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Un año con el VAR

El sistema de videoarbitraje cumple un año de vida causando desconcierto en jugadores y aficionados.

David Medié Jiménez consulta las imágenes antes de anular un gol de Raúl de Tomás en un Huesca Rayo disputado el pasado septiembre.
David Medié Jiménez consulta las imágenes antes de anular un gol de Raúl de Tomás en un Huesca Rayo disputado el pasado septiembre.
Pablo Segura

“Y no olvide que el único objetivo del VAR es conseguir un fútbol más justo”. La frase que cierra el mensaje con el que antes de cada partido de Primera División se lleva explicando a lo largo de toda la temporada el funcionamiento del novedoso sistema de videoarbitraje resume en pocas palabras el espíritu de una innovación que hasta el momento lleva aparejada, cuando menos, el adjetivo de polémica. Rara es la jornada en la que su aplicación no genera controversia, como bien se pudo comprobar el pasado sábado en el duelo de la SD Huesca con el Sevilla. El colegiado De Burgos Bengoetxea recurrió a la ayuda de Estrada Fernández, responsable del VAR para el partido, para dar por válido un penalti a los hispalenses, anularles un gol y aprobar el tanto final y definitivo de Chimy Ávila en el minuto 97.

Así, el complejo sistema de cámaras no pudo tener una forma más protagonista de celebrar su primer año de vida. No en vano, también en el clásico del Santiago Bernabéu se dejó notar con el manotazo que Sergio Ramos le propinó a Messi. En este caso, la polémica llegó por su no aplicación y el hecho de que la acción quedó sin castigo.

El alumbramiento del VAR se produjo oficialmente el 3 de marzo de 2018. Ese día la FIFA aprobó su uso oficialmente. “El fútbol será casi perfecto a partir de ahora”, afirmó entonces su presidente Gianni Infantino, quien el sábado pasado celebró el “gran impacto” y el “éxito” de su uso. “Se ha convertido en una parte aceptada en este deporte que ha aportado una mayor imparcialidad al juego sin dotarle de ninguna interrupción significativa”, expuso.

La puesta de largo del invento llegó con el Mundial de Rusia, en la Champions League no se ha introducido hasta las eliminatorias de octavos de final y en España, a pesar de que por ahora tan solo se emplea en Primera División, lo estrenó el Real Zaragoza. Fue en una visita amistosa al Tudelano. Los equipos andaban en plena pretemporada y los árbitros también necesitaban acomodarse a la nueva realidad. Después, su bautismo de fuego fue con la Supercopa disputada entre el Barcelona y el Sevilla. El juez de línea anuló un gol de Sarabia, pero el VAR lo acabó validando.

A partir de ahí, no han faltado las protestas por vía oficial y extraoficial. En el Santiago Bernabéu, se silbó el vídeo explicativo en la jornada 20, por un penalti no pitado anteriormente a Vinicius en la visita de la Real Sociedad. En Butarque, la afición del Leganés le dedicó una pañolada, además de una pancarta, en la que podía leerse ‘Para VARiar, otro error arbitral’ como muestra de su enfado tras sus partidos con el Real Madrid y el Barcelona. El Atlético de Madrid publicó en sus redes sociales varias imágenes del derbi con el Real Madrid con las que quería demostrar los errores arbitrales. Y la semana pasada, sin ir más lejos, el consejero de la Sociedad Deportiva Huesca, José Antonio Martín, ‘Petón’, manifestó que “los árbitros españoles son buenísimos, quizás los mejores, pero el VAR les está haciendo polvo y ahí tienen un jaleo que se está resolviendo mal”.

¿Cuáles son las situaciones en las que el club azulgrana se ha sentido perjudicado? Principalmente se circunscriben a tres partidos, los que le cruzó con el Levante, el Villarreal y el Valencia. En el primero, el visitante Boateng marcó el definitivo 2-2 con el línea levantando el banderín y con los zagueros locales frenados por, según aseguraron, haber oído un pitido. En el segundo se protestó el penalti señalado a Bacca, en una decisión para la que Medié Jiménez solo revisó una toma. Y en el tercero se criticó que Gil Manzano no acudiese a revisar en la pantalla un derribo en el área a Longo cuando éste ya encaraba a Neto a pesar de que sí que consultó con el encargado del VAR aquel día, González González.

Javier Tebas, el presidente de la La Liga, el domingo desde China valoró el videoarbitraje como de “muy bueno”, aunque criticó que “los aficionados y los medios no conocen bien cuándo se tiene que aplicar y se genera bastante confusión”. Cuatro son los supuestos en los que el sistema puede intervenir, jugadas de gol, jugadas de penalti, tarjetas rojas directas, confusión de identidad y solo en errores claros y manifiestos del árbitro.

Al final de la primera vuelta de Primera División, los encargados de su implantación en España, Velasco Carballo y el aragonés Clos Gómez, ofrecieron un informe acerca de cómo se estaba asentando. En esas 19 primeras jornadas, los árbitros habían registrado 397 incidentes dentro del área, en ellos se señaló penalti en 56 ocasiones, acertaron en 371 y se equivocaron en 26. En esos errores, el VAR corrigió 19 y siete se quedaron sin que la decisión inicial se modificase. Además, colaboró en cuatro expulsiones y corrigió 22 fueras de juego que habían finalizado en gol.

En aquella intervención ante los medios de comunicación, en la que Velasco Carballo aseguró que estaban “satisfechos por el acierto y la adaptación rápida y positiva”, Clos Gómez volvió a recordar su funcionamiento. “El árbitro nunca pide el VAR, tiene que actuar como si no existiera y si el VAR confirma su decisión sigue sin más”. De todos modos también se reconocieron aspectos a mejorar como la gestión de algunos incidentes al final de los partidos, la prevención, el castigo de acciones de juego duro grave y la unificación de criterios”.

La nueva tecnología ya tiene un año de vida y ha llegado para quedarse. Aunque, tanto árbitros, como jugadores y aficionados todavía andan acomodándose a la nueva realidad.

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