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BALONCESTO FEMENINO

El Mann Filter tira una gran oportunidad

Era la gran oportunidad del Mann Filter para respirar e incluso apurar sus opciones de inquietar a las que ocupan puestos de 'play off', pero el conjunto de Carlos Iglesias la desaprovechó. Se medían con un rival con el que compartían casi todo en la clasificación, mermado por las bajas (se plantó en el pabellón con ocho jugadoras), pero que había mejorado mucho en las últimas jornadas. Y esos progresos, de la mano de sus americanas Lyttle y Johnson quedaron patentes en la pista zaragozana. Eso, unido a que las amarillas tiraron el encuentro en un nefasto tercer cuarto, provocó una dolorosa derrota para ellas y el adiós casi definitivo al sueño de aspirar a cotas mayores que la salvación.

De inicio el EBE Ibiza hizo mucho daño por dentro, cerca del aro, con una gran Sancho Lyttle y la aportación de los centímetros de Pirsic. Las locales de la mano de Laura Antoja mantenía el tipo. De hecho, muy pronto tanto ella como su par Johnson cometían la segunda falta y esa circunstancia beneficiaba al Filter, ya que Cristina Ouviña ofrecía grandes minutos.

Pero eso no era suficiente. Porque Palomares no estaba fina y se quedó tocada tras un choque, y Latoya Thomas tardó en entrar en acción.

El encuentro era flojo, con muchos fallos por ambos bandos, algo que mantenía la igualdad en el electrónico. Pero todo cambió tras el descanso. Un nefasto tercer cuarto de las de Carlos Iglesias tiró por tierra todo el trabajo realizado.

Aguantaron ligeramente en el duelo interior, que parecía que decidiría el choque. Pero no. Con malas decisiones ofensivas y permitiendo contragolpes de las ibicencas, el encuentro se rompió y en pocos minutos el Mann Filter ya iba once abajo (41-52). Pero aún iba a ser peor.

Instantes después una técnica a Carlos Iglesias terminó por decantar el choque del lado visitante. Tenía razón, ya que los árbitros no actuaron con imparcialidad en algunas de sus decisiones y sacaron a la luz sus defectos. Pero la protesta conllevó dos tiros libres y otra canasta en contra que llevó la desventaja hasta los 19 puntos. Un enorme abismo.

El equipo no tiró la toalla y apretó los dientes en defensa en el cuarto final e incluso con los triples de Palomares se colocó a 12. Pero ya era tarde. El EBE Ibiza conservó la renta y la amplió cuando las locales bajaron los brazos. Ellas también sabían que la gran oportunidad se escapaba.

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