algo así ocurre con (exceptuando el primer año y medio) la gestión de Agapito Iglesias. "Este descenso es sólo la punta del iceberg", comenta el profesor Jorge Matute. "El club ha gozado, históricamente, de un sello peculiar ligado al fútbol de ataque, atractivo". A esta característica debe añadirse su imagen de entidad 'señora' y buena pagadora.

"Los últimos años han provocado una grave erosión en términos de imagen, que se extiende a la ciudad. En esto ha influido el proceso concursal, los casos Matuzalem y Lafita, las acusaciones de amaños deportivos... Desgraciadamente, ya no generamos tanta simpatía", lamenta Matute.

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