Despliega el menú
Fútbol

Diego Gómez, eterno goleador

El artillero del fútbol aragonés volvió a marcar dos goles el pasado domingo. Ha anotado 410 tantos en categoría nacional. En enero cumplirá 40 años

Diego Gómez no suele estar sentado en un banquillo, salvo que sea el de un parque.
Diego Gómez, eterno goleador
Oliver Duch

El domingo firmó los dos goles del Borja en Robres. Ya cuando el partido se extinguía y los monegrinos celebraban el gol y la victoria en el minuto 85, apareció Diego Gómez para voltear el marcador. Los dos tantos propiciaron el triunfo del conjunto borjano. Además, el ariete alcanzó con ellos la cifra de 410 goles entre Tercera y Segunda División. En enero cumplirá 40 años el goleador eterno del fútbol aragonés y de un buen puñado de clubes de la geografía española.

Diego Gómez siempre marcó goles, muchos goles; pero nunca los contaba. Cuando firmó por el Castellón en Segunda B, el periodista Juan Francisco Roca, de la delegación del diario ‘Levante’ en la ciudad de La Plana, consideró que la producción goleadora del artillero aragonés constituía noticia y le dio por contarlos. "Empezó a sumar los que había marcado en categoría nacional, esto es, en Segunda B y Tercera, y la cantidad ya comenzaba a ser considerable. En su suma no aparecían los que marqué durante mi etapa de formación en fútbol base, que afortunadamente fueron muchos", explicó Diego Gómez.

Y es que, antes de ser noticia nacional, un chavalito de Santa Isabel comenzó a hacerse oír en el fútbol base aragonés. "Comencé a jugar en el equipo de mi barrio, el Santa Isabel. Parece ser que tenía condiciones. Una temporada llegué a meter 64 goles. Los ojeadores del Real Zaragoza me vieron jugar y entré en la Ciudad Deportiva en infantiles. Recuerdo que nos entrenaban Vicente Arilla y Arturo Casamayor. Teníamos un equipo sensacional, con Jorge Esquej, Raúl Falo, Fermín, Pina, Gaudioso, Gea, Iván Navarro... Yo no jugaba demasiado y regresé al equipo de mi barrio. Ya en juveniles, me fichó el Stadium Casablanca, donde me entrenó Antonio Gonzalvo. Emilio Larraz me subió al primer equipo del Stadium, donde desarrollé toda mi etapa juvenil», apuntó Diego Gómez.

Hasta aquí, a estas alturas, a los 18 años, Diego Gómez ya había facturado goles en cantidades industriales; pero el registro que nos ocupa nace en este preciso instante. "Me volvió a fichar el Zaragoza y me cedió primero al Utebo, donde hice 15 goles en mi estreno en Tercera, y al Endesa Andorra después. En el Endesa teníamos un equipazo, con Javi Blasco, Marzo, Falcón, Manolo y Pardillos. Emilio Larraz me ponía siempre que podía. Era el chaval del equipo. Fuimos campeones y metí 19 goles. Nada más concluir la temporada, me desvinculé del Zaragoza y firmé por el Huesca, donde jugué en ataque con Nacho Novo y Carlos Vicente. Ese año metí 31 goles. Fue mi trampolín", continuó el artillero mayor del Reino de Aragón.

El rastro del goleador nos llevaría después a Castellón. "Jugué en Castellón un año y medio. Recuerdo que me quiso fichar el Valencia, pero recibí una oferta del Zamora. Posiblemente, mi plenitud como jugador fue allí, en el Zamora, donde metí 15 goles en Segunda B en 19 partidos. Se interesaron por mí el Getafe y el Hércules, y el Compostela de Caneda. Pasé por el Mirandés, por el Baza y por el Alcorcón, hasta que en abril de 2006 me llamó Miguel Salafranca, entonces presidente del Ejea", advirtió.

A Diego Gómez también lo quería el Huesca, entonces en Segunda B, pero cuando Miguel Salafranca se propone una cosa no para hasta conseguirla... "Miguel Salafranca vino a Madrid con su hermano, con Celemín, además de con Augusto Gascón y José Luis Blanco. Firmé tres años, aunque al final jugué cinco años en el Ejea. En una temporada llegué a meter 47 goles en partidos oficiales. Tuvimos auténticos equipazos, como cuando fuimos campeones con Juan Carlos Beltrán. Solo nos faltó ascender a Segunda B. Aunque ya no juego allí, deseo con toda mi alma que el Ejea ascienda por fin a Segunda B", subrayó Diego Gómez.

De Ejea pasó al Borja, donde continuó metiendo goles a montones. "Me fui a Borja con José Luis Blanco. Un año metí 36 goles y el otro menos, pues me lesioné. De allí pasé al Tarazona, donde me entrenó Ismael Arilla, que es el hijo de Vicente Arilla. Llevo tanto tiempo jugando, que me han entrenado padres e hijos... Mi siguiente etapa fue en el Sariñena con David Navarro. De allí pasé al Andorra y al Teruel con Moisés Gutiérrez. Mi actual equipo es el Borja. Juan González, el entrenador, confía en mí. Queremos jugar un ‘play off’. El Borja nunca lo ha jugado. Es un reto para todos. Sería precioso conseguirlo", deseó.

Sus palabras finales sintetizan sus objetivos, sus anhelos, sus motivaciones actuales: "Sigo porque me gusta jugar al fútbol, pero sobre todo porque me gusta entrenar, porque amo este deporte. También me he sacado los carnés de entrenador. Algún día entrenaré. El fútbol me apasiona, pero también trabajo como administrativo y soy padre de familia. Estoy casado con Lara y tengo dos hijas preciosas, Paola y Amanda. Y ellas son muy importantes en mi vida".

Y en el tiempo que le reste, a seguir metiendo goles...

Etiquetas
Comentarios