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Fútbol

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Antonio, un carpintero bonachón enamorado del fútbol

Asesinado por su hijastro este martes, se trataba de una persona muy querida en el barrio de La Paz.

Antonio, segundo por la derecha en la fila inferior, formando con el juvenil del Montecarlo en la temporada 1968-1969.
Antonio, segundo por la derecha en la fila inferior, formando con el juvenil del Montecarlo en la temporada 1968-1969.
HERALDO

Profundo dolor en el barrio de La Paz por el fallecimiento de Antonio Ibar Ruiz, asesinado por su hijastro este martes pasado. Antonio, que el próximo mes de diciembre habría cumplido 70 años, era una persona muy conocida en el barrio tanto por su actividad laboral como por su presencia durante décadas en las entidades deportivas más relevantes del barrio. El fallecido había trabajado con su hermano durante toda su vida en una ebanistería de su propiedad en la calle Oviedo. 

En su juventud fue un deportista destacado, jugando en el primer equipo juvenil del Montecarlo en 1969, desde su creación club de vanguardia en el fútbol base de Aragón. Allí coincidió con futbolistas de nivel, como Manolo Herrero o Faustino Lorente, actual presidente de la entidad. Alguno de ellos, como Jesús Crespo, llegó a jugar en el Real Zaragoza y fue pichichi de Segunda División en el Recreativo de Huelva, después de haber sido campeón de Aragón juvenil con el Montecarlo. Otros, como Aurelio Cervera (pretendido por el Español), Antonio Carazo o Miguel Buera, jugaron en los mejores clubes de la regional aragonesa. Antonio Ibar también saltó al Tauste, pero tuvo que dejar el fútbol a ese alto nivel para dedicarse a su trabajo, momento en el que también pasó a colaborar con la directiva del Montecarlo. “Era una buena persona, trabajadora y seria. En la junta directiva fue tesorero durante más de 10 años. Todos lamentamos mucho su pérdida”, evocaba en la mañana de este miércoles su excompañero y actual presidente de la entidad, Faustino Lorente.

Centrado en su profesión como ebanista, Antonio Ibar arrulló su pasión por el fútbol en el equipo de veteranos del Urriés, club en el que fue introducido por Juan Antonio Marín, un hijo de la localidad cincovillesa de Urriés residente en Zaragoza. Además de jugar, también participó directamente en la Peña Los Güeteros, entidad constituida en la sede del club Montecarlo, en la Cuarta Avenida zaragozana, y cuyo equipo de fútbol sala subió como la espuma en los años 90 empujado por los mejores jugadores veteranos del Montecarlo: Paco Sánchez, Alfredo y Félix Mauleón, José Manuel Torres, Javi Soriano, Juanjo Cantero, Gabriel Eve Gordillo, Chema Aldea, Antonio Martínez Planas, Palacios, Juan Carlos Gracia, Vicente Barreras, el añorado Míchel Lozano… Allí también dejó un grato recuerdo el malogrado Antonio. “Le recuerdo con cariño y con un profundo dolor en este momento tan inesperado y duro. Era bonachón y persona de buenos sentimientos”, recordaba en la mañana de este miércoles Paco Sánchez.

Faustino Lorente y Paco Sánchez coinciden en la reflexión final. “En los últimos años, aunque seguía viviendo en el barrio, habíamos tenido pocas noticias de Antonio Ibar. Sabíamos que se casó no hace muchos años. Y ahora nos enteramos de su trágica muerte. Lo sentimos profundamente y lo recordaremos siempre”, concluyeron Lorente y Sánchez.

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