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ROLAND GARROS

La italianoa Francesca Schiavone conquista París

Muy aguerrida, la italiana Francesca Schiavone, decimoséptima cabeza de serie, sorprendió y derrotó este sábado por 6-4 y 7-6 (7-2) a la australiana Samantha Stosur, séptima favorita, en la final femenina de Roland Garros. Para Schiavone, inesperada vencedora según las trayectorias individuales en el torneo, se trata del primer título de Grand Slam en toda su carrera y del primero que conquista una tenista italiana. También es la jugadora más veterana en obtenerlo, con casi 30 años.

"`Es el día más importante de mi vida! Samantha es una jugadora muy potente, pero yo jugué mucho más agresiva", dijo la tenista de Milán tras el triunfo. Schiavone recibió el trofeo de manos de la franco-canadiense Mary Pierce, quien fuera una gran animadora del circuito femenino, tras lo que se escuchó el himno italiano.

No hubo muy buen tenis durante la final, pero la ganadora dio el toque emotivo y épico a su victoria. En el primer set, Schiavone se mostró mucho más agresiva, mientras que Stosur más técnica, pero ambas cometieron grandes errores en bolas fáciles, en particular la segunda en el noveno juego, en el que concedió el 'break' a la primera con una doble falta, para el 5-4. Hasta entonces, la australiana había cometido 15 faltas directas frente a 11 de su adversaria.

Con los 'tifosi azzurri' muy entregados a su causa desde la grada, la experimentada Schiavone, cuartofinalista en París en 2001 y 18ª jugadora de la WTA, logró ganar la primera manga por 6-4 en 40 minutos. A pesar del entusiasmo de las tribunas, el partido no contemplaba para nada las expectativas de una final de Grand Slam.

También es cierto que, debido a las lesiones, el ránking del circuito femenino es muy dinámico, dado que muchas veces las mejores jugadoras van quedando en el camino por problemas físicos y no de juego.

Con garra

Stosur, de 26 años, semifinalista en el Open de Francia el año pasado, salió a jugar mucho más nerviosa en el segundo set y mantuvo con dificultades su servicio en el primer juego, tras lo que su nivel mejoró un poco y logró el ansiado 'break' en 3-1 y con su servicio se puso 4-1. Para entonces era la hinchada 'aussie' la que festejaba, numerosa pero más desperdigada que la italiana.

Estas dos jugadoras se habían enfrentado antes en cinco ocasiones desde 2005 y la australiana dominaba claramente por 4-1, tras jugar duelos sobre superficie dura (tres) y tierra batida (dos).

La igualad se mantuvo en el segundo set y a veces llamaba la atención la facilidad con la que cerraban sus juegos y la dificultad para devolver, por lo que el 'break' se volvió una rareza, y así llegaron a 6-6 y la 'muerte súbita'. En el 'tie-break' la sorprendente ganadora sacó toda su garra y se lo llevó después de 58 minutos (una hora y 38 minutos de partido), tras lo que dio rienda suelta a toda su emoción antes de la entrega del trofeo.

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