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Fútbol

Copa Confederaciones

Brasil ya espera en la final

Un cabezazo de Paulinho, en el minuto 86, puso el 2-1 final en Maracaná para mandar al traste las ilusiones del conjunto charrúa.

Brasil, a la final
Brasil, a la final
REUTERS

La selección brasileña espantó los fantasmas de Maracaná y se clasificó para la final de la Copa Confederaciones, que le medirá a Italia o España el próximo domingo, tras imponerse a Uruguay por la mínima (2-1) en un partido pobre, ausente del 'jogo bonito', y rácano para la 'verdeamarelha'.

Los pupilos de Scolari se apoyaron en un cabezazo de Paulinho, en el minuto 86, para mandar al traste las ilusiones del primer campeón del mundo, sobre todo, cuando el guion del encuentro hacía indicar que el partido llegaría a la prórroga. Pero no fue así, Brasil, aunque no trasmite en este Confederaciones, tiene duende.

La 'canarinha' lo tiene claro: pocos riesgos atrás y mucho acierto en los metros finales. Ese fue el manual de los locales, que ganaron en autoconfianza tras el primer error de Uruguay. A los 15 minutos, Diego Forlán falló un penalti que detuvo Julio Cesar. El jugador del Chelsea David Luiz agarró de forma clara al malaguista Lugano.

Este fallo de los uruguayos dio alas a Brasil, que mejoró su versión con un Neymar menos efervescente que otras ocasiones. Forlán intentó enmendar su error, pero fue la selección local quien logró igualar el partido cuando apenas restaban cuatro minutos para el descanso.

Una buena jugada de Neymar acabó en los pies de Fred, que realizó un extraño escorzo para batir a Muslera con el exterior. El 1-0 no tumbó a Uruguay, que --pese a todo-- salió en la segunda mitad con fuerzas de flaqueza. Cavani, el mejor en las filas de Tabarez, colocó el empate con un disparo al palo largo tras un error de la zaga 'brasileira'.

El partido entró en una espiral sin solución, sobre todo por el pobre fútbol del anfitrión, anclado en la "falta táctica" para detener a su rival en campo contrario. No hubo mucho más aunque Bernard le diese otro aire a Brasil. Al final tuvo que ser un testarazo de Paulinho quien desató el júbilo en la grada del Mineirao. Su rival, en la final, saldrá del España-Italia.

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