Fútbol
Suscríbete por 1€

España sobrevive a duras penas

Un gol de Iñigo Martínez en la recta final del encuentro disputado en Praga socorre al combinado de Luis Enrique frente a una República Checa que puso en evidencia las concesiones de La Roja.

Una de las jugadas del partido
Una de las jugadas del partido
Efe

España sobrevive a duras penas en esta Liga de Naciones. El combinado de Luis Enrique arrancó un sufrido empate a la República Checa en las postrimerías del partido disputado en Praga que la mantiene en la pugna por estar en la próxima 'final four' del torneo. El gol de cabeza de Iñigo Martínez socorrió a un combinado que pagó la blandura de su zaga, tan tierna que el equipo centroeuropeo la desmoronó con un par de envíos en largo.

Pesek, en la primera parte, y Kuchta, en la segunda, pusieron en evidencia el serio problema que tiene La Roja, chata arriba y tan permisiva en defensa que cualquier oponente bien trabajado al que acompañe un poco la fortuna puede subírsele a las barbas por su falta de cuajo. Conviene que Luis Enrique, que privilegia la salida con la pelota por encima de la contundencia de los miembros de su retaguardia, vaya tomando nota.

El asturiano, que dejó fuera de la convocatoria a Ansu Fati, aplicó un profundo lavado de cara a la selección, con ocho modificaciones en su once respecto al que dispuso frente a Portugal. Únicamente repitieron Unai Simón, Gavi y Sarabia. El apretado calendario aconseja rotaciones para repartir cargas, tener piernas frescas y evitar lesiones que estropeen el cierre del curso, pero a punto estuvo de llevarse un disgusto mayúsmulo. Jaroslav Silhavy, en cambio, solo aportó tres novedades respecto al bloque de partida que empleó el preparador checo en la victoria de su equipo sobre Suiza en la primera jornada de la Liga de Naciones: Mateju, Lingr y Pesek.

Fue precisamente Pesek el encargado el abrir el marcador cuando los dos rivales todavía se estaban tanteando. El futbolista del Sparta de Praga culminó, embocando a placer, una contra conducida por Kuchta, que sacó rédito de la mala coordinación de la retaguardia española al tirar el fuera de juego. El linier vio offside, pero el VAR chivó la posición de Carvajal, que validaba la acción. Un mazazo tempranero para España, que amasaba bola, pero sin profundidad para agrietar a las prietas filas del combinado centroeuropeo.

Alentada por un resultado extraordinario para sus intereses, la 'narodni tym' minó el camino hacia los dominios de Vaclik, exguardameta del Sevilla al que España apenas desafió en la primera parte. Un disparo desviado de Sarabia tras un buen desmarque de Raúl de Tomás fue la primera señal en ataque del combinado de Luis Enrique, plano y previsible frente a un adversario ordenado y compacto. A España le costó muchísimo encontrar un resquicio. Un problema recurrente frente a este tipo de contrincantes que le rehúyen el cuerpo a cuerpo.

Lo halló de rebote y con una pizca de fortuna. Con la República Checa en inferioridad numérica porque Silhavy aguantó el relevo de lesionado Jantko para no quemar una segunda ventana de cambios antes del descanso, Rodri cazó un balón en la frontal y tuvo el temple suficiente para ceder a Gavi, que firmó su primera diana como internacional enviando el esférico a la tronera. Un pase a la red con la zurda del centrocampista del Barça, que fue el mejor de largo ante Portugal y sacó a España del atolladero en Praga para convertirse en el goleador más joven en la historia de La Roja al pulverizar, con 17 años y 304 días, la plusmarca que hasta ahora detentaba Ansu Fati.

Poca amenaza

El empate quitó lastre a España, algo más suelta tras el paso por vestuarios. Ferran, relevo de un atribulado Sarabia, filtró una buena bola a Dani Olmo, que no pudo concretar el remate en el área pequeña. El reverso negativo estaba en las concesiones defensivas, que permitieron a Kuchta plantarse solo ante Unai Simón después de que la retaguardia visitante flaquease de nuevo al tirar el fuera de juego. Perdonó el delantero, que cruzó demasiado el remate cuando la parroquia local cantaba el segundo en el recinto del Slavia de Praga.

Completó la remodelación de su tridente ofensivo Luis Enrique con la inclusión de Morata y Marco Asensio por De Tomás y Dani Olmo. El extremo del Real Madrid no vestía la zamarra nacional desde el 6-0 a Alemania, pero le bastó un minuto sobre el pasto para refrendar la aseveración que hizo Luis Enrique en la previa: tiene un cañón en la zurda que es la envidia de la práctica totalidad de sus compañeros de profesión. La madera evitó que hiciese blanco a la primera. Puede ser el abrelatas que tanto precisa La Roja para descerrajar a rivales que se encierran en su área.

Del probable 1-2 se pasó al 2-1 en cuestión de un suspiro. De nuevo un balón en largo pilló desprevenida a España, con Eric García otra vez señalado. El zaguero del Barça dejó pradera libre a Kuchta que, esta vez sí, ajustició con un remate de cuchara. Tuvo que Iñigo Martínez, el otro central, el que saliera al rescate de La Roja con un gol de cabeza sobre la bocina para mantener viva a una España que, de otro modo, hubiera salido de Praga con un feo panorama por delante en esta Liga de Naciones.

Ficha del partido

República Checa-España (2-2)

República Checa: Vaclik, Zima, Brabec, Mateju, Coufal, Sadilek, Soucek, Zeleny (Jantko, min. 24; Havel, min. 46), Pesek (Hlozek, min. 59), Lingr (Cerny, min. 59) y Kuchta (Jurecka, min. 78).

España: Unai Simón, Carvajal, Eric García, Iñigo Martínez, Marcos Alonso, Rodri (Busquets, min. 60), Koke (Marcos Llorente, min. 72), Gavi, Sarabia (Ferran Torres, min. 46), Raúl de Tomás (Morata, min. 60) y Dani Olmo (Marco Asensio, min. 60).

Goles: 1-0: min. 4, Pesek. 1-1: min. 45+3, Gavi. 2-1: min. 66, Kuchta. 2-2: min. 90, Iñigo Martínez.

Árbitro: François Letexier (Francia). Amonestó a Rodri y Coufal.

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga de Naciones, disputado en el Sinobo Stadium ante unos 18.245 espectadores.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión