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REAL MADRID

En las manos de Cristiano

El Real Madrid se encomienda definitivamente a la magia del portugués para disputarle el título de Liga al Barcelona. Pese a perderse más de dos meses por una lesión, el luso ha demostrado su superioridad.

Cristiano Ronaldo celebra uno de sus tres goles en Mallorca.
En las manos de Cristiano
EFE

Siente que les ha ganado el Real Madrid o que les ha derrotado Cristiano Ronaldo? Completada la exhibición de la 'bestia' portuguesa ante el Mallorca, la pregunta no pudo ser más directa para Goyo Manzano. No lo dijo directamente por respeto a los códigos del fútbol y a todos los integrantes de la plantilla blanca, pero el técnico bermellón lo dejó bien claro. "Nos ha empatado, superado y rematado en tres acciones individuales".

¿Dónde estaría su equipo sin Cristiano?, se le interrogó, ya de madrugada, a Pellegrini. El chileno aceptó que se trata de un jugador "primordial", de una estrella que por sí misma "es como el Madrid". Pero para defender su trabajo y ensalzar al colectivo lanzó al aire una pregunta retórica que invitaba a la reflexión y animaba las tertulias. ¿Dónde hubiera estado el Barça dos meses sin Messi? Como si los discursos fuesen tan medidos como las intervenciones de los políticos, Valdano añadió más pimienta al debate de 'dependencias' al recordar que el Madrid se puso líder sin Cristiano.

Por algo Ronaldo ha sido 'Balón de Oro'. No acepta el fracaso, no sabe perder, es de esos tipos llamados a invertir la historia de los acontecimientos, de arreglar por sí mismo los desperfectos de todo el equipo, de lanzar una patada o un brazo al adversario que trata de intimidarle. Cuando casi todos tiemblan en los momentos cumbre, él siente una excitación máxima. Cuando el panorama pinta sombrío y los compañeros bajan los brazos, ahí aparece él para levantar el ánimo con su espíritu ganador. Resopla cuando el Madrid encaja un gol y se golpea el pecho cuando marca. King Kong hecho futbolista.

Ha rayado a un alto nivel todo el curso pero su aportación es descomunal en el tramo final, donde se espera que los genios desequilibren. Desafía al Barça, a Messi, a la lógica, a los médicos y a los aficionados. Cuando se duele de su tobillo maltrecho, nada de pedir el cambio. Todo Portugal teme por el Mundial de Sudáfrica. En Almería, ante Osasuna y en el Ono Estadi marcó siempre para devolver la igualdad o poner en ventaja a su equipo. Acumula nada menos que 18 goles en sus 16 últimas apariciones ligueras. Desde que le expulsaron por golpear al malaguista Mtiliga, le sancionaron con dos partidos de suspensión y el club le dio un toque de atención, Cristiano está desenfrenado. Con el luso como estandarte, el Madrid encadena nueve victorias consecutivas a domicilio y 17 triunfos en 18 partidos de la segunda vuelta.

"Quiero la Liga. Cumplo mi primer año y he venido para ganar títulos. Tenemos la ilusión de que el Barça se deje algún punto en Sevilla. Todavía no me veo campeón pero tengo esa esperanza", sostiene el verdadero capitán en funciones. Sólo él se permite salir a la palestra para afear el juego y la actitud de todo el equipo en el reciente choque ante Osasuna. Dice lo que piensa su afición y el vestuario traga sí o sí. Tres días después, en cambio, fue el primero en airear que el segundo tiempo en Palma es el referente de un equipo campeón. Todo en él es exagerado.

Cristiano lo ganó todo con el Manchester United pero en el Madrid mantiene su apetito voraz. Es insaciable. Nada de conformarse ni de acomodarse con unos ingresos netos de unos 13 millones de euros al año, ingresos publicitarios al margen. Es el paradigma de que, si bueno, lo caro sale barato. Los 94 millones que costó son insultantes para el ciudadano de a pie pero 'calderilla' si se comparan con los 65 desembolsados por el renqueante Kaká o los 35 por el inadaptado Benzema.

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