Despliega el menú
Deportes

ESPAÑA - PORTUGAL (20.30)

El gran duelo ibérico

España quiere ofrecer su mejor versión y sellar ante la Portugal de Cristiano el pase a cuartos.

Arbeloa pugna con Villa, durante la sesión de entrenamiento de ayer.
El gran duelo ibérico
LLUIS GENé/AFP PHOTO

La llegada a los cruces tras superar la primera fase de un Mundial suele presentarse como la entrada en otra dimensión: la de los partidos a vida o muerte, la del ser o no ser. En el caso de España, sin embargo, el encuentro de hoy ante Portugal en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo no supone cambio alguno.

Desde su derrota ante Suiza en su debut, la Roja se juega el tipo en cada partido. Ante Honduras y Chile solo le valía la victoria, lo mismo que hoy frente a la selección portuguesa, que desde que se hizo el sorteo de Sudáfrica 2010 ya se adivinaba en el horizonte como el rival contra el que habría que jugarse el paso a los cuartos.

El duelo ibérico está lleno de buenos ingredientes: una vieja rivalidad entre vecinos; una estrella mundial como Cristiano Ronaldo amenazando a España y a miles de aficionados de su equipo, como le ocurrió en el pasado Mundial de Alemania; grandes futbolistas sobre el campo, todos ellos enfrentados a una oportunidad histórica; e incluso una pelea llena de morbo en los banquillos. Y es que nadie puede olvidar que fue Carlos Queiroz el técnico que Florentino Pérez eligió como sustituto de Vicente Del Bosque en el Madrid. Ya se sabe: era más guapo, más elegante y hablaba idiomas. El seleccionador español no ha olvidado aquella humillación, del mismo modo que el presidente madridista no habrá olvidado aquella metedura de pata histórica.

Los jugadores españoles están bien mentalizados para la victoria. Ganar a Chile les ha reforzado como colectivo. Ha sido para ellos una liberación. Y no es de extrañar porque el paseo por el alambre tras perder contra Suiza ha sido peligrosísimo. En los dos últimos días, en su cuartel general de Potchefstroom, el ambiente ha sido distinto al que se había vivido tras el regreso de Durban. A los pupilos de Del Bosque se les ha notado más alegres y optimistas, como si el termómetro de la tensión hubiese bajado varios grados. Tampoco debe extrañar. Han demostrado que tienen cuajo para salvar una situación muy complicada y, a partir de ahí se va a ver a la verdadera España.

Este, desde luego, debe ser el objetivo hoy en la bella Ciudad del Cabo. La Roja debe reencontrarse consigo misma, con su fútbol natural y espontáneo, con su toque y su velocidad. Los tres partidos que ha disputado en Sudáfrica le señalan el camino. Cada uno le dejó una bonita lección. España debe dejar atrás la lentitud y el exceso de retórica que se le detectaron ante Suiza, la falta de puntería que les privó de la goleada ante Honduras, y desde luego, las rigideces y acartonamiento que mostró mientras Chile estuvo con once jugadores. Si lo consigue, el pase a los cuartos, se puede dar por descontado. Y es que, por mucho que Portugal sea un buen equipo y su ilusión por hacer hincar la rodilla a sus poderosos vecinos campeones de Europa sea enorme, España es muy superior. Lo es hombre por hombre y lo es como colectivo. La cuestión, pasa por demostrarlo.

Portugal no tiene mucho que ver con Chile. Queiroz no es Bielsa. Ni en sueños sería capaz de montar un dispositivo tan diabólico como el 'Loco' de Rosario. Pero dispone de mejores jugadores y sabe bien cuál es la clave para que su equipo sea competitivo: ser muy sólido en defensa y aprovechar la calidad de sus hombres de ataque, sobre todo la de Cristiano Ronaldo. La estrella del Madrid no ha rendido todavía a su nivel. Solo ha marcado un gol -al final de la escabechina ante Corea- y se le ha visto demasiado ansioso. No estaría mal que también hoy le puedan los nervios. Porque el peligro del delantero de Funchal sigue siendo enorme.

Las alineaciones, como estaba previsto, han quedado bajo secreto de sumario. En el caso de España, solo existe la duda de Xabi Alonso, tocado en su tobillo. Sus molestias, sin embargo, no parecen suficientes como para que el seleccionador prescinda de un futbolista de su jerarquía.

Respecto a Portugal, solo cabe especular. La defensa es clásica. En la medular estarán Tiago y Meireles, con Simao. Ronaldo entrará por banda izquierda y Almeida o Liedson lo harán en punta.

Etiquetas