Real Zaragoza

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Lágrimas en La Romareda

El zaragocismo vivió una jornada complicada. Los aficionados blanquillos protestaron contra el equipo y la directiva tras experimentar el descenso de su equipo a Segunda División.

Lágrimas en la Romareda
Lágrimas en La Romareda
ARÁNZAZU NAVARRO

Entre la protesta y la tristeza. A mitad de camino de la rabia y la indignación. El día que el Real Zaragoza volvió a bajar a Segunda División, el zaragocismo experimentó una mezcla de sensaciones difícil de explicar. Idas y venidas anímicas que le llevaron a recibir a su equipo con pitos. Posteriormente, durante la primera parte, hubo algunos ánimos puntuales animarlo, aunque, por último, cuando no quedaba esperanza, especialmente tras el primer tanto atlético, los seguidores volvieron a cargar contra jugadores y cuerpo técnico. Fruto de la desesperación que supone el segundo descenso en siete años de mandato de Agapito Iglesias

Por tercera temporada consecutiva, el Real Zaragoza llegaba a la última jornada de Liga celebrando un partido a vida o muerte. Solo que, en esta ocasión, los aragoneses no dependían de sí mismos. Matiz importante que lo cambió todo. A pesar de la buena entrada registrada por La Romareda, en esta ocasión el ambiente no era festivo. Más bien, respiraba la tensión propia del que sabe que le espera un desenlace tan fatal como inevitable. El final a un curso funesto. 

Por ello, cuando el árbitro señaló el final, tras un bochornoso 1-3 en contra que caldeó aún más los ánimos, el público se dirigió hacia el palco. Lugar en el que Fernando Molinos, presidente del club, aguantó de pie la pañolada. Antes, y de manera irónica, se había llevado también una ovación. Justo en el momento en el que el Atleti agujereaba por primera vez la meta defendida, en esta ocasión, por Leo Franco.

El equipo dirigido por Manolo Jiménez también fue objetivo de las iras zaragocistas. Cánticos como “jugadores, mercenarios” o “esta camiseta no la merecéis”, así como una fuerte pitada cuando ingresó en el terreno de juego Bienvenu, dieron muestra del enfado existente con la plantilla blanquilla. 

'Agapitada'

Durante los días previos, varios colectivos blanquillos habían llamado a una jornada de protesta contra Agapito Iglesias. Queja que, a pesar de estar diseñada inicialmente para no interferir necesariamente con el juego, tuvo una continuidad prolongada a lo largo del choque. Su punto culmen, evidentemente, fue la 'Agapitada'. Esto es, silbidos realizados durante el minuto 32 de la primera y la segunda parte y que fueron seguidos por la práctica totalidad de la grada. La queja, que ya se había realizado la pasada campaña, fue recuperada en esta ocasión. Tras ella, la afición se sumó saltando al cántico de “Agapito el que no bote”, generando una impactante estampa.

Las muestras de rechazo, no obstante, fueron continuadas en el tiempo. Por ejemplo, a la salida de ambos equipos, en la zona del Colectivo 1932 se pudo leer una pancarta con el lema “Ya vale de tanto circo”. En el otro gol, en fondo norte, otra expresaba un sentimiento similar: “Basta de tanta infamia”. Recuerdos inevitables al dueño de la entidad, que pese a que no estuvo presente de manera física, sí que fue ampliamente recordado por la masa zaragocista.

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