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CAI ZARAGOZA

El salto de calidad

Un triunfo ante el Cajasol que refrende la alegría del Palau colocaría al CAI con balance positivo. En el debut en casa de Cabezas, los de Abós pueden tomar aire muy pronto con los de abajo.

Paolo Quinteros realiza una bandeja en el CAI-Cajasol de hace dos temporadas en la ACB.
El salto de calidad
HERALDO

La quinta jornada de la ACB puede comenzar a decir exactamente dónde puede estar esta temporada del CAI Zaragoza. Es pronto, pero tras lograr el histórico triunfo el pasado domingo en el Palau Blaugrana, el duelo de hoy ante un complicado y reforzado Cajasol sevillano puede servir para dos cosas bien distintas. Por un lado, los rojillos podrían dar un salto de calidad al derrotar a un rival teóricamente superior y colocarse con un balance positivo de victorias y derrotas; pero por otro, el conjunto de Joan Plaza podría devolverles a la realidad de la liga si tropiezan en casa con los andaluces. No son descabelladas ni una cosa ni la otra. Pero para que los hombres de Abós puedan seguir ilusionando a sus aficionados tendrán que jugar al cien por cien, plenamente concentrados y habiendo olvidado ya su triunfo ante el Barça. Si no, derrota segura.

El nivel ofrecido por los zaragozanos ante Unicaja, Granada y Barcelona es el que les llevará al éxito, y más ahora con la contribución de un campeón del mundo como Carlos Cabezas que debuta en el Príncipe Felipe. Para lograrlo lo que no puede cambiar es la mentalidad del CAI. Si se pierden de vista el objetivo único (la permanencia), la forma de trabajar (partido a partido) y el respeto por todos los rivales el proyecto se irá desmoronando poco a poco.

Ni siquiera la gesta del Palau puede descentrar a un equipo que debe saber quién es y por lo que está luchando. Sólo así podrá consolidarse en la mejor liga de Europa. Una prueba de fuego que colocará a los rojillos en su sitio llega hoy. El adversario es de entidad, un Cajasol que atesora calidad en una amplia plantilla, y que por no haberse estrenado a domicilio no debe ser menospreciado.

Sería un grave error, puesto que el cuadro que dirige Joan Plaza marcha 2-2 en la tabla, pero es el equipo que más rebotes ofensivos captura y el segundo que más balones roba a lo largo de sus encuentros, lo que le otorga más posesiones que a sus rivales.

El peligro, hasta ahora, viene de uno de sus muchos fichajes de este verano, del veterano Louis Bullock, quien promedia más de 16 puntos por encuentro. Además, el base Earl Calloway ha empezado de manera brillante la campaña y el ala-pívot Kaloyan Ivanov es el jugador que más capturas en ataque ha acumulado en lo que va de liga. Pero eso es solo una pequeña muestra de lo que es el Cajasol. Plaza dispone de algunas promesas de la competición, como Sastre o Satoransky, y de nacionales de gran nivel. como el pívot Juanjo Triguero o el escolta ex del CAI Txemi Urtasun.

Ni siquiera ahí se queda el repaso al cuadro sevillano. En la confección de la plantilla, el club hispalense logró tres grandes acuerdos. El primero fue la renovación de una de las revelaciones del año pasado, el 'tres' alto Tariq Kirksay.

Los otros dos fueron dos fichajes que todavía no han dado el nivel de la pasada campaña. Ahí está el peligro de los andaluces, en que hombres de la talla de Katelynas o el 'center' Paul Davis pueden ofrecer muchas mejores prestaciones que hasta la fecha. De hecho, ellos solos pueden desequilibrar algún encuentro cuando despierten.

El Cajasol apuesta por partidos pausados y a escasa puntuación, ya que otro de sus fuertes es la defensa. Por ello esta misma semana un viejo conocido en Sevilla, Andrés Miso, decía que el CAI tiene que "intentar que ellos no lleven el partido a su estilo de tanteo bajo y posesiones largas. Debemos intentar controlar el rebote y tratar de jugar rápido".

Si a eso se le añade que el conjunto de José Luis Abós "debe jugar y crecer desde el juego interior", tal y como él mismo afirmaba, las claves del duelo están claras. Un enfrentamiento especial para Miso, al igual que para Darren Phillip, que se reencuentra con su gran amigo y socio Louis Bullock.

Los locales volverán a depender, además de en su concentración, en su defensa, esa que dejó al Barça en bajos guarismos. Su solidez defensiva, con un inspirado Hettsheimeir y un voluntarioso Chubb también serán vitales ante pivots rocosos.

Y qué decir del duelo de Barlow con Kirksay, del de Aguilar con sus pares, de la dura piedra de toque para Van Rossom y Cabezas o del de 'Sweet Lou' con el 'tocado' Quinteros. Emoción y tensión a raudales en todas las posiciones.

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