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LA ESTRATEGIA

El plan anti Sneijder

Sergio Busquets, una de las revelaciones del Mundial y pieza esencial en el entramado táctico ideado por Vicente del Bosque, será el principal encargado de desactivar al cerebro de Holanda.

Sergio Busquets y Víctor Valdés, ayer, entrenándose.
El plan anti Sneijder
EFE

Sergio Busquets tendrá la labor más ingrata de España en la final del Mundial de fútbol de Sudáfrica pero quizá una de las más importantes para su equipo: frenar al hombre más decisivo de Holanda, Wesley Sneijder. "Sneijder es un grandísimo jugador. Lo ha demostrado esta temporada en el Inter de Milán con el triplete", contó ayer el mediocentro en Potchefstroom, en el cuartel general de la selección española durante estos días previos a la gran final de Johannesburgo.

"Para pararlo hay que intentar estar todos juntos, que no tenga tiempo de pensar. También lo hicimos con el alemán Mesut Özil y otros buenos jugadores", explicó en su comparecencia ante los medios de comunicación acreditados.

A sus 21 años, Sergio Busquets se ha instalado con firmeza en el puesto del "5" en la selección española más exitosa de la historia, tomando el relevo de Marcos Sena. Su labor en el centro del campo es inmensa, extraordinaria por sus amplias diemensiones tácticas, pues en un equipo pensado para atacar e ir hacia arriba su presencia aporta el equilibrio necesario en todo conjunto.

"Si yo fuera jugador de fútbol actualmente, me gustaría parecerme a él. Se vacía, es generoso, inicia el juego. Cuando él está bien, el fútbol se hace más fluido", dijo el entrenador español, Vicente del Bosque, al comienzo del campeonato. El entrenador siempre le ha respaldado, desde un primer momento. Al igual que le sucede con Guardiola en su equipo, el Fútbol Club Barcelona, en la selección también cuenta con un apoyo incuestionable.

Tras perder España contra Suiza por 1-0 en el primer partido de la fase de grupos de este Mundial de Sudáfrica 2010, la presencia de Busquets en el once se cuestionó. Su sociedad con Xabi Alonso se consideró demasiado defensiva.

Pero el jugador del Barcelona, al igual que todo el equipo, ha crecido durante el torneo. "Cada día me siento mejor, aprendo más compartiendo entrenamientos con estos grandes jugadores", aseguró. "Estoy contento con mi nivel, pero lo importante es el equipo".

La frase define al futbolista. Busquets es sacrificado, conoce su labor en el equipo y no se permite veleidades ofensivas. Sus tareas principales son robar balones, hacer coberturas a los laterales en sus incorporaciones al ataque y dar una primera salida a la pelota. Es por quien toma aire el equipo español, se oxigena y rearma.

El papel que tenía asignado no era fácil. El jugador del Barcelona llegó al equipo el 1 de abril de 2009 con la misión de dar relevo a un hombre clave en la victoria en la Eurocopa de 2008, Marcos Senna. El hispano-brasileño era pieza fundamental en el esquema mental del nuevo seleccionador, pero las lesiones lo fueron apartando poco a poco del equipo. Ahí es donde apareció el joven Sergio Busquets.

El hijo del ex portero azulgrana Carlos Busquets se hizo primero un hueco en el Barcelona de Pep Guardiola, con el que ganó Liga española, Copa y Liga de Campeones en la temporada 2008/2009. Después, llegó la llamada a la selección para participar en la Copa Confederaciones, también jugada en Sudáfrica.

"Busquets fue un emperador", dijo entonces Del Bosque, entusiasmado por el rendimiento del jugador en su primera gran cita como internacional. Pese a su juventud, Busquets ya sabe lo que es jugar partidos importantes con su club. Mañana tendrá en Johannesburgo una prueba de las que se pueden dar sólo una vez en la vida. Nunca antes España estuvo en la final de un Mundial. Ante Sneijder tendrá que demostrar que no le llega demasiado pronto a una cita de tanta envergadura.

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