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Chile, el equipo del zaragocista Suazo

La selección chilena juega siempre al ataque, sin importar el linaje del rival, la cancha o el desarrollo del partido. Nunca hay especulación.

El conjunto chileno
Chile, un conjunto puramente ofensivo
DPA

"Arriba, arriba", gritó de hecho iracundo el técnico del equipo, el argentino Marcelo Bielsa, cuando su equipo goleaba 4-2 a Colombia de visita y aseguraba los boletos a Sudáfrica 2010. Y los jugadores, fieles a su impronta, buscaron el quinto hasta el cierre.

Chile, un país que aún celebra los terceros lugares obtenidos en el Mundial de 1962 y los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, sueña ahora que este equipo supere esas 'hazañas'.

"Tenemos equipo para ser campeones", dijo el volante Arturo Vidal apenas lograda la clasificación. Y varios jugadores lo secundaron, entre ellos el arquero Claudio Bravo y el puntero Alexis Sánchez.

La selección chilena, de apenas 23 años de promedio, está formada por un grupo de deportistas que en su mayoría participó en el tercer lugar también del Mundial Sub 20 de Canadá en 2007.

Hijos de un país más cercano hoy al desarrollo, la mayoría de los seleccionados milita en el extranjero, a diferencia de antaño cuando solo emigraban dos o tres por generación, como Iván Zamorano, Marcelo Salas o Elías Figueroa.

El equipo chileno ataca siempre, preferentemente por las bandas, y privilegia el trato del balón a ras de piso. Incluso cuando pierde tiene mayor posesión que sus rivales.

En el fondo, pese a que el técnico asegura jugar con cuatro, se paran tres jugadores. El falso lateral izquierdo siempre se suma a la línea media, que comparte con un volante de contención, un mediocampista de auxilio y juego por la derecha y un armador. Arriba, siempre dos punteros y un centrodelantero. Ésa es la doctrina Bielsa.

Sin una estrella que destaque sobre el resto, Bielsa es el líder del equipo. "Es de temer en los entrenamientos", coinciden sus pupilos, los que además aceptaron para sí las manías de su entrenador. Hoy, por ejemplo, la mitad del equipo no habla con la prensa.

Pero en el terreno de juego, hay futbolistas especiales, particularmente en la línea ofensiva. Humberto Suazo, el máximo goleador de las eliminatorias sudamericanas, es de un olfato infalibe y además conoce a sus asistentes desde hace años. Con varios jugó en Colo Colo, en Chile.

El más vistoso es Sánchez, de cuyas jugadas surgen literalmente la mitad de los goles del equipo, ya sea por anotaciones, tiros libres o asistencias. Sánchez es de esos punteros escasos que puede eludir a dos, tres o cuatro rivales, varias veces en un partido.

Gary Medel y Jorge Valdivia son antípodas. El primero juega casi en cualquier posición y siempre luce un fútbol de "garra". Apodado "pitbull", si tiene que blocar incluso con la cabeza, no lo duda.

El "mago" Valdivia, el preferido de la hinchada, luce en su currículum haber sido con el Palmeiras en 2008 el mejor diez de Brasil, la tierra que inventó a los creadores.

Pero Bielsa lo mantiene relegado a la banca en favor de Matías Fernández, menos luminoso, pero más ordenado y metódico. En Chile, claman que ambos jueguen juntos, pero Bielsa no cede.

¿A qué juega Chile? A atacar y reducir el azar, como ha dicho su obsesivo entrenador, que alguna vez probó 27 tipos distintos de saques laterales en un entrenamiento.

Así, Chile, una de las cenicientas del fútbol sudamericano, peleó hasta el final la cima clasificatoria de las eliminatorias a Brasil, venció por primera vez en su historia a Argentina y volvió a soñar con una Copa del Mundo.

Pero el camino no es fácil. En primera ronda asoma la poderosa España y en octavos de final emerge el fantasma de Brasil.

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