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Blog - Los desastres de la guerra

por Gervasio Sánchez

FÚTBOL

El peligro es Cristiano

El delantero portugués del Real Madrid encabeza la tabla del Pichichi a ritmo de récord.

Cristiano Ronaldo
El peligro es Cristiano
PIERRE-PHILIPPE MARCOU/EFE

 

zaragoza/Madrid. Sin Gonzalo Higuaín en el frente del ataque y con Karim Benzemá con la pólvora mojada, el peligro más constatable del Real Madrid ahora mismo es Cristiano Ronaldo. El portugués brindó una muestra del papel que está dispuesto a asumir en adelante durante el transcurso del encuentro disputado entre el Real Madrid y el Valencia, el pasado sábado. Cristiano tomó toda la responsabilidad posible. Toda. Estamos, acaso, ante una versión moderna del delantero total, o de la estrella total. Asumió la globalidad de los roles posibles en un jugador de corte ofensivo. Cayó a banda, bajó a buscar balones, se asoció con los compañeros, entró por las bandas, pisó el área y remató a puerta con peligro y, sobre todo, con gol.

Suyos fueron los dos goles que dieron la victoria al Real Madrid frente al conjunto ché, en la parte final de esa contienda librada entre dos equipos poderosos y afanados en la conquista de sus respectivos objetivos. Pudo anotar un tanto más. Un toque de espuela, situado sólo al alcance de los superdotados, pegó en el palo de la portería, con el guardameta del Valencia ya superado.

Cristiano acumula 16 goles en su haber en catorce jornadas de Liga. Únicamente sigue su estela otro futbolista de dimensiones colosales: Lionel Messi, que ha anotado 15. Pero si Messi es la culminación de una obra casi perfecta, o acaso perfecta, Cristiano obedece a otros parámetros. Hoy, el Real Madrid es Cristiano Ronaldo. O Cristiano Ronaldo el Real Madrid.

Altivo, seguro de sí mismo y de su físico, convencido de sus capacidades técnicas, al ambición del delantero portugués no encuentra límites naturales si nadie se los sitúa delante como una barrera tan sólida como infranqueable, se llame España en el Mundial de Sudáfrica o Barcelona en la Liga española. Antes que rendirse, Cristiano muere en la batalla. De alguna manera, su fútbol es una extensión de su personalidad, con los aspectos positivos y perjudiciales que ello acarrea para el desarrollo de una práctica, el fútbol, que es una tarea colectiva se mire por donde se mire.

Mourinho ha encontrado en su compatriota una solución al problema sobrevenido de la baja de Gonzalo Higuaín y a la inacabable introspección del francés Benzemá, que parece que todavía anda preguntándose que hace por aquí un chico como él. Sin embargo, Mourinho también sabe que las fronteras existen, incluso para quien es el alma de su equipo. No puede someterlo a un galope tendido durante todos los encuentros de la Liga, durante todos los minutos de todos los partidos. Las exigencias de un calendario como el del Real Madrid obligan a una administración que Mourinho ha obviado por el momento, por alguna razón, sea que ha pretendido dar un golpe de autoridad en el primer tramo de la Liga, objetivo que no ha conseguido, o por algún motivo que a los demás escapa. Por el momento, el Real Madrid es Cristiano Ronaldo, una metáfora y una realidad.

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