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Deportes

REAL ZARAGOZA

El regreso esperado

Lesionado de gravedad en la cuarta jornada de Liga, Matuzalem vuelve por fin al equipo titular.

Vuelve Matuzalem. Y en él se centralizan muchas de las esperanzas del Real Zaragoza, un conjunto deprimido y desencantado, superado por el curso de los acontecimientos, resignado a su suerte, ridiculizado en Sevilla; un equipo fracturado, sin apenas capacidad de reacción; sin alma, sin convicciones, sin confianza, sin fe, sin fútbol.

El brasileño, sin embargo, acude ahora al rescate. Y su regreso ha despertado un interés desmedido, sobre todo por las enormes expectativas que generó su llegada a la capital aragonesa. Sin apenas tiempo para exhibir su capacidad futbolística -lo lesionó Touré en la cuarta jornada-, Matuzalem tiene ante sí un desafío de gran envergadura: ofrecer, sin intermitencias, las geniales condiciones que se le vienen adviertiendo desde su ingreso en el conjunto aragonés; y reactivar, de paso, el ánimo de un grupo cada vez más afligido y desmoralizado.

¿Será capaz de asumir una responsabilidad tan elevada? La exigencia será máxima para un futbolista que, según han pregonado insistentemente desde la dirección deportiva del club, se distingue por su fútbol elegante e ilimitado, por su inteligencia para dotar a su equipo de una semblanza grandiosa y excepcional.

Todos aguardan con impaciencia el regreso de un futbolista que, al menos en los entrenamientos, sí viene exhibiendo una imaginación desbordante y una amplitud de recursos devastadores. El Real Zaragoza incluso divulgó su fichaje con cierta arrogancia, elevando a Matuzalem a la categoría de estrella de forma precipitada.

De hecho, en el brasileño se intuye a un jugador de raptos geniales, intuitivo, talentoso; un espléndido pasador a larga distancia, con una delicada conducción del balón y con un disparo preciso, potente y certero; pero procede de la Liga ucraniana, una competición menor, y apenas cuenta con recorrido en conjuntos de cierta relevancia. Motivos más que suficientes para la cautela.

Además, en torno a Matuzalem ha surgido una contradicción impertinente: por su aptitud organizativa, al brasileño se le contrató como mediocentro; pero Jabo Irureta recela de la capacidad pulmonar y de la disciplina táctica del jugador, de ahí su negativa a concederle el timón de mando. El domingo, ante el Levante, Matuzalem actuará en la banda izquierda, aunque en ataque sí dispondrá de libertad para ocupar una posición más centrada.

Infortunios

En cualquier caso, el brasileño recupera la titularidad en una temporada infeliz, de importantes contratiempos. El concurso de Matuzalem apenas se reduce a cinco partidos: un desafortunado estreno en Murcia, donde fue expulsado; tres discretas intervenciones en Bilbao, Salónica y Barcelona; y entre medio, una actuación esperanzadora frente a Osasuna, en La Romareda, reforzada con un espléndido gol.

Mientras, el Real Zaragoza, el Shakhtar Donetsk -su ex equipo- y la FIFA resuelven en la actualidad su controvertido pase al conjunto aragonés. Otra rémora emocional para el futbolista más esperado por la afición; que juega como pocos, pero al que se le exigirá como a nadie.

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