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SELECCIÓN ESPAÑOLA

¿Empieza lo bonito?

Se ha acusado a España de practicar un fútbol alejado de los valores que le llevaron a ganar la Eurocopa y a ser admirada en todo el mundo. ¿Cambiará eso en octavos?

¿Empieza lo bonito?
¿Empieza lo bonito?

"Lo bonito empieza ahora", proclamó la pasada semana Vicente del Bosque. ¿Se refirió el seleccionador español a la emoción que augura el Mundial o a la necesidad de que su equipo recupere su esencia estética?

España ha jugado 270 minutos y todavía no ha mostrado aquellas señas de identidad que le convirtieron en una de las favoritas para conquitar el Mundial. Su rival de hoy es Portugal, la cuarta oportunidad que tiene la Roja de recuperar la excelencia perdida.

"Hay veces que no se puede tocar", se quejó el centrocampista Andrés Iniesta. "Cuando los rivales se encierran, todo es más difícil", añadió su compañero Sergio Busquets. "Lo importante es ganar", sentenció David Villa.

Son diferentes reacciones obtenidas la pasada semana, después de que buena parte de la prensa acusara a España de practicar un fútbol alejado de su esencia, de los valores que le llevaron no sólo a ganar la última Eurocopa, sino a ser admirada en todo el mundo y a ser favorita en Sudáfrica.

España llegó al Mundial con 12 triunfos consecutivos y con la crítica rendida a su fútbol de toque, de asociaciones, de dominio, de llegadas, de espectáculo. Pero todavía no hubo nada de eso durante el torneo.

Parece como si el primer partido hubiera servido para cambiar radicalmente una forma de pensar. España perdió por 1-0 ante Suiza después de hartarse de dominar y de disparar al arco rival. De repente, los más pragmáticos aprovecharon para levantar el dedo y afirmar: en el fútbol sólo valen los triunfos.

Y a eso se agarró España en los dos siguientes compromisos. Seguramente frente a Honduras y Chile jugó peor que ante Suiza, pero en cambio ganó con cierta comodidad ambos encuentros.

Pero tanto la hinchada como la prensa no pueden ocultar cierto desencanto ante las sensaciones transmitidas por España. Los aficionados no sólo disfrutaban por amar a una selección ganadora, sino por sentirse amados por el resto del mundo.

La pregunta ahora es: ¿Recuperará España sus viejos valores, ese fútbol estético con el que también logró éxitos?

España teme que Portugal vaya a plantear un encuentro parecido al de Suiza, pero con una diferencia: el equipo de Carlos Queiroz tiene dinamita arriba, comenzando por Cristiano Ronaldo.

La hinchada española espera con ansiedad ver cuál es el equipo que alinea Del Bosque ante los lusos, ver si incluye dos jugadores defensivos en la medular o uno solo. La lupa se dirige hacia el seleccionador, a la espera de comprobar si "lo bonito" empieza ahora.

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